Novedades

Última actualización: 06/05/2012
Visitas:

Estadísticas

Entrevista con Kousaku Yokota

Sensei Yokota: alumno de Sugano Sensei, Asistente Personal del Maestro Okazaki, Instructor en la Central ISKF y ahora miembro de JKS, con casi 50 años dedicados a las Artes Marciales. Esta entrevista en profundidad, divertida, intuitiva, y a veces bastante conmovedora, explora sus experiencias con el Maestro Okazaki, con el Maestro Nakayama y con el Maestro Asai, con historias de su época compitiendo y enfrentándose al feroz Sensei Yahara.

Kousaku Yokota

Parte 1

Shaun Banfield: ¿Podemos empezar preguntándole cómo y por qué empezó su entrenamiento de Karate?

Kousaku Yokota: Mi padre era cinturón negro de Judo Kodokan, así que él me animó a hacer Judo cuando yo estaba en el instituto. No había club de Judo en mi escuela, así que fui a la comisaría de policía donde los policías estaban enseñando artes marciales (sólo Judo y Kendo). Empecé en Judo a los 13 años y practiqué durante 3 años. Conseguí el cinturón negro junior y gané un campeonato de instituto.

Un día un chico bajito se unió al club de Judo. Recuerdo claramente que era bastante extraño porque cada vez que yo lo derribaba sobre el tatami él se levantaba de un salto y se ponía en una posición extraña (creo que era posición de gato ahora que pienso en ello). Normalmente un alumno nuevo no saltaba desde el tatami tras ser derribado, como hacía él. Nunca había visto ese inusual movimiento. Después de unas cuantas semanas, llegué a conocerle mejor, así que le pregunté por qué hacía eso. Dijo que practicaba Karate y estaba empezando Judo para aprender cómo era ser lanzado de manera que pudiese pelear contra un judoka. Hasta ese momento yo creía realmente que el Judo era invencible y el mejor arte marcial, así que le dije: "Así que, has aprendido que el Karate no puede vencer al Judo, ¿verdad?". Para mi sorpresa, él dijo: "El Judo es fantástico cuando alguien te agarra per un judoka no puede vencer a un karateka si está a más de tres pies de distancia". Yo no entendía lo que quería decir ya que no conocía las técnicas de Karate. Él explicó y demostró lo que el Karate podía hacer y quedé muy fascinado. Cuando fui al instituto superior, aunque el club de Judo trató de reclutarme con insistencia, mi idea estaba decidida. Quería empezar Karate. De nuevo, no había ningún club de Karate en mi escuela, así que me uní a un club de Karate en la principal Asociación de Jóvenes Cristianos de mi ciudad natal, Kobe. Ese dojo resultó ser la central de la JKA (Japan Karate Association) de la prefectura de Hyogo, donde enseñaba el difunto Maestro Sugano (9ºDan).

SB: ¿Podría contarnos algo sobre Sugano Sensei, y sus primeras experiencias con él y con el Karate, por favor?

KY: Sugano Sensei era un tipo grande, especialmente para un hombre de su generación. Debía medir 1'80 y pesar unos 90-100Kg. Cuando me uní por primera vez al club en los años 60s, yo era uno de los alumnos de bajo nivel, así que no tuve interacciones con él. Una cosa que puedo decir es que me suspendió cuando me examiné de primer kyu. Es una larga historia, así que no explicaré cómo sucedió.

Sugano Sensei aparte era rico. Tenía un bar y una tienda de tabaco que eran muy rentables. Tras las noches de entrenamiento, solía llevarnos a su bar. No bebíamos alcohol, pero disfrutábamos de juntarnos de manera informal con el resto de instructores. En esos encuentros, podíamos hacerle preguntas personales y relacionadas con el Karate que no podíamos hacerle en el dojo (es una tradición japonesa que los alumnos nunca hagan preguntas). Él nos dijo que nunca debíamos escoger el Karate como una profesión para ganarnos la vida. La razón es que haciendo eso, tus alumnos se convierten en "clientes". Tendrías miedo de perder clientes y tus métodos de entrenamiento cambiarían con lo que la calidad de tus instrucciones quedaría comprometida. Eso tuvo un gran impacto ya que yo estaba pensando en llegar a ser un instructor a tiempo completo y vivir de esa profesión. Realmente, ninguno de los instructores a las órdenes de Sugano Sensei era instructor a tiempo completo. Todos tenían algún tipo de empleo para mantener a sus familias.

En lo que respecta al Karate, recuerdo que tenía un golpe de puño muy "pesado". Su puño era como un martillo y cuando te golpeaba (en una demostración), yo realmente sentía como si me hubiese golpeado un mazo de madera. El impacto iba a través de todo mi cuerpo. También tenía una cara que daba mucho miedo. No sé la traducción pero su cara parecía un "oni" japonés, como un trasgo o demonio. Él me contó que la yakuza local (mafia japonesa) le tenía miedo, y yo me lo creo.

Desgraciadamente, le gustaba fumar y beber. Tras tomar algunas bebidas nos contaba algunas historias interesantes y algunas cosas locas que hizo cuando era joven. No entraré en ello pero yo disfrutaba realmente escuchando esas historias. Tuvo un ataque de corazón cuando tenía más de 60 años, así que el médico le dijo que no debería beber ni fumar. Le recuerdo diciendo: "No me gustaría vivir mucho tiempo si no puedo disfrutar mi vida con mis vicios favoritos". Falleció en 2002 a los 74 años. Al igual que Asai Sensei, no tenía miedo de morir. Se fue como un samurai pero de forma distinta.

Quiero añadir algo aquí. Como perdí a mi primer Sensei en 2002, quedé libre para dejar la JKA. Esa es la razón por la que me pude pasar a JKS en 2002.

1983 - Antes de que Sensei Yokota se marchara de Japón (Sugano Sensei en el extremo de la derecha).

SB: Disfrutó de una carrera competitiva de mucho éxito, ¿me equivoco? ¿Podría contarnos algunos de los recuerdos más intensos que tenga de sus años de competición, por favor?

KY: Aunque sí que disfrutaba las competiciones cuando estaba en activo en ese aspecto del Karate, a decir verdad, no estaba muy activo en los torneos cuando estaba entrenando en Philadelphia durante los años 70. He tratado el Karate como un arte marcial desde entonces, así que mi motivación siempre estuvo más allá de los torneos. Competí en los Estados Unidos sólo un par de años y obtuve algunas buenas experiencias. Había muchos buenos competidores en la región de la Costa Este así que disfruté compitiendo contra ellos.

Como no estaba entrenando lo suficiente en el dojo de Philadelphia, decidí regresar a Japón para completar allí mi entrenamiento Kenshusei. Volví en el '81 y estuve en la prefectura de Hyogo durante dos años.

Al regresar a Hyogo, volví al dojo de Sugano Sensei y continué mi entrenamiento serio. Aunque mi objetivo en el entrenamiento no eran los torneos, los mencionaré ya que me estás preguntando acerca de mis experiencias en competición.

Entré en el campeonato de la prefectura, que era una fase eliminatoria para el campeonato nacional, unos pocos meses después de mi regreso. Afortunadamente quedé en primer lugar así que obtuve un billete para el All Japan Championship de la JKA en Tokyo. Esa es probablemente la experiencia más memorable de mis días de competición. Competí con los mejores competidores del mundo de esa época, tales como Osaka Sensei y Yahara Sensei. Son de mi grupo de edad y estaban en su mejor momento. También, aquella fue la primera vez que presencié, con mis propios ojos, las técnicas del Maestro Asai en su demostración. Quedé verdaderamente impresionado con sus técnicas ya que eran realmente únicas y diferentes al Karate JKA. Sus brazos eran como látigos y volaban tan rápido. Fue increíble y dejó una tremenda impresión en mí.

En 1981 también representé a mi prefectura en Kokutai (Feria Atlética de Todo Japón), que se celebró en la prefectura de Shiga. Es como unas Olimpiadas en miniatura y el Karate era uno de los nuevos eventos. También, debería advertirse que la JKA se unió al torneo de WUKO por primera vez. Fue memorable ya que por primera vez vi y competí contra los mejores practicantes de Karate de otros estilos tales como Shito Ryu, Goju Ryu y Wado Ryu. También estuve expuesto a las protecciones como Menho (protector de cara) y la gran almohadilla para el puño. No creo en utilizar protecciones, incluyendo protector de ingle, así que no me gustaron. Este material permitía las técnicas que eran muy cortas en distancia (ya que se supone que no tienes que tocar la máscara facial para ganar un punto). Esa fue también la primera vez que vi un estilo de lucha con muchos saltitos. Este tipo de kumite puede que sea popular en Shotokan actualmente. En los 70 y a principios de los 80 nuestra posición era baja y bastante estática. Dábamos nuestros pasos cautelosamente y nunca saltábamos. Creíamos en Ippon shobu y nuestros movimientos eran muy similares a dos samurai en una lucha con espada.

Representé a la prefectura de Hyogo en el All Japan Championship en el '82 y ese fue el último evento en mi vida de competición. Tenía 35 años y muchos entrenadores eran más jóvenes que yo. Regresé a los Estados Unidos (California) en el '83 y nunca volví a competir.

Compañeros de Equipo de la Prefectura de Hyogo - All Japan Athletic Meet 1982

SB: Ha mencionado que compitió con personas como Osaka y Yahara. ¿Llegó a tener la oportunidad de pelear con alguno de ellos?

KY: En el campeonato nacional, no me enfrenté a Yahara Sensei. Pero en un torneo de promoción que organizamos en Hyogo, sí. Me dio una patada circular tan buen en el costado, que se fracturaron unos cuantos huesos de mi caja torácica.

En kata, por descontado, Osaka Sensei fue el campeón así que competí contra él como uno de los finalistas. Sin embargo, nunca pasé de cuartos de final.

SB: En competición, ¿quién diría que fue su mayor influencia?

KY: Osaka Sensei era mi modelo en kata y le respetaba porque sus movimientos eran de libro. Muchos ejecutores de kata cambian sus katas para darles un aspecto elegante o dinámico, etc. Osaka Sensei hacía el kata tal y como se muestra en el libro de texto del Maestro Nakayama, Best Karate (Karate Superior). Era preciso y poderoso, pero su ejecución tenía algo más, que es muy difícil de describir.

Yahara Sensei era mi modelo en kumite porque no le interesaba ganar. Lanzaba técnicas únicas y difíciles (como patada en garfio con el talón) y parecía disfrutarlas. La mayoría de competidores sólo lanzan patadas frontales y golpes de puño inverso (gyaku-zuki) para asegurar la victoria. Para mí se aprende poco repitiendo las mismas técnicas. Yo quiero ver el revés del puño, uraken-uchi, etc., aunque es más difícil obtener puntos con esas técnicas. En realidad Yahara Sensei rara vez llegó a ser campeón ya que perdía por intentar aquellas técnicas difíciles.

SB: Menciona que Sensei Yahara no estaba interesado en ganar, sino más bien en tratar la experiencia competitiva como una lección experimental de la que aprender. ¿Cree que es esa la forma en la que se debería tratar la competición, hincapié en experiencia más que en ganar?

KY: En mi opinión, sí. Para mí, ganar tiene poco significado. El Karate de competición es bastante diferente de la lucha real. Es bueno tener esa experiencia para motivarse y enfrentarse a algunas situaciones de nervios. Pero debemos conocer y entender el propósito real y los objetivos que deberías obtener de los torneos.

SB: Usted se graduó en el Kenshusei JKA. ¿Quién daba la mayor parte de las clases durante su tiempo allí?

KY: Empecé el entrenamiento de instructores con Okazaki Sensei a finales de los años 70. Me gradué en el '83 en la clase del Maestro Sugano en Japón. Mis profesores, además del Maestro Sugano (9ºDan), fueron Sensei Kashimoto (8ºDan), Sensei Sakai (6ºDan) y Sensei Terada (6ºDan).

SB: ¿Puede explicarnos detalladamente su entrenamiento diario en ese momento de su vida y en qué elementos se hacía más hincapié?

KY: Lo principal en mis días de entrenamiento en los años 70 y 80 era ver cuál era mi límite físico (estrechamente asociado a mi límite mental). Sabía que la técnica automática que fluye libremente vendría sólo tras el gran paso adelante como resultado de entrenamiento extremadamente exigente (casi imposible). Además de mi habitual entrenamiento de Karate (en las clases y por mi cuenta), hacía diariamente 500 flexiones, 500 abdominales y 500 golpes al makiwara. Estaba tan cansado tras el entrenamiento de un día; tenía que subir los escalones literalmente a gatas hasta llegar a mi habitación en el segundo piso. Así, mi idea era construir la base con mi cuerpo mientras era joven a medida que formaba técnicas de Karate sobre la base. Estaba en bastante buena forma e hice 3.333 flexiones el día que cumplí 33 años (1980). No recomiendo este tipo de entrenamiento ya que muchas flexiones en sí mismas no ayudarán a las propias habilidades en Karate. En realidad, músculos demasiado desarrollados en el pecho es contraproducente para muchas de las técnicas de Karate, como descubrí posteriormente.

Sensei Yokota dirigiendo la clase.

Oh, tengo que compartir una historia divertida de mis 3.333 flexiones. Hice las flexiones en el dojo, por la tarde, después de la clase de la mañana (resultó ser sábado, creo) así que allí no había nadie excepto Okazaki Sensei que estaba en la oficina escribiendo un poco. Me llevó unas cuantas horas hacer todas esas flexiones. Okazaki Sensei salió de la oficina una vez para ir al baño mientras yo estaba haciendo mi ejercicio pero no me dijo nada, sólo se rió un poco. No sabía cómo tomármelo pero tenía que continuar para terminar con mi objetivo. Cuando finalmente completé las flexiones era alrededor de las 5 de la tarde. Entonces Okazaki Sensei salió de la oficina y dijo: "Ah, hoy es tu cumpleaños. Te invitaré a cenar." Yo estaba muy contento de que él me llevara a cenar, lo cual rara vez le pasaba a ningún instructor. En primer lugar Okazaki Sensei estaba muy ocupado para esas cosas y además no quería mostrar ningún trato de favor hacia algún instructor. No paraba de sonreír mientras conducía. Yo estaba feliz de verle celebrando mi cumpleaños. Me llevó a un restaurante de estos de "todos los cangrejos que te puedas comer". Son de esos en los que necesitas romper los cascarones con la herramienta de metal. Esta acción no es difícil ni dura para cualquier adulto. Pero después de horas de flexiones los músculos de mi pecho y brazos estaban agotados. Tuve todo tipo de problemas intentando romper los cascarones y Okazaki Sensei se rió mucho viéndolo. Yo me enfadé un poco porque pensé que fue demasiado perverso haciéndome eso. Al final, me preguntó: "¿Puedes defenderte ahora?". Aunque disfrutaba de una escena cómica, estaba intentando enseñarme que debo tener el estado mental para estar listo para defenderme en cualquier momento independientemente de la situación en la que me encuentre.

Cuando estaba en Kobe hice algún entrenamiento especial fuera del dojo. Subía corriendo el sendero de la montaña (unas 2 millas de sendero con curvas y la primera mitad era un camino empinado hacia lo alto de una colina) cerca de mi casa (en realidad la de mis padres). En la cima practicaba patadas y golpes de puño contra los árboles y arbustos durante una o dos horas. Después, corría cuesta abajo (un sendero muy estrecho y sinuoso) tan rápido como podía. Este ejercicio me enseñó equilibrio y rápidos movimientos corporales. Si pisabas mal podías torcerte el pie y romperte el tobillo. También podías lastimarte seriamente si te caías. Debe hacerse con mucho cuidado pero yo corría cuesta abajo a toda velocidad. Era como esquiar cuesta abajo. Era emocionante y peligroso. Me encantaba. A mitad camino, cambiaba a saltos de conejo. Correr cuesta abajo a saltos de conejo también es un reto. Te da la falsa impresión de que es más fácil saltar cuesta abajo que en una superficie plana. Realmente puedes saltar más, pero pagarás por ello al día siguiente.

Sensei Yokota en competición realizando Nijushiho.

Lo más duro en el entrenamiento en el dojo ocurrió en verano. El entrenamiento del sábado solía ser de 5 horas (de 1 a 6 de la tarde). Era demasiado largo y agotador para los alumnos, así que Sugano Sensei normalmente paraba a las 5 p.m. o más pronto. Pero aún así era un entrenamiento largo. Yo no tenía ningún problema con una clase larga, ya que estaba acostumbrado a largas sesiones de entrenamiento. La temperatura en el dojo en verano subía hasta los 90 y la humedad era aproximadamente del mismo grado. Sugano Sensei cerraba las ventanas en mitad del entrenamiento. Algunos de los alumnos se desmayaban literalmente y muchos tenían que sentarse y no podían volver a ponerse de pie. Parecía no haber aire que respirar y seguir moviéndote en esas condiciones era lo peor que he experimentado. El suelo se volvía todo mojado con nuestro sudor así que teníamos que ser muy cuidadosos ya que era muy resbaladizo. Muchos resbalamos y caímos cuando tuvimos que hacer algunas combinaciones y patadas. Aquellas sesiones de entrenamiento parecían no acabar nunca. Realmente desarrolló nuestro espíritu y mente de perseverancia.

Abría las ventanas en medio del invierno. El dojo estaba situado en la ladera de una colina (quizá a una altura de 1.000 yardas) así que podía estar bajo cero. El suelo era como hielo pero eso no me importaba tanto como el entrenamiento de verano. Estaba acostumbrado a entrenar en ese tipo de condiciones en Philadelphia, donde hace más frío. Tenía frío al principio del entrenamiento, pero entraba en calor a medida que llegaba a mitad del entrenamiento. Así que, todos odiábamos el entrenamiento de verano, al que con cariño llamábamos entrenamiento de "sauna de vapor".

No se permitía que ningún visitante observara pero un día en agosto Sugano Sensei permitió a un instructor de otro dojo que observara. Este instructor trajo una cámara de vídeo y grabó todo el entrenamiento (o la mayor parte del mismo). Dijo que quería guardar un registro del famoso entrenamiento de Sugano Sensei. El entrenamiento estaba abierto a cualquier practicante JKA pero rara vez teníamos visitantes. Vinieron algunos de los chicos duros de la Universidad de Kobe, pero tras una sesión, no regresaron. Yo quería tener una copia de este vídeo para mi archivo. Unos pocos meses más tarde vi a este instructor en un torneo o en un examen de grado, así que le pregunté si podía hacerme una copia. Dijo que había borrado la mayor parte, ya que no parecía que estuviésemos entrenando en serio. No podía creerlo pero según este instructor a través del vídeo los que lo ven no pueden sentir la temperatura y la humedad. En el vídeo nos movíamos muy despacio, parecíamos cansados desde el principio e incluso nos caíamos. Él esperaba que los alumnos del famoso dojo Sugano se movieran rápido y con fuerza, y le decepcionó ver nuestra actuación. Así que, no tengo ningún registro del infernal entrenamiento del dojo Sugano.

También hice muchas sesiones de 1.000 patadas además de 100 katas sin parar. Ambos ejercicios, si se hacen correctamente, llevarán unas 2 horas cada uno. En esencia mi objetivo era poner las repeticiones en mi entrenamiento de Karate.

SB: ¿Quién estaba en las clases junto a usted mientras estaba en el Curso de Instructores?

KY: Muratsu, Takaba, Yamaguchi son los más cercanos en mis días de entrenamiento.

SB: Toru Yamaguchi Sensei es evidentemente un karateka conocido en todo el mundo. ¿Cómo era entrenar junto a semejantes karatekas?

KY: El Yamaguchi que yo conocí a principios de los años 80 es otra persona. El Yamaguchi Sensei que tú mencionas es el instructor JKS que está muy por debajo (en lo que a edad se refiere). Tengo alguna amistad con Yamaguchi Sensei de JKS y respeto su Karate y su personalidad también (es una persona muy humilde).

N.T.: Al parecer Yokota Sensei ha confundido a YAMAGUCHI Toru (8ºDan, antiguo instructor JKA por quien se le pregunta) con YAMAGUCHI Takashi (6ºDan JKS).

Kata por equipos

SB: ¿Alguna vez entrenó con Nakayama Sensei? De ser así, ¿podría contarnos cómo fue su entrenamiento con él, por favor?

KY: Para ser más precisos, tuve una oportunidad de entrenar "con" Nakayama Sensei. Las disfruté, no obstante, sólo unas cuantas veces. En 1981 visité Tokyo para presentar mis respetos a Nakayama Sensei. Visité su apartamento y descubrí que vivía en el mismo edificio donde tenía su dojo, Hoitsugan. Sólo quería presentarle mis respetos saludándole en la puerta, e irme a casa. Pensaba que no me recordaría, siendo sólo un miembro de miles de alumnos JKA, pero me recordaba. Me recordaba de la vez que me encontré con él en Philadelphia durante sus visitas a los Estados Unidos en los años 70. Me sentí muy honrado. Me invitó a su apartamento y tuvimos un encuentro muy personal (sólo él y yo) durante una hora o así. Habló sobre Karate pero principalmente sobre cómo era en los Estados Unidos. Estaba muy interesado en difundir el Karate por el mundo y pensaba que Europa y Norteamérica eran las regiones clave. Su preocupación era el seccionalismo y las disputas internas entre los dojos y organizaciones no sólo de Shotokan sino incluso, de manera más próxima, de la JKA. Esto fue antes de su muerte y estaba preocupado de que estas "peleas" internas debilitarían a la JKA. Preguntó qué pensaba yo que deberíamos hacer. Por supuesto, yo no podía responder a una pregunta tan difícil. Le mencioné que el Taekwondo en los Estados Unidos tenía el apoyo del gobierno coreano y tenían una organización muy ajustada. Aunque pensábamos que la calidad de la instrucción en Taekwondo era pobre, tenían mucho éxito en construir muchos dojos por Estados Unidos. Creo que estaba al tanto de este enfoque y dijo que necesitaba poner más presión sobre el gobierno japonés para obtener más apoyo. Lamentablemente, falleció en el '87 y sólo tenía 74 años.

Esa noche Nakayama Sensei me invitó a ir a su dojo, así que lo hice. Desgraciadamente no recuerdo mucho pero lo único que me chocó de su entrenamiento fue que paraba el entrenamiento durante pequeños periodos para explicar puntos técnicos. Eso era una cosa rara en el típico entrenamiento de aquella época en Japón. Sugano Sensei también hacía algunos comentarios sobre los puntos clave, pero lo hacía antes del entrenamiento. Una vez empezaba el entrenamiento, simplemente entrenábamos. Nakayama Sensei detenía los movimientos muchas veces para hacer pequeños comentarios. Creo que era una persona muy culta y quería tener un entrenamiento muy sistemático. Supongo que no podía quedarse de pie mirando a los alumnos mientras hacían algo mal. En lugar de decir que estábamos haciendo algo mal, quería explicar qué y por qué necesitábamos hacer ciertas técnicas. Tenía sentido y sus comentarios nos hicieron pensar. Ese es un legado muy valioso que conservo de él aunque el número de entrenamientos con él fue de sólo unos pocos.

Otra cosa que recuerdo claramente sobre el Hoitsugan era su "dormitorio". He mencionado anteriormente que el dojo estaba situado en el sótano del complejo de apartamentos. En la esquina del sótano, había una pequeña sección con unas cuantas camas (2 filas y 3 niveles de literas). No había prácticamente nada más en esa sección. Llamaban a eso un "dormitorio". Ni siquiera era una habitación así que no había intimidad ni un mínimo de comodidades. Ahí era donde los extranjeros se quedaban si necesitaban un lugar donde quedarse en Tokyo, una de las ciudades más caras del mundo. Pensé que si el entrenamiento en el dojo JKA no forjaba el carácter de los alumnos visitantes desde el extranjero, las condiciones de vida en ese dormitorio ciertamente lo harían. Tras la muerte de Nakayama Sensei, Kawawada Sensei se hizo cargo del dojo, pero no sé si todavía es el instructor jefe del Hoitsugan ni si todavía tienen este dormitorio intacto.

SB: Usted fue el asistente personal de Okazaki Sensei, ¿me equivoco? ¿Qué conllevaba esa posición?

KY: Había media docena de instructores asistentes en los 70 (tales como Ron Johnson y Gerald Evans) en el dojo central en 45th Street, Philadelphia. Todos hacíamos turnos y enseñábamos en las clases (teníamos una clase por la mañana y tres por las tardes si no recuerdo mal).

Además de la enseñanza, como asistente personal, me encargué de algunas cosas personales del Maestro Okazaki tales como lavar su gi. No me importaba esta tarea, ya que es una cosa típica que hace un asistente en un dojo japonés. Otra tarea que tenía era preparar café para él. No fumaba ni bebía y su favorito era una taza de café recién hecho. Así que, ese era un ritual muy importante cuando el Maestro Okazaki estaba en la oficina del dojo central (venía al dojo alrededor de dos veces por semana, los demás días visitaba los dojos afiliados). Yo disfrutaba este ritual ya que me permitía beber una taza de café yo mismo. Ahora he dejado el café y bebo sólo té. También le acompañé a los otros dojos y universidades donde enseñaba. Él conducía su gran Buick y yo llevaba su bolsa. Yo preparaba su gi antes del entrenamiento y lo doblaba después del entrenamiento. También le ayudaba en la clase haciendo kata delante de la clase, etc.

SB: ¿Cómo se sentía siendo tan cercano a un Maestro y qué fue lo más importante que se llevó de estar tan cerca de él?

KY: Me sentí muy honrado de estar tan cerca de él. Él me escogió para hacer esas tareas simplemente porque soy japonés. Yo era el único instructor asistente japonés y así podía hablar japonés. Creo que realmente lo echaba de menos ya que no tenía otras ocasiones de hablar su lengua natal.

Era una de las personas más flexibles que he visto. Siempre era flexible, incluso en mitad del invierno. Yo soy bastante flexible pero me vuelvo más rígido en invierno. Aprendí que necesito estar listo para pelear en cualquier momento de cualquier estación independientemente del entorno o situaciones.

También recuerdo que era muy reservado acerca de su entrenamiento y habilidades de Karate. Ojalá pudiese presumir de que me hubiese dado algún entrenamiento privado, etc., pero en realidad eso nunca sucedió. Esto es así con todos los instructores. Él es de la vieja escuela. Si un alumno deseaba aprender habilidades de Karate de Okazaki Sensei, tenía que ser en su clase. Así es. No hacía comentarios ni enseñaba ninguna técnica fuera de la case. Incluso en una mesa comiendo o cenando, rara vez hablaba sobre los temas que estaban relacionados con el Karate aunque muchos de nosotros intentábamos dirigir nuestra conversación en esa dirección. Yo le respetaba ya que no fanfarroneaba de sus habilidades en Karate o su relación con el Maestro Funakoshi, a pesar de tener todo el derecho de hacerlo.

Sensei Yokota (derecha) en el combate final.

Parte 2

SB: Usted fue instructor a tiempo completo en la central de ISKF. ¿Cuáles eran los principales puntos técnicos en los que hacía hincapié ISKF y puede compartir algunas de sus experiencias de esa época de su vida?

KY: ISKF era una rama de JKA (recientemente he oído que Okazaki Sensei se ha separado de la JKA) así que nuestras técnicas eran puramente estilo JKA. El dojo de Philadelphia era conocido por su sangriento kumite. Pensábamos que un golpe de puño o una patada no entraba ni marcaba si no alcanzaba el objetivo. Se suponía que sólo debíamos golpear el gi pero a menudo, con y sin intención, los golpes y las patadas atravesaban. A menos que derribásemos a alguien no nos disculpábamos. Las narices ensangrentadas eran un suceso común entre los cinturones avanzados (cinturones negros). Sin embargo, éramos muy cuidadosos con los cinturones bajos así que nunca les hacíamos daño. Estábamos en medio de un barrio duro de Philadelphia así que la expectativa de entrenamiento de "pelea" o kumite era diferente. A mí me gustaba y creo que así debería ser el kumite. Debería ser algo que da miedo, no "divertido". No he visitado el dojo de Philadelphia desde hace más de 20 años. Espero que incluso ahora estén haciendo kumite con el mismo espíritu en ese dojo.

SB: ¿Qué le llevó entonces a la JKS?

KY: Indudablemente fue por el Maestro Asai y su Karate. Era el único que conozco que podía moverse y utilizar técnicas como lo hacía. Estaba más allá de la JKA y del Shotokan. Él tenía Karate estilo Asai y tienes que verlo para entenderlo.

Cuando era joven estaba muy satisfecho con el poderoso movimiento de las técnicas JKA. Todavía me gusta y honro el concepto de un golpe, muerte segura. El "kime" era lo máximo. En el dojo de Philadelphia vi a muchos practicantes mayores con problemas de espalda y rodillas. Pero no presté atención. En realidad, pensé que eso venía de su técnica pobre y posiciones incorrectas así que era culpa suya. Sin embargo, vi problemas similares entre los alumnos avanzados en Japón, y empecé a preguntarme si podría haber algún defecto en la forma en que entrenábamos en la JKA. Era un tema delicado al estar apuntando al núcleo de la práctica de la JKA. En resumidas cuentas, me di cuenta de que lo que falta en el entrenamiento JKA es el énfasis en la relajación de los músculos ya que hacíamos demasiado hincapié en el kime o total enfoque.

A decir verdad, para practicar el lado "blando" de las artes marciales, me uní a la escuela de ki estilo Nishino de Tokyo entre 1998 y el año 2000. El Maestro Nishino era capaz de lanzar a gente (hacerlos saltar) sin conectar físicamente, simplemente con su "ki". En resumen, podía lanzar a cientos de sus alumnos e instructores asistentes, pero no podía hacer nada conmigo. Yo verdaderamente deseaba que pudiera proyectarme. No obstante, me pidió que abandonara su clase ya que le avergonzaba no poder hacer nada. Aunque no aprendí el "secreto" del ki de Nishino Sensei, aprendí a relajarme más. Sí que aumenté el nivel de ki en mi interior aunque no puedo proyectar a un oponente con mi ki.

No practiqué Karate en absoluto durante mi estancia de 2 años y medio en Japón. Regresé a California en 2000 y estaba buscando algo. Con el debido respeto a ISKF, esa organización se estaba volviendo demasiado restrictiva para mí. Ese fue el año que Asai Sensei empezó su organización, JKS. Asai Sensei hizo un curso en California en 2002 y yo participé en ese profético seminario. Cuando le vi demostrando a la edad de casi setenta años, supe que ese era el maestro al que quería seguir.

No fue fácil para mí cortar la relación con la JKA. Había sido miembro durante más de 40 años, toda la vida. Me llevó un año antes de renunciar oficialmente de ISKF (lo que significa JKA). Fue difícil pero creo que hice lo correcto. Ahora no me arrepiento.

Hay dos razones principales por las que decidí seguir al Maestro Asai. Una es la forma en la que puede mover su cuerpo. Yo deseaba aprender la manera de utilizar mis brazos como un látigo, como él lo hacía. La otra es su compromiso con la práctica de Karate. Se levantaba a las 4 de la mañana todos los días, estuviese en Tokyo o viajando por el extranjero. Llevaba a cabo su entrenamiento de 2 ó 3 horas diariamente. Incluso cuando estaba en el hospital escuché que hacía algunos ejercicios como apretar una bola de goma para fortalecer su agarre, etc. La mayoría de los instructores avanzados abandonan el entrenamiento. Dejan de estar en forma y de mostrar las técnicas cuando enseñan. Yo creo que el Karate es entrenamiento de por vida así que Asai Sensei es un ejemplo perfecto para mí.

SB: Ha mencionado sus experiencias intentando mejorar su comprensión del Ki. ¿Cómo describiría el "Ki" y cómo se relaciona con el Karate que practicamos?

KY: El ki es difícil de describir ya que no puedes verlo o localizarlo en tu cuerpo. Yo lo defino como la esencia o energía que nos da vida. Esta esencia no puede verse o medirse pero no deberíamos negar su existencia por ello. Hay muchas otras cosas acerca de nosotros que no pueden verse pero existen. Por ejemplo, puedes estar triste, feliz o enamorado. No puedes demostrar que tienes esos sentimientos, ni medir hasta qué punto, pero sabes que los tienes.

Hay al menos dos aspectos del ki. Uno está relacionado con la salud y el otro con las artes marciales.

Salud:

Sólo puedo hablar sobre mi propio ki. Gracias al continuo entrenamiento de Karate y ki, puedo decir que he sido capaz de mantener perfecta salud. Nunca he tenido ninguna enfermedad seria en mi vida. A decir verdad, nunca he estado en un hospital excepto por las heridas que recibí durante ejercicios de kumite. En primavera, puede que sienta algo de irritación en la nariz debido al excesivo polen en el aire. En cuanto lo siento me digo a mí mismo que no tendré alergia. Entonces, me encuentro bien en un día o dos. Puedo controlar todo esto en mi mente. De nuevo, hago esto utilizando mi fuerte nivel de ki.

Algunos de los expertos de ki dicen que pueden ver la condición del ki de otras personas y pueden influenciar el estado de ki. Como caso extremo, está documentado que un experto en ki puede proporcionar anestesia completa antes de operaciones médicas importantes. Pero yo todavía no he sido capaz de influenciar el ki de otras personas y mejorar su salud. Parece que necesito entrenar más.

Artes marciales:

El ki es una energía interna que apoya tus aspectos mentales tales como determinación, perseverancia, miedo, valor, etc. Desarrollando tu ki, tendrás una mente más fuerte; determinación, perseverancia y valor. En la fase inicial un practicante puede que tenga sólo el valor brutal. Esta es la razón por la que Funakoshi Sensei puso "Abstente de comportamiento violento" en el Dojo Kun. Desarrollando el ki a través de correctos ejercicios de respiración, puedes alcanzar un nivel que está más allá de las limitaciones emocionales tales como odio o enfado.

SB: ¿Por qué cree que este instructor no pudo proyectarle, llegó a descubrir por qué?

KY: Sólo puedo hacer suposiciones. Nishino Sensei debió utilizar algún tipo de hipnosis con aquellas personas. Realmente no puedo decir que su ki era tan fuerte que podía proyectarnos a cualquier sólo con su ki. Yo debo haber desarrollado un ki fuerte practicando las artes marciales toda mi vida y no fui inducido a su hipnosis.

SB: El Maestro Asai por desgracia ha fallecido, noticias que entristecieron a todo el mundo de las Artes Marciales. ¿Qué recuerdos tiene de él, compartiría algunas historias?

KY: Sí, eso fue lo más triste de toda mi vida de Karate. Sólo tuve 4 años de relación cercana con Asai Sensei pero a aún así desarrollamos un vínculo muy cercano. Siempre quiso ampliar su presencia en los Estados Unidos y yo era el hombre clave para hacerlo. Yo siempre busqué un maestro que pudiese sobrepasar la edad. Fue como un padre para mí.

Falleció el 15 de agosto del año pasado. Yo me enteré ese mismo día ya que resulta que llamé a la central de JKS. Fue impactante pero de alguna manera lo esperaba. Permíteme decirte por qué.

Nosotros (JKS Americas) invitamos a Asai Sensei a hacer una gira por los Estados Unidos en el verano de 2006. Yo visité la central JKS alrededor de una semana antes del viaje a Estados Unidos en junio. El asistente del Maestro Asai, Sensei Ishimine me dijo que Asai Sensei había estado muy enfermo. Había tenido neumonía el mes anterior y había estado hospitalizado durante dos semanas. Acababa de salir del hospital y había perdido 10 kilos de peso mientras estaba en el hospital. Para empezar era una persona delgada (quizá de 50 Kg) así que perder 10 Kg significa un 20% de su masa corporal. Yo sabía que verdaderamente estaba seriamente enfermo. Así que, le dije a Ishimine Sensei que deberíamos cancelar su viaje a Estados Unidos y él con mucho gusto estuvo de acuerdo. Llamé a mi contacto en Nueva York esa noche y le dije que su viaje tenía que ser cancelado. Sin embargo, a la mañana siguiente recibí una llamada de Ishimine Sensei diciendo que Asai Sensei estaba en la oficina central ese día y quería verme. Cuando lo vi aquella tarde parecía una persona diferente. Era una persona delgada pero siempre estaba lleno de vigor, como una espada que es delgada pero muy afilada. En esa ocasión, parecía enfermo y mayor. Le dije que habíamos cancelado su viaje a Estados Unidos la semana siguiente. Le molestó mucho escuchar mi informe y me dijo enfáticamente: "Prometí a aquellas personas de los Estados Unidos que les visitaría. Yo cumplo lo que prometo. Voy a ir aunque me muera." Así que, él sabía que ese viaje podía acortar su vida. Él no quería prolongar o salvar su vida si tenía que detener su enseñanza. Voló a Nueva York la semana siguiente y pasó cerca de 10 días en Estados Unidos y Méjico. Yo me uní a él en un seminario en Los Cabos (Méjico) hacia el final de su gira. Estaba tan enfermo que tenía dificultades para salir de la cama por las mañanas. Insistió en ir al dojo donde se celebraba el seminario. Llamamos a un médico y el médico local echó un vistazo a Asai Sensei. El doctor dijo que Asai Sensei podía ir pero no debería hacer ninguna actividad física ya que estaba muy débil. Podría haberse quedado en el hotel pero no quería decepcionar a los alumnos así que fue. Formó en los rituales de comienzo y final de la clase. Aunque dejó a los instructores asistentes dar la clase, interrumpió en varias ocasiones para hacer comentarios. Quería ser una parte activa del seminario. Realmente dio el 100% de sí mismo y fue un samurai sirviendo a su deber quemando su vida. Regresó a Japón a principios de julio. Me sentí aliviado de que hubiera completado su gira sin ningún incidente y regresara a Japón sin ningún percance. Esperaba que se lo tomara con calma y se recuperara, pero evidentemente no lo hizo. Había un Campeonato de Japón hacia finales de julio y escuché que estuvo completamente involucrado en el evento. El Maestro Asai se agotó a sí mismo con este evento y entró en coma justo después del mismo.

Ojalá se hubiese visto a sí mismo como Shogun y no como samurai. En una batalla que se está perdiendo, un Shogun se retiraría y se reagruparía para otra batalla. Un samurai salta a la batalla sin importar el resultado y es feliz de morir en combate. Asai Sensei me dijo que él era un samurai y lo demostró en su última acción. Me siento culpable por organizar aquella gira por Estados Unidos/Méjico que se convirtió en su última gira por el extranjero. Ojalá pudiese haber cancelado la gira de manera que él hubiese prolongado su vida. Le dije esto a la Sra. Asai que me visitó en San Francisco este mes. Entonces ella me dijo: "Sr. Yokota, no podías detenerle. Asai Sensei no cancelaría el viaje por el miedo por su vida. Siempre quiso morir como un samurai, y así lo hizo."

Kousaku Yokota con el Maestro Asai

SB: El Maestro Asai hacía repetidas referencias a hacer tu cuerpo como un látigo. ¿Qué quería decir con esto y cómo describiría usted su Karate?

KY: Sólo puedo decir que su cuerpo era como un látigo. Sólo tienes que ver sus movimientos para apreciarlo. Puede mover su cuerpo de esa manera porque, en primer lugar, es flexible, y puede relajar su cuerpo completamente. Sus movimientos vienen de una relajación completa hasta un rápido chasquido de sus brazos. El movimiento es tan seco que su mano de sable es como un cuchillo. Un típico experto en Shotokan tiene fuertes golpes y patadas, pero no es un cuchillo o espada afilada. El Maestro Asai era el único que podía hacerlo. Creo que entrenó muchas artes marciales de estilo chino, especialmente estilo Grulla Blanca del sur de China. Esa es la razón por la que utiliza muchas técnicas de mano abierta y giros/rotaciones de cuerpo. Muchas técnicas no se encuentran en el trabajo habitual de los dojos de estilo JKA.

SB: También enfatizó la importancia de utilizar las articulaciones correctamente. ¿En qué sentidos le influenció a usted y a su comprensión del cuerpo humano y cómo se puede utilizar para crear niveles demoledores de potencia?

KY: Estás en lo cierto. Para propinar un golpe de mano de sable como un látigo, las articulaciones del codo y hombro son muy importantes. Lo mismo puede decirse de las articulaciones de la cadera, las articulaciones de la rodilla, etc., para las técnicas de pierna. Él explicó que las partes del cuerpo deben ser entrenadas para moverse de forma independiente como las cadenas de un látigo de 9 secciones (arma china). Un golpe de puño no empieza desde el codo o desde el hombro. Empieza desde la parte alta de la columna que está conectada a la articulación del hombro. El lado izquierdo del cuerpo debe set totalmente independiente del lado derecho o de las secciones de la parte más baja (posiciones o movimientos de pierna incluyendo las patadas). En otras palabras, cuando se está propinando un golpe con la izquierda, simultáneamente el brazo derecho debería estar disponible y listo para una parada, técnica de rechazo o ataque, además de las piernas. Siendo capaz de hacer estas cosas, Asai Sensei puede propinar un golpe demoledor y cegador a la ingle mientras se agacha por debajo de una patada frontal. Esta capacidad te permitirá lanzar múltiples (casi una docena por ambas manos) técnicas de mano de látigo en menos de 2 segundos (como se muestra en su reciente vídeo). Yo no puedo imitar las técnicas de Asai Sensei tan bien como me gustaría pero ahora entiendo cómo se debería entrenar el cuerpo.

Es interesante que mucha gente cree que esto es aplicable sólo para las técnicas largas como golpe con el revés de la mano o mano de espada. En realidad, teniendo buen control de las secciones del cuerpo, podemos descargar mucho poder en distancia corta, habitualmente llamado golpe de una pulgada. Si mueves el brazo como una pieza tu golpe de puño es como un bate de baseball en una acción de pinchar. Siendo capaz de mover las diferentes porciones de la sección que empieza desde la columna hasta el puño, es como transmitir la potencia golpeando una bola de billar contra otra. No necesitas mover el taco demasiado en distancia (quizá una pulgada valdrá) para golpear la primera bola. Si la siguiente bola está cerca, la energía se transmite casi instantáneamente. Vuela y golpea la siguiente con gran impacto. Ese es sólo un ejemplo de visualización y el mecanismo del golpe de una pulgada es bastante diferente. Sin embargo, creo que con esta analogía uno puede hacerse una imagen de cómo un golpe de puño que viaja sólo una pulgada o menos puede descargar una cantidad tremenda de poder.

SB: ¿Llegó a enterarse de cómo consiguió el Maestro Asai esa total relajación? ¿Qué tipo de métodos utilizaba para desarrollar esta relajación?

KY: Para ser honesto, no pude encontrar su "secreto". Cuando le hice varias preguntas sobre su entrenamiento para la relajación, sólo me dijo "necesitas entrenar todas las partes de tu cuerpo". Sin embargo, nunca mencionó los detalles de los ejercicios. Sólo dijo que tenía algunos métodos de entrenamiento únicos que la persona normal, incluso los cinturones negros, verían como un reto. Desgraciadamente, no reveló cuáles eran esos ejercicios. Yo era cercano a él pero no era uno de sus alumnos internos (uchi deshi). Puede que revelara sus secretos a algunos de esos uchi deshi, pero tendrás que preguntárselo a ellos.

SB: Verdaderamente fue un Maestro que inspiró a muchos por todo el mundo. ¿Cuáles cree usted que fueron los principales desarrollos que hizo a las Artes Marciales?

KY: Creo que hubo al menos dos cosas únicas con las que Asai Sensei contribuyó a las artes marciales.

Una es sin duda su estilo de Karate. Muchos instructores de Karate, no sólo de estilo Shotokan sino también de otros estilos como Shitoryu me han dicho que el Karate de Asai Sensei era diferente o único. Su Karate, realmente, no parecía Shotokan ni JKA. Estaba de hecho más allá del Shotokan y del Karate JKA.

Él practicó otros estilos como Shito ryu y Goju ryu. Además, practicó estilo chino, Hakutsuru ken (estilo Grulla Blanca), exhaustivamente. Realmente recuperó muchas de las técnicas que fueron eliminadas del Shotokan cuando se formó la JKA. Las técnicas incluyen las posiciones cortas (por ejemplo nekoashi y sanchin), paradas y golpes de mano abierta, y movimientos de rotación del cuerpo. Incluso creó muchos katas nuevos (Junro 1 – 5 dan, katas obligatorios para JKS) e hizo revivir viejos katas (Suishu, Kashu, Roshu, y muchos más). Asai Sensei practicaba como rutina más de 150-200 katas. Párate a pensarlo. La mayoría de nosotros tenemos dificultad recordando los 26 katas básicos de Shotokan. Así que, es increíble que Asai Sensei recordara todos esos katas. Realmente era una enciclopedia de kata y de Karate.

La otra gran contribución a las artes marciales fue el desarrollo del Karate en Silla de Ruedas. Me dijo que le había costado más de 20 años desarrollar ese Karate. Dedicó tanto tiempo porque tenía que entender la limitación y las habilidades de los movimientos en silla de ruedas. Se colocó el mismo en una de estas sillas de ruedas durante muchos años y desarrolló katas en sillas de ruedas. También desarrolló el programa de kumite. Ahora en los torneos JKS puedes encontrar las competiciones de kata y kumite para practicantes en silla de ruedas. Esto es muy excepcional y hasta donde yo sé JKS es la única organización de Karate que ofrece tales eventos. Yo deseo continuar este legado así que he abierto la puerta a las personas "con desafíos". Lo primero que hice fue acercarme a las personas de más de 60 años. Empecé a dar una clase de Karate en la asociación de ciudadanos mayores en el Japan Town en 2006. Cualquier ciudadano mayor de esta asociación puede entrenar en mi dojo sin pagar nada. Tuve a un caballero, de 70 años, que se apuntó el año pasado y le gustó tanto que decidió entrenar tres veces por semana. Tengo otro dojo en el Japan Town así que practica con los alumnos que son 40 ó 50 años más jóvenes que él. Yo quiero que se apunten más ciudadanos mayores pero nuestro entrenamiento parece darles miedo a la mayoría de ellos. Planeo contactar con el hospital local y ver si hay algún interés entre los pacientes que están enfermos terminales. Estoy entusiasmado por ver cómo puedo ampliar mi dojo en el futuro.

SB: Todo el mundo que habla de Sensei Asai le describe como un pionero que en muchos aspectos cambió mucho la manera en la que las personas entienden el Karate-do y el cuerpo humano. ¿Hacia dónde ve que le lleva su propia investigación y qué está practicando ahora mismo en su propio Karate?

KY: Tienes razón, Asai Sensei fue un pionero que llevó el Shotokan y el Karate JKA a otro nivel.

Yo estoy muy interesado en la kinesiología y la medicina deportiva. Hasta ahora se ha hecho muy poca investigación sobre las técnicas de Karate desde esa perspectiva. No puedo volver a la escuela inmediatamente pero tengo la intención de hacerlo en algún momento en el futuro. Mi esperanza es obtener el doctorado en esa carrera aunque puede llevar muchos muchos años.

En lo que respecta a practicar mi propio Karate, quiero continuar mi entrenamiento diario hasta el día de mi muerte, como hizo Asai Sensei. Mi objetivo es vivir hasta los 100 años, lo que significa que tengo 40 años más para entrenar.

SB: Kagawa Sensei es ahora el Instructor Jefe de JKS, ¿me equivoco? ¿Qué cree que es lo que le ha hecho ser un karateka tan respetado?

KY: Necesito hacer una corrección. Kagawa Sensei es Director Técnico de JKS, pero no Instructor Jefe. La JKS ha decidido reservar para siempre el título de Shuseki Shihan (Instructor Jefe) sólo a Asai Sensei. Kagawa Sensei se ganó este papel muy importante de Director Técnico por méritos propios. Fue Campeón Nacional JKA muchas veces además de Campeón del Mundo en los años 80 y 90.

Él es de una generación más joven que yo, así que nunca me encontré con él en competición, pero tuve que enfrentarme a él en mi examen de 4ºDan. Recuerdo que tenía un kizami zuki muy rápido.

SB: ¿Quién diría que ha sido la mayor influencia en su Karate?

KY: A lo largo de mi vida en Karate estudié los métodos de los campeones JKA como Oishi, Tanaka, Osaka y Yahara. Estoy seguro de que ellos tuvieron algún impacto y motivación sobre mí, pero la mayor influencia sin duda vino de Asai Sensei. Así es exactamente como desearía poder moverme. Cumplo 60 años este año y continuaré practicando su método de Karate durante el resto de mi vida en Karate.

SB: Usted ha estudiado el Sai y el Nunchaku, ¿verdad? ¿Por qué decidió integrar estas disciplinas en su entrenamiento?

KY: Practiqué no sólo Sai y el Nunchaku sino también Tonfa y palo de tres secciones. De todos ellos, el que más me gusta es el Nunchaku. El Nunchaku es el que está más cerca del látigo-cadena de 9 secciones que practicaba Asai Sensei.

Hay varias razones por las que incluí el entrenamiento de esas armas en mi repertorio de entrenamiento.

  1. Quería aprender el Karate original que trajo el Maestro Funakoshi y descubrí que el Kobudo era parte del mismo. Así que, empecé a practicarlo en los años 70. Creo que yo era el único que lo practicaba en el dojo de Philadelphia.

    El Kobudo todavía se practica en Okinawa incluso ahora. Cuando se formó la JKA a mediados de los años 50, se abandonó intencionadamente. No conozco la razón exacta de por qué pero creo que formaba parte del concepto principal de cambiar el Karate a algo que sea más fácil de aprender de manera que puedan promocionarlo a más gente y aumentar su número de miembros. No estoy en desacuerdo con este enfoque pero ojalá lo hubiesen mantenido para los alumnos avanzados. Lamentablemente, descubrí que sólo unos pocos practicantes JKA, tanto en Estados Unidos como en Japón, practicaban Kobudo (abiertamente). Esos pocos practicaban sólo Bo, pero no Nunchaku y Sai. Descubrí que las armas de Kobudo son la extensión de tu cuerpo y técnicas, como explico más adelante.

  2. Sai, Nunchaku y Tonfa tienen una cosa en común: que vienen por parejas. Tenemos dos manos y requieren que se utilicen en armonía. Aunque en nuestros katas utilizamos ambos brazos, un brazo se utiliza para golpear y el otro se recoge a la cadera. Encontramos sólo unas cuantas técnicas que requieren ambos brazos (por ejemplo juji-uke en Heian Yondan y Godan o los primeros movimientos de Heian Nidan). Descubrí que utilizando estas armas puedo aumentar la coordinación del cuerpo, en particular de la parte superior alrededor de los hombros y hasta las regiones de los brazos.

    También descubrí que el Nunchaku es bastante diferente de Sai y Tonfa en el mecanismo del cuerpo para manejarlos. Por esta diferencia el Nunchaku me gusta mucho más. El Nunchaku sin duda me ayudó con el Karate. Así que, ¿cuál es la gran diferencia? El Nunchaku es una versión corta del látigo-cadena de 9 secciones. Requiere muchas acciones oscilantes, pequeñas y grandes. Tienes que mover los brazos como látigos. Mientras que con Sai y Tonfa, aunque se requieren también algunas acciones oscilantes, los movimientos están basados en las acciones lineales y bastante pequeñas. La acción de muñeca del Sai es en rotación, pero no manejas el Sai como el Nunchaku, así que el uso de las armas es bastante diferente. El Tonfa también tiene el movimiento de rotación de la muñeca para hacer oscilar los palos que es diferente de Sai y Nunchaku. Así que, el Nunchaku es la única arma con la que tendrás la dinámica acción oscilante de los brazos además de la rápida rotación de las muñecas. Los movimientos de Nunchaku son a menudo técnicas de latigazo. Ahora me doy cuenta de que ciertamente tiene la base común a los movimientos de brazo de la técnica de Asai Sensei.

SB: ¿Cuál es el kata favorito de Sensei Yokota y por qué?

KY: Cuando competía mi kata era Nijushiho. Es extraño y una coincidencia que este kata fuera el favorito de Asai Sensei y el mío también.

Ahora tengo dos katas predilectos. Uno es Gojushiho Dai y el otro es Suishu. Gojushiho se supone que es el último kata para un karateka Shurite. En tiempo okinawense, los alumnos tenían que tener 42 años (42 se pronuncia Shi Ni, igual que muerte, lo que significa que estás viejo y cercano a la muerte) antes de que su profesor les enseñase este kata. Ahora incluso los niños de escuela hacen este kata. Me gusta este kata porque Neko ashi dachi es la posición principal, a diferencia de todos los demás katas de Shotokan.

Aprendí Suishu directamente de Asai Sensei. Tiene muchas técnicas de mano abierta, lo cual es la firma de Asai Sensei. Él nos decía que hay 5 katas de "mano" ("su" or "shu"). Son: Unsu (mano de nube), Roshu (mano de ola), Kashu (mano de fuego), Fushu (mano de viento) y Suishu (mano de agua). Aprendimos Unsu de la época de la JKA. Yo aprendí Roshu, Kashu y Suishu de Asai Sensei. Fushu es el único kata de mano que no aprendí. Espero conocer algún día a alguno de sus alumnos que conozca este kata.

SB: Si me lo permite, en mi nombre y en el de todos nosotros en TSW me gustaría darle las gracias por esta oportunidad de hablar con usted, y le deseamos todo el éxito para el futuro.

KY: He disfrutado hablando sobre el Maestro Asai y sobre mi vida en Karate. Aunque falleció demasiado pronto, su espíritu y su amor por el Karate siguen vivos. Lo que él dejó atrás en nosotros es beneficioso para todo karateka. Espero que todos los practicantes de Shotokan tengan la oportunidad de ver el Karate de Asai Sensei en vídeo o DVD.

Se puede contactar con Sensei Yokoya en su página web: www.jks-sanjose.com

Fuentes:
"An Interview with Kousaku Yokota"
[ part 1 | part 2 ]
Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de Shaun Banfield]