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Última actualización: 04/02/2012
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¿Qué es el Shotokan Tradicional?

« Tradición no significa conservar las cenizas,
sino mantener viva la llama. »

Creo que cuando cualquier practicante de Karate utiliza la palabra "Tradicional", lo hace principalmente para diferenciar el tipo de Karate al que se está refiriendo de su versión más moderna y comercial: el Karate deportivo. Pero no sólo eso, cuando hablamos de "Karate Tradicional", normalmente también queremos dar a entender que nos referimos al Karate "original", "auténtico", "verdadero", "legítimo", al "Karate como Arte Marcial".
Pero, ¿qué es el verdadero Karate?, ¿dónde se puede encontrar hoy?, ¿es necesario ignorar la competición para hacer "Karate Tradicional"?, ¿es tradicional cualquier tipo de Karate que no contemple la competición?

El Shotokan es supuestamente el Karate del Maestro FUNAKOSHI Gichin. Sin embargo, si observamos fotografías del Maestro practicando kata, inmediatamente nos llamará la atención comprobar que su técnica era bastante diferente a la que hoy se intenta ajustar cualquier karateka de Shotokan. Es más, juzgando las fotografías según los criterios actuales es casi imposible que no se nos pase por la cabeza la idea de que el "Gran Maestro" FUNAKOSHI Gichin, no sólo no era tan bueno, sino que incluso tenía una técnica más bien "deficiente". Evidentemente, es bastante probable que esto rompa nuestros esquemas en un primer momento, pero rápidamente buscaremos una explicación "lógica" que nos resulte satisfactoria: "Hay que tener en cuenta que el Maestro Funakoshi ya tenía cierta edad cuando se tomaron las fotografías... Y además, él hacía un Karate más de Okinawa, que su hijo Yoshitaka modificó posteriormente".

FUNAKOSHI Gichin realizando Heian Yondan.
(Meisei Juku, ~1925)

Efectivamente, el Maestro Funakoshi hacía Karate de Okinawa, una forma de Shorin-Ryu, y no lo que actualmente se conoce como "Shotokan". Practicaba el Karate en el que había sido ampliamente entrenado desde niño por sus Maestros, Azato e Itosu, y en mi modesta opinión a día de hoy, ese es el Karate que debe verse reflejado en sus fotografías.
Ciertamente, el Maestro Funakoshi tenía ya más de 50 años cuando llegó a Japón (1922) y cuando fueron tomadas la mayoría de las imágenes en las que aparece. Pero su "avanzada" edad no tiene por qué ser justificante de su "deficiente" técnica; me parece más razonable que las fotografías muestren su Karate tal y como él lo practicaba y pensaba que debía ser practicado, y no a un hombre mayor intentando, ya con poco éxito, hacer el mismo Karate que se hace en la actualidad. De hecho, en el libro "Karate-do Kyohan" de 1935, el Maestro Funakoshi siguió apareciendo como modelo para las fotografías, a pesar de contar más de 60 años de edad por aquel entonces. Si se hubiera considerado que la técnica del Maestro ya no era la más adecuada, debido a su edad o por cualquier otra razón, algún alumno más joven, o incluso su hijo Yoshitaka, podría haberle sustituido en las imágenes.

FUNAKOSHI Gichin (Jion)
Rentan Goshin Toudi Jutsu (1925)
(~56 años de edad)
FUNAKOSHI Gichin (Gankaku)
Karate-do Kyohan (1935)
(~66 años de edad)

Muchos afirman hoy practicar y enseñar "Shotokan Tradicional", sin embargo, nadie hace el Karate de Funakoshi, el cual se desconoce y se considera desde anticuado hasta incorrecto.

El tercer hijo del Maestro Funakoshi, Yoshitaka, aprendió Karate en Okinawa, pero se le atribuye la realización de cambios notables ya en Japón, a partir de los años 1930s y hasta 1945. Uno de ellos, y quizá el más evidente, fue el cambio de las posiciones más elevadas, propias del Karate de Okinawa, a posiciones más amplias y con el centro de gravedad más bajo. Cabe preguntarse por qué Yoshitaka sentiría la necesidad de alterar el Karate de Okinawa en busca de "mayor efectividad", cuando ese es precisamente uno de los objetivos fundamentales del Karate okinawense...

FUNAKOSHI Yoshitaka
Nótese la longitud y robustez de sus posiciones.
« Las posiciones son para los principiantes, después posturas naturales. »

Es necesario resaltar que el Maestro Funakoshi debió ser siempre plenamente consciente, como testigo directo, de todos estos cambios. Hasta donde llegan mis conocimientos, no tengo constancia de que entre padre e hijo existiera jamás desacuerdo alguno, sino todo lo contrario, por lo que es lógico pensar que el Maestro Funakoshi aprobaba sin reservas cualquier modificación que realizara su hijo Yoshitaka (a quien de hecho dejó al cargo del Dojo Shotokan), si bien es cierto que las enseñanzas de ambos en ocasiones se contradecían1.
[chph: p.145-147,153] [fuente] [fgmc: p.100]

« El Maestro Yoshitaka había cambiado completamente el Karate, siempre con la aprobación de su padre. »

Se podría decir que el Maestro Funakoshi, más que estar a favor o en contra de los cambios, en su momento los vio como algo natural y/o necesario.
[chph: p.224]

« Comencé a revisar los katas para hacerlos lo más simples posible, con la esperanza de ver el Karate incluido en el sistema de educación física mundial en las escuelas primarias. Los tiempos cambian, el mundo cambia y obviamente las artes marciales deben también evolucionar. El Karate que se practica hoy día [...] le separa un largo camino de aquel que aprendí en Okinawa cuando era un niño. »

No debió ser fácil divisar en que resultarían todos estos cambios, y al final de su vida, y a la vista de los resultados, el Maestro Funakoshi no ocultaba sus dudas y preocupación al respecto.

« Aparte del declive del nivel técnico experimentado durante estos tiempos, no puedo negar que hubo momentos en los que llegué a darme cuenta con dolor del casi irreconocible estado espiritual al que había llegado el mundo del Karate comparado con aquel que había prevalecido en el tiempo en que yo lo presenté y comencé a enseñar. Aunque se puede afirmar que tales cambios son sólo el resultado natural de la expansión del Karate-do, no es tan evidente que se deban mirar tales resultados con regocijo en vez de verlos con cierto recelo. »
FUNAKOSHI Gichin
Tokyo, 13 de octubre de 1956
FUNAKOSHI Gichin
(1868-1957)

Existen varias líneas de Karate que descienden de los Funakoshi, siendo las principales Shotokan y Shotokai. Además, también encontramos, por ejemplo, las líneas de los Maestros OKANO Tomosaburo (1922-2003) o KAWANABE Kenjiro (1931- ). No obstante, creo que podríamos atrevernos a decir, sin temor a exagerar ni equivocarnos demasiado, que la mayor parte del Karate que hoy se denomina "Shotokan", desciende no (directamente) de FUNAKOSHI Gichin, sino de la Asociación Japonesa de Karate (JKA).

« El Maestro Funakoshi dejó el estilo Shotokan de Karate, pero lo curioso es que nadie de este estilo ha cogido correctamente la transmisión de esta técnica, ciertamente nadie... Hacia el fin de la vida del Maestro Funakoshi, sus alumnos ya habían cambiado sus técnicas. Por lo tanto su Karate se ha visto cambiado como si su propia huella hubiera desaparecido. Todo lo que ha quedado es el nombre Shotokan, y los nombres que él dio a los viejos katas... »
Nango

La JKA, liderada por NAKAYAMA Masatoshi, realizó una innegable labor en favor de la difusión del Karate. Su política de enviar al extranjero jóvenes instructores altamente entrenados logró que el Karate (el Shotokan JKA) se extendiera y popularizara rápidamente fuera de Japón. Y las posteriores obras de Nakayama (libros y vídeos) dejan constancia de un Karate perfectamente estudiado y sistematizado. Sin embargo, no podemos olvidar que este Karate era ya un Karate completamente modificado, alterado, que había dejado de ser un Arte Marcial para convertirse en un deporte japonés moderno.

NAKAYAMA Masatoshi y algunos de los "titanes" de la JKA.
(Kanazawa, Shoji, Ueki, Oishi, Abe, Osaka y otros)

Como curiosidad, comentar que es bastante interesante observar que aparentemente la técnica de Yoshitaka coincide bastante con el Shotokan moderno (Shotokan JKA), a pesar de ser este último el Karate de aquellos que tuvieron menos contacto con él2, y de que Yoshitaka sin duda no desarrollaba su técnica con fines deportivos. En cambio, el Shotokai, que traza su linaje directamente hasta Yoshitaka a través de Egami, es bastante diferente técnicamente.

Todos los considerados "Maestros de Shotokan Tradicional", desde Nishiyama hasta Osaka, pasando por Okazaki, Kanazawa, Asai, Enoeda, Shirai e incluso KASE Taiji, todos ellos han sido instructores JKA, y en la mayoría de los casos también competidores, los primeros competidores en la historia del Karate.

De esta manera, los karatekas que salieron de Japón durante los años sesenta para enseñar Karate en el extranjero, no eran "maestros", sino jóvenes instructores/campeones japoneses.

Parte del problema es que lo que fue enseñando en los años sesenta y setenta como "Karate Tradicional" por los instructores enviados al extranjero por la JKA, era cualquier cosa excepto tradicional; era de hecho una forma de Karate muy moderna, desarrollada principalmente en las universidades japonesas, y dirigida a producir luchadores altamente capacitados para la competición.

Ahora, superando los 60 años de edad, los que todavía viven lógicamente ya no se dedican ellos mismos a la competición, pero la gran mayoría tampoco deja de organizarlas, y siguen enseñando un Karate técnicamente igual, o muy similar, al que aprendieron en la JKA cuando eran jóvenes (incluso ahora que muchos ya no forman parte de la asociación, algo prácticamente irrelevante ya que las rupturas suelen producirse por desavenencias y desacuerdos que poco o nada tienen que ver con la forma de practicar).

KANAZAWA Hirokazu
(X Campeonatos del Mundo SKIF, Grecia 2009)
Lecturas recomendadas:

Lo que ocurre es que todavía existe otro tipo de Karate incluso más moderno, comercial, y alterado: el Karate deportivo estilo World Karate Federation (WKF).

Competición de Karate WKF

Aunque objetivamente las diferencias no son tantas, comparados con el Karate deportivo, el Shotokan y la JKA, "la organización que inventó la competición", llegan a ser considerados "Karate Tradicional". Esta percepción se ve realzada, principalmente, por el hecho de que la JKA paradójicamente se autoproclama "Conservadora de la más alta Tradición del Karate" (The Keeper of Karate's Highest Tradition), cuando en realidad es justo lo contrario. Pero los practicantes, que no suelen conocer ni prestar atención a los hechos históricos, lo aceptan sin más. La JKA alza la vista hacia FUNAKOSHI Gichin como "Maestro Supremo", pero en la práctica, ni sigue sus principios, ni practica su Karate... y a ninguno de sus seguidores, directos o indirectos, parece sorprenderles.


Competición de Karate JKA
Existe una obsesión por calificar de "tradicional" y "Budo" algo que en realidad también es fundamentalmente Karate deportivo.

El núcleo de la crítica dirigida a los instructores JKA está basado en el hecho de que intentan presentar el Shotokan como una forma "tradicional" de Karate, lo que significa inevitablemente que el Shotokan (si es tradicional) debería compartir muchas de las características del Karate okinawense, dado que en Japón no hubo Karate en ningún sentido real con anterioridad a los años 1920s. Si dijeran que el Shotokan es como el Taekwondo coreano o el Kickboxing americano, es decir, una derivación moderna del Karate tradicional con diferentes objetivos y metodología, entonces estaría bien, pero es la afirmación de que el Shotokan, tal y como está estructurado y se enseña ahora, es de alguna manera "tradicional", lo que causa los problemas.

La influencia de la JKA sobre el Shotokan ha sido absoluta. Pero la influencia del Karate deportivo, a pesar de que muchos ni siquiera se dan cuenta, no es menor, y uno está sometido a ella aunque pueda pensar que en su entrenamiento diario y Karate particular la competición ocupa un lugar de escasa, o incluso nula relevancia.

Actualmente se practica técnica pensando casi obsesivamente en "la forma". "Buena forma, buena forma, buena forma...". ¿Buena forma? Sí, pero, ¿para qué? ¿Acaso nos dedicamos a la danza?
Buena forma por y para la competición, aunque no seamos competidores. Buena forma para los exámenes de grado, en los que seguramente deberían primar otras cosas, pero lo cierto es que no es así. Buena forma porque es la principal característica del Karate alterado que nos ha llegado, y que sólo se juzga superficialmente en base a su apariencia.
De ahí que el kihon llegue a cobrar incluso más relevancia que el kata. Aunque las técnicas fundamentales se deben entrenar continuamente, simplemente repetir durante años movimientos lanzados al aire no conducirá al verdadero conocimiento ni dominio del Karate.

No deja de tener mérito pero, ¿tiene también sentido que practicantes de edad avanzada se esfuercen por conseguir exageradas posiciones que ni siquiera son factibles para los más jóvenes? ¿Tiene sentido estar continuamente pensando en aspectos como la posición exacta de los pies sin detenerse nunca a pensar en el significado y efectividad de las técnicas que se están realizando? ¿Tiene sentido obsesionarse con los detalles cuando ni siquiera sabemos lo que estamos haciendo?

« La obsesión por la forma es el problema que suelen tener la mayoría de las principales organizaciones japonesas, si no todas. Lo que sucede es que están tan consumidas por la forma, que pasan demasiado tiempo en la cosmética, en lugar de hacer efectivo su Karate. »

La técnica no debería ser el fin, sino un medio para alcanzar el objetivo: efectividad. Pero de manera casi inconsciente, la inflexible "forma correcta" se convierte en el objetivo principal del entrenamiento. Una forma que llega a ser forzada y exagerada, y que en la mayoría de los casos viene determinada únicamente por el compendio de los estéticos y superficiales criterios establecidos. La técnica es muy importante, pero debería estar a nuestro servicio, no esclavizarnos.

« Las técnicas son para las personas, no las personas para las técnicas. »
« Lo más importante es que el Karate utilizado, tanto en su forma deportiva como en educación física, debería ser lo suficientemente simple como para que todo el mundo pueda practicarlo sin excesivas dificultades, tanto los jóvenes como los viejos, los chicos y las chicas, los hombres y las mujeres. »

Originalmente, la "forma correcta" era la que funcionaba, y se modificaba si se demostraba lo contrario. Lo más importante en cualquier técnica era su "función", no su "forma". La forma correcta representaba la manera óptima y más eficiente de aplicar las técnicas. Sin duda, la técnica no se fijaba según la moda o por criterios estéticos, ya que el objetivo no era simplemente "practicarla y mostrarla", sino "poder utilizarla".

Ahora se entrena kata con ahínco, porque se nos dice desde el primer día que el kata es muy importante. Al practicar nos damos cuenta de su importancia porque, además de aprender las técnicas y servir de mecanismo para entrenarlas, comprobamos su dificultad y que es un excelente ejercicio físico. Pero la intención original del kata no es servir de rutina gimnástica, sino enseñar técnicas eficaces de autodefensa. Mejorar un kata no es hacerlo más atractivo visualmente, es entender cómo funciona.

« El kihon y el kata de Karate-do es para ARTES MARCIALES, no para demostración gimnástica. Eso es KARATE TRADICIONAL. »

Sin embargo, en la actualidad los katas se practican, pero no se comprenden. ¿Es lógico lo que sucede habitualmente: practicar los movimientos de cualquier kata una y otra vez, pero nunca pensar ni practicar sus aplicaciones, las cuales ni siquiera se conocen?

¿Cuál es la aplicación de los movimientos?
¿Realmente se pueden utilizar en una situación de real de violencia?

El único trabajo de "bunkai" que se realiza es, en algún curso, y el falso teatro que se prepara para exhibiciones, exámenes de grado o competiciones. En estos montajes, alterando el kata e interpretando incorrectamente el significado de sus técnicas, el karateka "se defiende" de varios oponentes (compañeros) complacientes que, tras esperar pacientemente su turno, atacan con perfectas técnicas de Karate preestablecidas, fuera de distancia, y sin ninguna intención de alcanzar su objetivo.

Bunkai de seminario
Bunkai de competición
Equipo italiano de kata
Ninguno de los dos está enfocado a la defensa personal real.

Ni siquiera los "maestros" parecen conocer las aplicaciones, y así, no es de extrañar que los practicantes de Shotokan desconozcan completamente la aplicación práctica de las técnicas de sus katas, y a la hora de intentar aplicarlos, tengan que conformarse con forzadas (mal)interpretaciones que no son ni sensatas, ni realistas, y por consiguiente tampoco correctas. No obstante, parece que nadie encuentra estas interpretaciones insatisfactorias, al fin y al cabo "lo importante es respetar la forma del movimiento; la aplicación que pueda tener, y si realmente funciona o no, eso no tiene tanta importancia; si la forma es correcta, la técnica supuestamente funcionará, sea para lo que sea...".

Prestando atención al kumite, podremos advertir también cosas bastante "curiosas". La primera, que no guarda ninguna relación con el kata. Por otro lado, aunque no sean competidores, prácticamente todos los practicantes tienen y utilizan las mismas protecciones que se utilizan en la competición. No es necesario decir que las modernas protecciones no son un elemento propio del "Karate Tradicional". Se utilizan para practicar jiyu-kumite (combate libre), que debería ser la forma de combate más "superior" y "peligrosa", ya que en "combate libre" cualquier técnica (con el control que se presupone) debería estar permitida. Sin embargo, el jiyu-kumite acaba siendo únicamente una versión "blanda" o "sin árbitro" del shiai-kumite (combate de competición) que no guarda ninguna relación con el kihon y el kata.
¿Por qué? Porque la influencia de la competición es así de grande. En el momento en el que uno se coloca las protecciones de competición, sea o no competidor, empieza "dar saltitos", y aunque en teoría se esté haciendo combate libre, el practicante se olvida de utilizar (tanto en defensa como en ataque) cualquier técnica que no sea válida en competición, ignorando así la mayor parte del amplio abanico de técnicas que componen el rico arsenal del Karate. Además, se asume (equivocadamente) que el entrenamiento en este tipo de pseudo-combate deportivo se corresponde y/o será directamente aplicable a una situación real de violencia física.

"Jiyu-kumite moderno"
Más o menos moderno, con o sin protecciones, el "jiyu-kumite" no es realmente combate libre; se practica como combate de competición sin árbitro.
En Shotokan, el trabajo de combate siempre es deportivo.

El resto de tipos de kumite, para los que no se utilizan protecciones, ni siquiera se consideran formas de combate sino "trabajo por parejas". Y de hecho, hasta en los exámenes de grado de las federaciones (cuya incumbencia principal también es la competición) todo lo que no es "combate de guantillas": ippon-kumite, sanbon-kumite, yakushoku-kumite y bunkai-kumite, está dentro de la "fase técnica"; y la "fase de kumite" sólo incluye el shiai-kumite (que no tendría por qué estar contemplado en un examen de grado) y el tan mal entendido jiyu-kumite.

En Shotokan, el trabajo por parejas es "kihon con compañero".

La competición no forma parte del "Karate Tradicional"... ¿O sí? El recientemente desaparecido Maestro NISHIYAMA Hidetaka (1928-2008) ciertamente pensaba que sí. Llamó a su organización International Traditional Karate Federation (ITKF), y dedicó gran parte de sus esfuerzos a que el Comité Olímpico Internacional (COI) reconociera como deporte olímpico lo que él consideraba "Karate Tradicional"3. Ha fallecido sin ver este objetivo cumplido.

¿Cómo se puede pretender preservar el "Karate Tradicional" intentando convertirlo en Deporte Olímpico?
« (El Karate deportivo) Creo que está bien, pero no entiendo cuál es el objetivo. En el Karate tradicional, entiendo el objetivo. Es correcto sentido de la oportunidad (timing) (y) ejecutar técnicas correctas, ambos con el objetivo final de la defensa personal. Uno debe recordar que en Karate únicamente el cinco por cien de los practicantes quiere participar en competición. El otro noventa y cinco por cien se apunta por los otros beneficios que el Karate tiene que ofrecer. Beneficios como forma física, defensa personal, desarrollo del carácter, filosofía, y psicología, además de mucho más. »

Las palabras de los "grandes instructores" de Shotokan a menudo son muy correctas. Sin embargo, al no corresponderse con lo que realmente hacen y enseñan, en última instancia conforman un mensaje que es incoherente, ambiguo, contradictorio y confuso. Si el "objetivo final" del "Karate tradicional" es la defensa personal, y el Shotokan se considera "tradicional", ¿por qué en Shotokan se ignoran aspectos del Karate directamente orientados a tal fin, como son hojo undo y bunkai, en favor de prácticas deportivas? Si la competición no es tan importante, y únicamente una minoría participa de ella, ¿por qué al resto de practicantes también se les instruye utilizando los imperantes métodos y criterios deportivos?

« El problema es que muchos estilos que dicen que son tradicionales orientan su entrenamiento al mundo deportivo. »

La historia del Karate cuenta cientos de años, la competición apenas cincuenta. Y como fundamentalmente los métodos y objetivos son distintos, hablando de Karate deberíamos considerar "competición" y "tradición" palabras mutuamente excluyentes.

EL KARATE TRADICIONAL NO ES UN DEPORTE.

Algo que sí es un elemento propio y fundamental del "Karate tradicional" es el makiwara, al igual que el resto de herramientas de hojo undo. Funakoshi, Motobu, Miyagi, Mabuni y muchos otros han hecho hincapié en la importancia del makiwara y artefactos similares. Pero como no podía ser de otra manera, en los gimnasios modernos de Karate no los hay, y si los hay, son sólo un elemento decorativo que no se utiliza. El makiwara se considera un elemento tosco (e incluso perjudicial) propio de un tiempo en el que los practicantes estaban por civilizar.
Pero, ¿cómo se puede aprender a golpear realmente sin nunca golpear realmente a nada? Sencillamente, no se puede, y por tanto, muchos karatekas que sólo practican sus técnicas "contra el fino aire" entrenan bajo la ilusión de estar golpeando cuando en realidad sólo están "estirando el brazo". Toda la potencia que intentan desarrollar podría muy probablemente volverse en su contra llegado el momento de la verdad, al no estar familiarizados ni preparados para asestar un impacto real.

En el Karate verdaderamente tradicional, el hojo undo es imprescindible.
« Quien practique Karate como una forma de calistenia no necesita utilizar el makiwara, puede practicar todos los movimientos necesarios sin golpear una sola vez. »

Los puntos de vista están tan distorsionados, que al observar diferentes estilos del mismo arte, muchos creen estar ante cosas totalmente distintas. Y conocen tan poco a los demás, y se conocen tan poco ellos mismos, que ver algo diferente a lo que ellos hacen les resulta sumamente extraño, y si se toman la molestia de prestar algo de atención, se permiten el lujo de juzgar, e incluso criticar (por desconocimiento), tipos de Karate que en realidad son más auténticos que el suyo. Y sin embargo, en el mejor de los casos los consideran formas antiguas menos desarrolladas, cuya utilidad y sentido no alcanzan a adivinar, sin pararse a pensar ni un solo segundo en la posibilidad de que su Karate japonés moderno puede que no sea la evolución del Karate de Okinawa, sino una degeneración del mismo.

UECHI Kan-ei
Si sólo hubiera una única forma válida y correcta, no habría diferentes estilos.

Hoy en día uno se apunta a lo que debería ser un "dojo", pero es en realidad un club o gimnasio (y así lo llaman). Aprende el Karate moderno que allí se enseña. Si es un buen alumno, se esforzará al máximo para progresar y mejorar en ese Karate. Si le gusta, sentirá la necesidad de saber más, y también leerá y estudiará para comprender mejor lo que está haciendo...
Pero todo eso puede no ser suficiente, porque lo que físicamente está practicando quizá no sea el camino adecuado, el "verdadero Karate" (lo que se supone que es, o debería ser el Karate). Triste pero cierto: en la actualidad una persona puede dedicar muchos años de su vida al "Karate", y al final del camino no haberse enterado de nada. Lo peor quizá es que puede que nunca llegue ni siquiera a darse cuenta de que jamás salió de la caverna. Para evitar esto, debemos estudiar y profundizar en el arte que practicamos.

« Debes entrenar durante mucho, mucho tiempo, pero si simplemente mueves las manos y los pies y saltas arriba y abajo como un muñeco, el aprender Karate no se diferenciará en nada de aprender baile. »
« Algunos jóvenes entusiastas del Karate piensan que pueden aprenderlo simplemente entrenando en el dojo, pero tales personas son simples técnicos, no verdaderos karatekas. »

Después de muchos años, muchos "avanzados" tienen una experiencia bastante limitada. Puede que digan que han entrenado durante 30 años, pero a menudo resulta que en realidad ha sido un año treinta veces. Cualquier cosa que perturba su autocomplacencia es, o bien ignorada, o atacada como "incorrecta". No están dispuestos a salirse de su zona de confort y mejorar realmente. Perdidos en un mar de tradiciones y teorías que realmente no entienden, tienen demasiado miedo de aprender.
Sería recomendable intentar mantener siempre una actitud sincera y una mentalidad abierta, y nunca olvidar "el espíritu y la humildad del principiante". De esta manera siempre es posible seguir buscando, aprendiendo, avanzando, y mejorando. La actitud opuesta, por el contrario, conduce al estancamiento, a la amarga desilusión, y al desengaño.

El verdadero Karate "Tradicional" (o clásico) no es un deporte; no es un pasatiempo, ni una actividad recreativa para hacer un par de horas a la semana; no es una profesión, ni un negocio.

EL KARATE TRADICIONAL ERA Y ES UN ARTE MARCIAL:
Un sistema completo y efectivo de defensa personal, y un camino de auto superación y desarrollo del carácter.

« El objetivo del entrenamiento de Karate tradicional no es conseguir técnicas perfectas, sino técnicas factibles que aumenten tus posibilidades de sobrevivir cuando se utilicen para la autodefensa personal. Durante el esfuerzo de toda una vida por lograr técnicas viables, perfeccionamos nuestro espíritu y descubrimos exactamente quienes somos. »

Para ello se requiere un cuerpo ágil y fuerte, pero el entrenamiento del cuerpo, al igual que la técnica, no es el objetivo sino un requisito.
Los antiguos maestros disfrutaban de largas vidas en excelentes condiciones de salud, algo que atribuían directamente a la práctica de Karate. No obstante, aunque servía bien como actividad física, el arte no era únicamente eso.
[fuente] [fgkj: p.22-23] [fgkk: p.14] [fgko: p.12] [fgek: p.85-86] [fuente] [ngkt: p.75]

Aunque se ignore la competición, entrenar como ejercicio físico o para exámenes de grado no es hacer "Karate Tradicional".

« En mi opinión, el concepto de Karate tradicional es la funcionalidad, es decir, con un buen entrenamiento y una buena preparación debe funcionar en caso real. Karate es una auténtica defensa personal. Karate era y es el sistema completo de lucha, no es ningún deporte que pelea bajo reglamentos. Además de todo esto, el Karate tradicional es la disciplina que se puede entrenar durante toda la vida sin que importe la edad ni la condición física.
[...]
Muchos de los practicantes piensan o imaginan que su Karate sería útil para defensa personal, pero lo que están aprendiendo es el Karate deportivo que no les servirá en la calle. Poseer una arma, por ejemplo como katana, da cierta sensación de seguridad, pero sería falso poseerla sin hoja o si tiene y no corta ni tan siquiera un trozo de papel. Karate actual busca sólo la parte externa, es lo mismo que katana falsa con muchas piezas de decoración, muy bonita pero nada más. Karate que no sirve para la defensa propia deja de ser Karate. »

Como hemos visto, se puede decir sin estar exagerando que el Shotokan NO es "Karate Tradicional", porque lo que actualmente se conoce como "Shotokan", no lo es, y nunca lo fue. El Shotokan es un deporte japonés moderno que, eso sí, encuentra sus raíces en FUNAKOSHI Gichin y el Karate de Okinawa.

EL "SHOTOKAN TRADICIONAL" NO EXISTE.

« La "tradición" del Karate tradicional no se encuentra en repetir movimientos exactamente como otros lo han hecho en el pasado, sino en la manera en la que tú mismo te aplicas, hoy, al Karate que practicas. Creo que ya es hora de que todos dejemos de confiar en aquello que otros una vez hicieron, y, con toda debida humildad, admitamos abiertamente que el Karate que nosotros hacemos es 'nuestro' Karate. Por descontado, una vez hacemos eso tenemos que asumir responsabilidad por lo que estamos haciendo. No más excusas como 'Así es como lo hacemos en nuestro estilo' o 'Así es como lo hacemos en nuestra asociación'. Tienes que entender por qué "tú" haces lo que haces, y si no, entonces quizá necesitas entrenar más, y enseñar menos. »

¿Qué estamos haciendo entonces? ¿Existe hoy el "Karate Tradicional"? Si existe, ¿dónde puede encontrarse?
Actualmente el Karate Tradicional existe, y se encuentra donde siempre estuvo: en Okinawa, y también fuera de allí. Existen estilos que no han sufrido tantos cambios a lo largo de estos últimos años, y siguen conservando una forma y enseñanza más original.

En la actualidad, los tres estilos principales en Okinawa son el Shorin-Ryu, el Goju-Ryu y el Uechi-Ryu. ¿No es curioso que en la meca del Karate (que no es Japón sino Okinawa) no se practique Shotokan?
Los practicantes de Shotokan están convencidos de que los pilares del Karate son: kihon (técnica), kata (ejercicios formales) y kumite (combate). Sin embargo, el Karate okinawense está basado en tres elementos diferentes: kata (técnica), hojo undo (entrenamiento suplementario) y bunkai (análisis y aplicación).

Los estilos okinawenses quizá son algo menos conocidos, principalmente por no contemplar la competición, o asignarle realmente un papel mínimo y secundario, pero también han tenido expansión internacional, y si los buscamos, seguramente los podremos encontrar más cerca de lo que pensamos. Cada vez más practicantes se están dirigiendo a ellos en busca de respuestas y métodos de entrenamiento más coherentes, equilibrados, efectivos, y satisfactorios.

SHIMABUKURO Zenpo
HIGAONNA Morio
SHINJO Kiyohide
El auténtico Karate Tradicional no es el japonés, sino el okinawense.
« El Karate-do que se practica en Japón es sólo una parte del que se practica en Okinawa. »
NAKASONE Genwa
1938
« Si el Karate hubiera sido introducido en occidente directamente desde Okinawa, en lugar de a través de la altamente conformista cultura japonesa, con toda seguridad estaríamos adoptando un arte creativo mucho más representativo del viejo Periodo del Reino Ryukyu de Okinawa y de los valores integrales que colocaba en la vida diaria, en lugar de las prácticas confinadas por reglas y demasiado ritualizadas tan extendidas hoy. »
« Hoy hay salas de entrenamiento de Karate en casi todos los países, con multitud de alumnos. A lo largo de las últimas décadas, surgieron escuelas y profesores de artes marciales y varios gimnasios, departamentos de actividades de pueblos, y organizaciones educativas, empezaron a ofrecer cursos de entrenamiento en artes marciales y autodefensa bajo el título de Karate. Sin embargo, muchas de las enseñanzas carecían del entrenamiento físico, filosofía, y funcionamiento interno que se encontraba originalmente en el Karate tradicional. »
John Porta
« Mucho antes de que el Karate se convirtiera en un pasatiempo para niños, una franquicia profesional, o un camino hacia la fama, ocupaba un lugar muy diferente en los corazones y las mentes de aquellos que lo practicaban. »

Por descontado, el Shotokan, o parte del mismo, podría empezar a enfocarse de manera diferente, e intentar regresar a sus raíces okinawenses, recuperando las prácticas y los valores verdaderamente "tradicionales" para conseguir un mejor equilibrio en los métodos y objetivos del entrenamiento. Pero absolutamente nadie parece estar dispuesto a hacerlo, a pesar de que seguramente resultaría gratificante para muchos practicantes que después de incontables años de prácticas superficiales se encuentran atrapados en un callejón sin salida. El desconocimiento, el conformismo, y el ego y los intereses económicos, que poco tienen que ver con el auténtico Karate, no contribuyen a cambiar las cosas.

De todas formas, que un determinado estilo o enfoque de Karate no pueda calificarse de "Tradicional", por descontado no significa que no sea válido y que deba ser desechado por completo. El Shotokan puede que no sea tradicional, pero tampoco es algo estéril. Entrenar en cualquier estilo por salud, para hacer un poco de ejercicio físico, como distracción, simplemente porque nos gusta, o incluso para la competición, no es menos digno que dedicarse al "Karate Tradicional". Pero en cualquier caso, deberíamos procurar ser siempre conscientes de lo que estamos haciendo, evitando confundir conceptos, y los problemas que ello conlleva.
Por supuesto, no hay ninguna razón por la que el Shotokan moderno no debería atraer a muchos seguidores exactamente de la misma forma que lo hacen el Taekwondo y el Kickboxing, lo que ocurre es que para aquellos interesados en la historia y tradiciones del Karate, la forma moderna de Shotokan parece incompleta en algunos sentidos.

El "verdadero Karate" es el que uno hace para sí mismo, y sea cual sea nuestra forma de practicar, enseñar, y entender el arte, siempre será válida y respetable mientras se enfoque de manera clara y sincera, con plena consciencia de qué es lo que se está haciendo, y con qué objetivos.

« La razón por la que uno aprende Karate o cualquier arte marcial es para desarrollarse y mejorarse a sí mismo. También está bien aprender Karate con el propósito de mejorar la salud. Es correcto aprender Karate para entrenar el estado de alerta y la velocidad de movimiento. Es bueno aprender Karate con el propósito de entrenar y fortalecer brazos y piernas y por acondicionamiento físico. Está bien aprender Karate para cultivar fortaleza y valor. También es correcto aprender Karate para mejorar la compostura y ampliar la profundidad del carácter, capacidad y tolerancia. Puede ser para cultivar las virtudes de auto-control y modestia. No importa cuál de los objetivos anteriores desees obtener, tu objetivo es mejorarte a ti mismo, y el Karate sirve para ese objetivo. »
Lo importante es saber qué estamos haciendo, y buscar y encontrar la forma de hacer Karate que nos satisface de acuerdo a los objetivos que nos hayamos fijado, y poder entrenar correcta y adecuadamente para alcanzarlos.
« No creáis en la fuerza de las tradiciones ni siquiera si han sido mantenidas en lugar de honor durante muchas generaciones y en muchos lugares; no creáis cualquier cosa sólo porque mucha gente hable de ello; no creáis en la fuerza de hombres sabios de tiempos pasados; no creáis aquello que habéis imaginado vosotros mismos, pensando que un dios os ha inspirado. No creáis nada que dependa únicamente de la autoridad de vuestros maestros o sacerdotes. Tras investigar, creed aquello que habéis probado y encontrado razonable vosotros mismos, y que es para vuestro beneficio y para el de otros. »
Buddha
Kalama Sutra
SHU-HA-RI
Las tres etapas del aprendizaje:
Obedecer - Romper - Separarse
« Aprende de la tradición; rompe los vínculos de la tradición; trasciende la tradición y encuentra algo nuevo. Al final, encontrarás aquello con lo que empezaste: Tradición. »

Notas:

1. Un claro ejemplo puede encontrarse en el artículo de Graham Noble "Kase Sensei habla" en el que KASE Taiji explica cómo el Maestro Funakoshi le enseñó a cerrar el puño al estilo antiguo y Yoshitaka posteriormente se lo corrigió, sorprendido de que su padre le hubiera enseñado eso y diciendo que eso era "Karate de granjeros".

2. De los principales instructores de la JKA, creo que sólo Nakayama y Kase llegaron a conocer a Yoshitaka, y ambos tuvieron limitado contacto con él: Nakayama porque pasó muchos años en China (1937~1946); y Kase sólo entrenó esporádicamente con él siendo un principiante (1944-1945).

3. Carta de NISHIYAMA Hidetaka al COI (6 agosto 2008).