C.W.Nicol
Guerrero de Paz
Visite la librería local o consulte Internet, y encontrará una amplia colección de libros de Karate sobre casi cualquier tema. Incluso ha llegado a ser una especie de cliché para muchos de ellos afirmar ser el "único" libro que se necesita para un estudio completo del Karate-do. Hay libros de Karate, y por otro lado hay libros de Karate de lectura obligada que son tan innovadores e impactantes que se convierten en bestsellers internacionales y tienen incontables reediciones por todo el mundo durante décadas. "Moving Zen - One Man's Journey to the Heart of Karate" (Zen en Movimiento - El Viaje de un Hombre hasta el Corazón del Karate) de C.W.Nicol es uno de estos libros. Recuerdo la primera vez que lo leí. La vívida narración daba a las muchas anécdotas y descripciones una cierta magia que todo escritor quiere capturar. Dándole a la escritura esta jugosa calidad - tanta que puedes oler, oír y sentir la historia - el Japón de 1960 cobra vida de una manera que ninguna película podría nunca presentar. Como puede ver, adoro este libro y lo he leído incontables veces.
Intenté, durante mucho tiempo, obtener esta entrevista. Busqué y busqué, pregunté por ahí y no pude obtener datos de contacto fiables para este caballero, lo cual en realidad no es sorprendente teniendo en cuenta su famoso perfil en Japón. No obstante, por afortunado accidente, contacté con un colega de trabajo (a quien envié un e-mail con el menor atisbo de esperanza de que llevara a alguna parte) quien pasó mis datos a la persona en sí misma. Pueden imaginarse mi alegría.
Cuando recibí su e-mail inmediatamente empecé a anotar las muchas preguntas que había acumulado de años de releer ese magnífico libro. Después, durante las siguientes semanas compusimos esta entrevista. El segundo día de Navidad de 2008 fue particularmente especial porque mientras el resto de la familia comía y bebía, yo estaba cautivado por el primer borrador de esta entrevista - y empezando a componer el segundo lote de preguntas.
Espero sinceramente que disfruten de esta entrevista tanto como yo disfruté llevándola a cabo. Fue simplemente un honor para mí tener esta oportunidad, honor que guardaré con cariño para siempre.
Muchas gracias al propio Nic (C.W.NICOL) por ser tan generoso con su tiempo, a Kenji Minami por el uso de sus magníficas fotografías (tomadas en un campamento en el exterior en Kurohime con el Maestro Kanazawa en 1993), a Schlatt de schlatt-books.de por fotografías del libro "Moving Zen", y finalmente a los lectores de The Shotokan Way por sugerir preguntas.
Parte 1
Shaun Banfield: Si me lo permite me gustaría empezar dándole enormemente las gracias por esta oportunidad de entrevistarle. Hemos querido hacer esta entrevista durante mucho tiempo así que estamos contentísimos de tener la oportunidad de presentarle nuestras preguntas y descubrir sus ideas y experiencias.
C.W.Nicol: No hay de qué, y estoy encantado de poder llegar a muchos viejos amigos de todo el mundo a través de esta entrevista.
SB: Usted es galés; ¿puedo preguntarle, ya que yo también soy un orgulloso galés, en qué parte de Gales nació?
CWN: Sí, soy galés y nací en Neath en 1940, pero fui a la escuela en Ipswich y Cheltenham. Sin embargo, en cualquier momento que tuviese vacaciones siempre insistía en volver a Gales, aunque eso significaba atravesar Londres hasta que nos mudamos a Cheltenham cuando yo tenía 13 años.
SB: ¿Puede por favor contarnos cómo se introdujo inicialmente en las artes marciales? Ya que tenía experiencia en Judo antes de su viaje a Japón, ¿estoy en lo cierto?
CWN: Tuve un nuevo padre cuando tenía diez años, y él estaba en la Marina Real. Yo estaba muy orgulloso de él y eso me llevó a unirme a los Sea Cadets (Cadetes del Mar) a los doce años. Hasta ese momento había sido muy acosado por un grupo de sádicos de de dieciséis y diecisiete años en la escuela. En los Sea Cadets teníamos un instructor que nos enseñó algunas nociones elementales de lo que él llamaba Jujitsu. Pronto descubrí que unas pocas técnicas pueden disuadir rápidamente a un matón. El problema era que las técnicas eran bastante crudas y brutales, y después de que mi padre fuese llamado al colegio por el daño que causé a un chico de diecisiete, habló con el instructor de los Sea Cadets, que aconsejó que empezase a entrenar Judo de verdad. Por consiguiente me apunté a un club de Judo en la Asociación Cristiana de Jóvenes de Cheltenham. Nuestro instructor era un ex-comando de la marina, con experiencia de guerra, y era DURO. No obstante, a los catorce años conocí a un verdadero maestro de las artes marciales, el célebre Koizumi Gunji sensei.
Koizumi sensei venía del Budokai de Londres para enseñarnos durante tres días enteros. Te abría los ojos. Este más bien diminuto caballero japonés, extremadamente cortés, podía zarandear al gran ex-comando como a un muñeco de trapo. Nunca había visto nada igual. Me hizo recordar lo que mi abuelo galés siempre decía: un hombre realmente fuerte es ante todo un caballero.
El otro héroe al que conocí en el club de Judo era un joven policía militar americano, Mike Devito. Mike estaba destinado en una base cercana y solía venir a nuestro club de Judo cuando tenía tiempo libre. Fue Mike quien nos habló por primera vez acerca de ese casi mítico arte del Karate. No había ningún auténtico profesor de Karate en el Reino Unido en aquella época.
Fui a mi primera expedición al ártico canadiense con el Dr. Peter Driver cuando tenía diecisiete años. Fui al ártico de nuevo con él al año siguiente, y era una época en la que el esquimal todavía cazaba desde kayaks. Con la dura vida del ártico, y después con el entrenamiento de Judo y pesas de vuelta en el Reino Unido, yo era un joven curtido. Fui reclutado por "Chunky" (Fornido) Hayes y su West of England Promotions en 1959 para luchar bajo el nombre de "Nic Devito" - por descontado mucha de la lucha profesional está, podríamos decir, organizada, pero aún así, hay algunos luchadores realmente duros, espabilados para la lucha, y fue una buena experiencia. Tuve unas veinte "peleas" profesionales o por ahí antes de ser llamado para regresar a Canadá para una expedición de invierno en la Isla Devon.
SB: Ha mencionado que no había auténticos profesores de Karate en el Reino Unido. ¿Había profesores por ahí, pero no enseñando buen Karate?
CWN: Pregunté por la comunidad de Judo en Bretaña, pero no pude localizar ningún profesor de Karate. Lo que sí encontré fue un libro, escrito por Harrison creo. Creo que fue en 1955 ó 1956 cuando la revista "Life" hizo una gran difusión sobre Karate. Nunca vi a nadie practicar "verdadero" Karate hasta que visité el dojo de Ari Anastasiadis en Montreal.
SB: ¿Y cómo sucedió su viaje a Japón? ¿Puede por favor contarnos algo acerca del viaje que le llevó inicialmente a Japón y qué esperaba conseguir originalmente?
CWN: La expedición a Devon Island del Arctic Institute of North America tenía científicos de América, Canadá, Gran Bretaña y Suecia, en muchos campos, desde geología, oceanografía, arqueología, limnología, glaciología, y demás. Yo era asistente general, lo que significaba que trabajaba con todo el mundo. En el largo invierno sólo éramos cinco y estábamos en el Campamento Base haciendo meteorología, o fuera montando alijos para el verano. La Isla Devon es bastante grande y nosotros éramos los únicos cinco humanos en la isla.
Cuando terminó la expedición tenía unos 6.000$ canadienses en el banco. Eso era mucho por aquel entonces en 1962. En aquel momento tenía 22 años y todavía tenía la ambición de ir a Japón y aprender Karate.
Por supuesto ya entonces sabía que el Karate tal y como lo conocemos se formó como arte en Okinawa, pero yo era idealista sobre el mundo, y no quería ir a un lugar que todavía estaba bajo el control de los militares americanos. La gente de Judo en Montreal me presentó a Ari Anastasiadis, que tenía un club de Karate en Montreal. Ari dijo que todos los grandes estilos se enseñaban en Tokyo, y fue él quien me introdujo por primera vez a la JKA. Casualmente, tenía un viejo amigo de Cheltenham, Klaus Naumann, que me escribió mientras todavía estaba en el ártico, diciéndome que estaba en Japón, y estudiando Karate en un dojo en Yotsuya. Cuando fui a Tokyo me alisté en el Kodokan para Judo, y me alojé allí. El honbu dojo de la JKA estaba justo al subir la calle (un trayecto de diez minutos o menos en el metro, en Yotsuya). Klaus Naumann fue quien me llevó allí por primera vez.
SB: Cuando llegó a Japón, conoció a Takagi Sensei en la JKA, que por supuesto era entonces director de la JKA. ¿Cuál fue su impresión de él?
CWN: Takagi Sensei era un hombre sabio, de mucho mundo, que había viajado. Estaba muy impresionado de que con 22 años ya tuviese tres expediciones al ártico en mi currículum. Fue Takagi Sensei quien me aconsejó ver algunos de los otros grandes estilos, y después tomar mi decisión.
SB: Él era un hombre de negocios, pero también karateka. ¿Alguna vez le vio entrenar o enseñar?
CWN: Nunca le vi enseñar, pero fuera en la oficina a veces nos decía a nosotros o a los instructores jóvenes que hiciésemos una técnica u otra.
SB: Dice que Takagi Sensei le animó a visitar todos los estilos principales que se practicaban allí. ¿Por qué eligió el Shotokan como el estilo que quería seguir?
CWN: Respeto profundamente todas las escuelas genuinas de artes marciales y he abandonado desde hace mucho los inútiles debates de cuál es "mejor". Elegí estudiar con la JKA en el honbu dojo en Yotsuya por el carácter de los varios instructores, inspirado por el gran caballero guerrero y el maestro Nakayama Masatoshi. El estilo Shotokan era profundo, rápido y preciso. Me atraía. El otro factor es que habiendo pasado ya por mucho peligro, era demasiado maduro en al menos una parte de mi carácter para venerar a alguien como a un gurú. Nakayama Sensei esperaba ser respetado como el Instructor-Jefe, nunca pidió ningún tipo de veneración casi religiosa. Además, con los otros muchos instructores podías ver verdadero talento, pero cada uno era único, aunque todos ellos seguían el mismo estilo. Eso me gustaba.
SB: Su primera clase en el hombu fue con Sasaki Sensei, quien llegaría a ser un buen amigo suyo. ¿Puede por favor contarnos un poco sobre él? Ya que a algunos de nuestros lectores puede que no les resulte familiar.
CWN: Creo que Sasaki Sensei ahora vive y enseña en las Filipinas, aunque he perdido contacto con él. Era muy amable y agradable una vez fuera del dojo, y tenía un gran sentido del humor. Tenía más o menos mi edad, y le gustaba tomar una cerveza tras el entrenamiento, y aunque podría haber mandoneado fácilmente con los nuevos, nunca lo hizo. Era muy rápido, y acercándose a recibir el título de instructor.
SB: ¿Sabe algo de su carrera profesional en Filipinas?
CWN: Lo siento, no, no sé nada.
SB: Sus otros Sempai, los Sensei Seto y Okuda, ¿puede por favor contarnos algo sobre ellos también, el tiempo que compartió con ellos, y las cosas que le enseñaron?
CWN: Okuda Sensei era también yudansha en Judo. Era estricto como sempai, pero extremadamente amable, considerado y cortés como amigo. Se fue a enseñar a Brasil y no lo he visto desde entonces. Seto Sempai es todavía un amigo de toda la vida. Hemos estado juntos en las montañas para cazar jabalíes salvajes, y hecho muchas cosas juntos. Seto Sempai no se hizo instructor a tiempo completo, pero ciertamente era lo suficientemente bueno para ser uno de ellos. Pequeño, pero muy, muy rápido. Pelear con él era como intentar obtener lo mejor de un cruce entre un avispón y una anguila, con una patada como una mula. Una vez perdí el control y le agarré en una sujeción de lucha.
Simplemente golpeó la parte superior del cráneo como un pequeño martinete. Muy indecoroso para mí, y muy gracioso para los demás instructores.
SB: Ya ha mencionado a Masatoshi Nakayama, que era el Instructor-Jefe de la JKA cuando usted llegó, pero ¿puede por favor contarnos un poco más sobre él y su Karate, y si es posible compartir algunas historias y recuerdos que pueda tener de él?
CWN: En esos primeros dos años y medio en Japón yo había vivido durante alrededor de un año con Donn Draegar (sic) en su gran casa alquilada del periodo Meiji que compartía con estudiantes marciales de todos lados. Donn estaba haciendo una serie de libros sobre "Karate Práctico" con Nakayama Sensei. Donn me reclutó para ser uno de los jóvenes "matones" que intentaban utilizar trucos de pelea callejera sobre Nakayama Sensei. Él nos derrotaba a todos fácilmente, y se enfadaba discretamente si nosotros realmente nos zafábamos y íbamos a él, ya fuera con bota, puño, estrangulación, agarre de genitales desde detrás, incluso botellas rotas. Que ninguno de nosotros saliese herido dice mucho de su maestría del Karate, y de su caballerosidad innata. Nakayama Sensei era firme y siempre tenía bajo control a los instructores más jóvenes, y a veces insolentes. Nunca intentaban meterse con él. Siempre estaba dispuesto a prestarle a alguien su tiempo y sabiduría, y a dar moderados consejos. Fue una gran pena personal que me acució a mí y a muchos, muchos otros, cuando murió. Por cierto, yo fui a su funeral.
Cuando regresé de Etiopía a Japón, Nakayama Sensei me ayudó con una búsqueda interna y un nuevo miedo al jiyu kumite. Había peleado con bandidos y cazadores furtivos en las montañas de Etiopía, y el Karate me había salvado la vida varias veces, pero con efectos mortales en los otros tipos. Tenía miedo de quizá no ser capaz de controlar mis técnicas y lastimar a algún compañero del dojo. Él me ayudó a superarlo, porque sabía exactamente lo que me perturbaba. Cuando finalmente habló conmigo, simplemente me miró durante un instante con esa mirada tranquila suya y dijo: "Era o tu vida o la de ellos, olvídalo. Entrena duro y si alguna vez hay otro momento así, puede que estés más controlado. Sigue entrenando, y no pierdas tu sinceridad."
SB: Y ese consejo, ¿le ayudó a superar su nuevo miedo del jiyu kumite? ¿Cómo lo hizo para volver a desarrollar confianza en pelea en el dojo?
CWN: Ahora normalmente entreno solo, excepto cuando llegué a Okinawa. Ya no me da "miedo" el jiyu kumite, pero sólo me gusta como práctica entre un compañero de confianza del dojo y yo, no como una especie de competición. El Ippon kumite es más de mi agrado. Recuerda que no soy un karateka profesional a tiempo completo, y cumpliré 69 este año, eso puede que sea uno de los factores.
SB: Usted entrenó en el hombu dojo de Yotsuya. ¿Puede por favor darnos una breve descripción del edificio? Ya que imagino que sería muy diferente de los dojos modernos de hoy... Y, ¿tenía cierto ambiente que no se pudiese encontrar en ningún otro sitio?
CWN: El viejo hombu dojo de Yotsuya era pequeño y viejo. Tenía un váter de estilo japonés, a menudo zona catastrófica. El espacio para cambiarse estaba completamente abarrotado y rebosante de karategis sudados y ropa de la gente, pero nunca robaron nada. Takagi Sensei y una secretaria estaban en una diminuta oficina en la parte delantera, y todos teníamos que pasar en fila por delante al ir o venir del dojo en sí. Las duchas eran un chiste, en el exterior, de agua fría, y normalmente goteando como un pequeño cachorro orinando sobre tu cabeza. Los makiwaras estaban fuera también, muy sucios y a menudo ensangrentados. El edificio era propiedad de una compañía cinematográfica, y a veces teníamos que parar de entrenar mientras ellos proyectaban algunos de sus vídeos. Es increíble que el sitio generara semejante espíritu y talento.
SB: La otra figura my importante en su vida de Karate desde entonces y hasta ahora es por supuesto Hirokazu Kanazawa. En su introducción a "Moving Zen" (sobre la que me gustaría hablar más tarde en la entrevista), escribe que "C.W.Nicol y yo ahora somos como hermanos". ¿Puede por favor hablarme de él como hombre y si es posible compartir algunos recuerdos agradables que tenga de él? ¿Cómo resumiría su relación con él? ¿Cree que la valoración anterior es correcta?
CWN: Cuando Kanazawa Sensei volvió de Hawai, preguntó a todos los alumnos extranjeros si pretendían enseñar Karate cuando regresaran a sus países. Yo dije que no, al menos no a tiempo completo, porque tenía otro trabajo que hacer. Cuando me preguntó por qué estudiaba Karate, le respondí que para mí, era un camino hacia la caballerosidad. Le gustó eso, y durante varios meses me dio clases privadas, de una hora, antes de que el dojo abriera por la mañana. No aceptó ningún pago, y gracias a su enseñanza pude aprobar el examen de shodan por los pelos. Kanazawa Sensei ha traído alumnos a donde yo vivo, en Kurohime, para entrenar en terrenos naturales. Hemos compartido comidas, conversaciones y sueños. Su Karate, por descontado, era y es formidable en el verdadero sentido de la palabra. Es un caballero, con un enorme sentido del humor. No soy homosexual, pero me encanta. ¿Recuerdos? ¡Hay tantos! No obstante, uno viene a la mente: Takagi Sensei nos pidió que fuésemos a un programa de televisión en Tokyo. El programa era una especie de concurso de preguntas. Habría cuatro extranjeros en karategi, y tres de ellos mentirían al equipo sobre su entrenamiento. Uno tenía que ser auténtico... y ese era yo. Kanazawa Sensei estaba allí, simplemente riéndose.
Después llamó a otro karateka, un joven americano llamado Gary, y le dijo que atacara al verdadero alumno, que contraatacaría. Nadie del equipo adivinó que era yo. Más tarde Kanazawa Sensei nos llevó a comer a un restaurante especializado en la comida de los luchadores de sumo, "chanko nabe".
Por aquel entonces me las podía arreglar en japonés y le conté a Kanazawa Sensei una gran metedura de pata que cometí cuando fui a cenar por primera vez a la casa Seto. Le pedí a alguien que me pasara el "chinko" - que significa "pene pequeño" - cuando quería decir "shinko" que significa pepinillos. Divertí mucho a los hombres de Seto. Hicimos bromas sobre posibles errores al pedir el estofado equivocado... "chinko nabe" en lugar de "chanko nabe".
SB: Qué historia tan fantástica. ¿Hubo otros casos de confusión en sus años de aprendizaje y desarrollo de sus habilidades de habla japonesa? Ya que vivir en un país extranjero con un idioma extranjero debe haber sido en ocasiones bastante difícil...
CWN: ¿Quieres que escriba un libro? ¡Muchas, muchas veces! Tendrás que utilizar tacto editorial con esta, pero en los primeros años a veces me aburría un poco con preguntas del tipo: "¿Sabes utilizar los palillos para comer?", "¿Sabes comer pescado crudo?", "¿Te gusta el arroz?", etc. Los hombres japoneses hacían esas preguntas incluso a un extranjero desconocido en un baño público. A ver, ¿te acercarías a un desconocido oriental para preguntarle si sabe utilizar cuchillo y tenedor o comer pescado con patatas?
Digamos que cierto galés fue a un baño público cuando no había nadie alrededor, cogió un pequeño cubo de lavar, le dio la vuelta, lo hundió en el agua y se sentó sobre él. Al final, cuando vinieron los japoneses y empezaron a hacer esas preguntas, el galés dijo: "Sí, sí, me encanta la comida japonesa pero suele a darme gases". Al principio los hombres japoneses fueron comprensivos, y sugirieron varios remedios caseros, hasta que, el galés levantó una nalga y soltó todo el aire del cubo. Subió una enorme masa de burbujas de aire saliendo a la superficie, horrorizando a todos los demás bañistas que saltaron fuera del agua caliente para lavarse de nuevo. Todo el mundo estaba indignado, excepto un viejo que había estado sentado en el borde, escuchando y observando. Se dio cuenta del cubo, y soltó una enorme carcajada. Al final los demás se unieron también.
SB: Mientras estamos en el tema de vivir en tierra extranjera, ¿puedo preguntar si alguna vez sufrió algún tipo de racismo?
CWN: En realidad no. No obstante, reconocía que había japoneses a quienes no les gustaba ni querían asociarse con extranjeros, así que yo respetaba eso y no quise dejar que me molestara, eso siempre que no se metieran en mi espacio y me lo restregaran por la cara. Creo que es extraordinario que un joven británico pudiese viajar por todo Japón, visitando todo tipo de comunidades tan sólo dieciséis años después de la Segunda Guerra Mundial, y no recibiese nunca nada más que amabilidad, cortesía y una increíble hospitalidad.
Sin embargo, cuando me hice famoso, hubo un bicho raro extremadamente racista que empezó a llamar por teléfono y enviar faxes a todos lados inventando increíbles mentiras de que yo era un asesino de la CIA, practicaba magia negra en el sótano, enseñaba a jóvenes japoneses "puros" los "diabólicos y bárbaros hábitos de chupar sangre del esquimal" y demás. No pude ignorarlo y le llevé a juicio. Lo pusimos contra las cuerdas y tuvo que abandonar de la ciudad. Eso fue realmente una excepción. Eso sí, los matones yakuza son propensos a utilizar cualquier tipo de insulto, pero nunca me lo tomo como un insulto a mi raza. Después de todo, soy un ciudadano japonés, he publicado novelas y obras que escribí en japonés, y soy un genuino karateka. Si quieren llamarme viejo diablo feo arrugado de piel roja, pues bien... Me parece una buena descripción.
SB: Volviendo de nuevo al asunto, ¿puede por favor contarnos el entrenamiento que ha experimentado con Sensei Kanazawa a lo largo de los años y decirnos cuáles cree que son las cosas más importantes que le ha enseñado tanto técnica como filosóficamente?
CWN: Una de las muchas cosas que Kanazawa Sensei me enseñó que me ha ayudado mucho en la vida es que puede que derrotes a otro hombre, pero nunca lo humilles. No hay ninguna necesidad de demostrar que eres el vencedor. Él trae una dignidad especial a todo el arte y camino del Karate.
SB: ¿Diría que eso es un producto de la cultura japonesa? Ya que el orgullo tiene mucha importancia en Japón, quedar mal a manos de alguien que te humilla...
CWN: Creo que encuentras ese tipo de orgullo en la mayoría de las culturas, pero puede manifestarse de diferentes maneras. En Japón, al igual que en las culturas árabes, mostrar la planta del pie o utilizar el pie o el calzado para atacar puede ser un insulto horrible. La gente de la montaña en Etiopía podría sentirse realmente insultada por una amigable palmada en la espalda. Creo que estar en Japón me ha hecho más reticente a iniciar cualquier tipo de contacto corporal con japoneses que no conozco. Los modales japoneses, mezclados con mi educación británica (levantarse cuando una dama o alguien más mayor entra en la habitación, quitarte el sombrero para dirigirte a alguien, etc., etc.) fueron una gran baza con los orgullosos guerreros del Simien de la montaña Amhara en Etiopía.
SB: Sensei Kanazawa hace mucho hincapié en la respiración en Karate, no sólo para un Karate eficiente, sino también para salud y meditación. En su propio Karate, ¿le da importancia a la respiración, y cuáles son las cosas más importantes que Sensei Kanazawa le enseñó sobre la respiración para el Karate y la salud?
CWN: No fue Kanazawa Sensei, sino un amigo médico del Hospital Nacional de Policía en Tokyo quien me dijo que si extendieras toda el área superficial de unos pulmones humanos adultos, cubriría un campo de tenis. Es un área muy sensible y reactiva, obviamente. En nuestra vida diaria moderna, típicamente utilizamos sólo una fracción de esta área de la superficie pulmonar. Respirar profundamente en un bosque natural es especialmente terapéutico, y puede estabilizar la presión sanguínea, mejorar el sistema inmunológico del cuerpo y reducir el estrés. Muchos sistemas, por ejemplo el yoga, promueven esto.
Lo que sí aprendí de Kanazawa Sensei fueron los métodos prácticos de respiración profunda, como en los katas que hacemos. Fue muy sabio al recalcar esto a sus alumnos, y por supuesto hemos hablado sobre ello.
Personalmente esperaría ver mucho más entrenamiento llevado a cabo en parajes naturales no contaminados, donde el respirar profundamente tendría realmente buenos efectos.
SB: En nuestra correspondencia al planificar esta entrevista, mencionó al Sensei Taiji Kase, que lamentablemente ya no está con nosotros. ¿Puede por favor contarnos algo de él? Ya que dijo que era uno de sus instructores favoritos del viejo hombu dojo en Yotsuya. ¿Recordaría algunas de sus experiencias con él por favor? Dijo que "Era un joven, de la marina, cuando terminó la guerra, y tenía ese aire especial y único de la marina, todo acero, pero siempre listo para ponerse en fila o echar una mano a cualquiera que estuviera luchando por mantenerse a flote".
CWN: Sensei Taiji Kase era un profesor especial y amigo de otro apreciado amigo, Stan Schmidt. Sólo le conocí en el dojo o en fiestas de Karate. Se quedó impresionado cuando le dije que mi padre era un hombre de la marina (que de hecho luchó contra los japoneses en el Mar de Java en la Segunda Guerra Mundial). Él fue quien me habló por primera vez de la duradera buena relación que había entre la vieja Marina Imperial y la Marina Real, durante y mucho después de la Alianza Anglo-Japonesa. Kase Sensei era muy, muy fuerte y tenía un control magnífico, no sólo de sus técnicas de Karate, sino también de los corazones y mentes de la gente a su alrededor. Mucho más tarde, después de haber ido a vivir a la vieja aldea ballenera de Taiji durante un año, para investigar una novela histórica (Harpoon), hablé con él en un evento en alguna parte y le dije que yo solía verle como a un oso, pero después de haber vivido en Taiji, descubrí que era más como una ballena. Taiji, por cierto, era famoso por criar hombres grandes y fuertes, y mujeres muy hermosas.
SB: ¿Cómo eran sus clases cuando entrenó con él? ¿Su Karate parecía diferente en algo al que enseñaban otros en el Hombu?
CWN: Recuerdo especialmente una clase que Kase Sensei dio a todos los nuevos cinturones negros. Pasó una hora haciendo el kata Heian shodan, pegándonos, dándonos patadas, haciéndonos la zancadilla, y lo peor, riéndose de nosotros. Realmente nos hizo entender que shodan significa "primer paso" y que éramos todos un puñado de críos. Sencillamente no tenía la más mínima intención de permitir que a alguno de nosotros se le subieran los humos.
Sin embargo, en general siempre intervenía y ayudaba a cualquiera que estuviera esforzándose de verdad. No daba tanto miedo como Enoeda Sensei, pero un hombre a obedecer. Era el tipo de hombre bajo y fornido, muy poderoso, y podías sentirlo, pero su Karate, tal y como y lo veía, era puro Shotokan. Como he dicho, todos los profesores eran únicos, pero se adherían al método Shotokan.
Parte 2
Shaun Banfield: Llegó a Japón tan sólo 5 años después de la muerte de Gichin Funakoshi. ¿Cómo hablaban de él sus alumnos que usted conoció, y estaba todavía fresco y presente el dolor de su fallecimiento?
C.W.Nicol: Todos los instructores más mayores recordaban y respetaban profundamente a Funakoshi Sensei. Los demás sentíamos que no fue sólo un pionero, sino un gran erudito marcial.
SB: Como en todas nuestras entrevistas, las hacemos abiertas a los lectores de la revista online, de manera que puedan plantear preguntas que puede que tengan para el entrevistado, y hemos tenido literalmente incontables preguntas enviadas por correo electrónico. Una de las preguntas recurrentes es sobre "Bullet Head" (Cabeza de Bala) a quien hace referencia en Moving Zen... ¿Puede revelar quién es "Bullet Head" o preferiría mantener el anonimato de esta persona?
CWN: Por aquel entonces era un alumno en la Universidad Takushoku. Oí que continuó hasta convertirse en instructor, pero nunca supe su nombre y no le tengo ningún rencor en absoluto. Si nos encontrásemos ahora compartiríamos una cerveza y nos reiríamos sobre ello.
SB: ¿Podemos hablar ahora sobre "Moving Zen"? Este libro fue bastante rompedor, literalmente, y su impacto lo sienten todavía hoy todos aquellos que lo leen. ¿Puede por favor decirnos por qué decidió escribir este libro?
CWN: Cuando estaba en Winnipeg, Canadá, trabajando para el Freshwater Institute del Comité de Investigación de la Industria Pesquera, solía ayudar en el club de Karate de la Universidad de Manitoba. Después del entrenamiento íbamos a por unas cervezas, y yo le contaba a todo el mundo algunas de las historias de los viejos tiempos en Yotsuya. Fue mi kohai en el club quien me instó a escribir el libro, y yo quería que fuese la simple historia del trayecto desde cinturón blanco a negro, nunca esperé que fuese semejante bestseller internacional.
SB: El título completo del libro es por supuesto "Moving Zen - One Man's Journey to the Heart of Karate" (Zen en Movimiento - El Viaje de un Hombre hasta el Corazón del Karate). ¿Puede por favor decirnos qué descubrió que era el "Corazón" del Karate?
CWN: ¿El corazón del Karate? Si puedo atreverme a decirlo, y ser leído por tantos otros karatekas, muchos de los cuales sabrán mucho más que yo, me aventuraría a decir que el corazón del Karate es verdadero Bushido. No el fanático y a menudo brutal falso Bushido del Ejército Japonés antes y durante la Segunda Guerra Mundial, sino el "camino del guerrero" en el que ser auténtico y sincero era primordial Tener el valor y la moralidad para alzarse y proteger aquellas criaturas que son más débiles, más vulnerables, incapaces de protegerse a sí mismas. Hablar claro en contra del mal. Nunca ser un matón. Respetar a tu sensei y sempai. Ser un firme amigo de karatekas de todo el mundo. Esforzarte para ser alguien de quien tu profesor puede estar orgulloso. Tener dignidad en la derrota, dolor o enfermedad. Nunca parar de estudiar.
SB: Ha dicho que tenía mal genio en sus años más jóvenes. ¿Qué partes del entrenamiento de Karate cree que le ayudaron a cultivar su control sobre ello?
CWN: ¡Ajá! Cualquiera que pierda su temperamento aprenderá rápido en un dojo. Descubrir muy rápidamente que no eran sólo los tipos grandes los que me podían dar una paliza, sino también los pequeños, fue una gran ayuda para perder ego, supongo, pero todo formaba parte de crecer y enfrentarse a las consecuencias de la violencia descontrolada. No quería que me echaran a patadas del dojo, ni ser expulsado de Japón.
SB: En su libro "From the Roof of Africa" (Desde el Tejado de África) describe un incidente en el que tuvo que utilizar su Karate para salvar su vida (contra 2 agresores armados). ¿Considera que su entrenamiento en el Hombu fue más "budo" que el Karate actual?
CWN: No lo sé y no generalizaré. No obstante, cuando nos enseñaron kata nos enseñaron las aplicaciones de las técnicas. Un movimiento puede tener varias aplicaciones. Age-uke (parada alta), por ejemplo, es principalmente una parada, pero también puede ser un ataque letal para romper un brazo o, de cerca, el cuello.
SB: ¿Siguió a Sensei Kanazawa para unirse a SKIF cuando él se marchó? ¿Puede por favor contarnos lo que recuerda de esa época?
CWN: Seguiría a Kanazawa Sensei hasta los confines de la tierra, pero nunca he roto vínculos con la JKA. Puedo mantener esta postura porque no dirijo mi propio dojo para reclutar y entrenar alumnos. En verdad deseo que todas las ramas del árbol Funakoshi Gichin pudieran ser unidas por algún lugar del las raíces. ¿Quién puede hacerlo?
SB: ¿Cree que eso será alguna vez posible?
CWN: Sinceramente, lo dudo, pero si sucede será por líderes fuera de Japón.
SB: ¿Acertaría al asumir que usted es todavía miembro de la SKIF de Kanazawa Sensei?
CWN: Sí.
SB: Sus experiencias, relatadas en Moving Zen, son muy conocidas. Ahora me gustaría hablar más sobre la vida tras Moving Zen. ¿Puede por favor contarnos lo que la vida le trajo en los años inmediatamente posteriores a los que se detallan en el libro?
CWN: Unos pocos meses después de obtener el shodan, regresé a Canadá para trabajar como técnico de mamíferos marinos para la Estación Biológica del Ártico, Comité de Investigación de Industria Pesquera de Canadá, en Montreal. Esperaba ser enviado al ártico, pero en lugar de eso fui enviado a la isla de Vancouver, Coal Harbour, para aprender cómo medir y tomar muestras biológicas de grandes ballenas. Los japoneses tenían una empresa ballenera conjunta con una firma canadiense. Tras un mes allí fui enviado a Nova Scotia, donde la firma noruego-canadiense estaba cazando ballenas de aleta. Cuando no estaba trabajando, o daba algunas clases para principiantes en una universidad en Ste. Anne de Bellevue, o iba al centro a entrenar con Ari Anastasiadis.
Después de un par de años así, logré volver a viajar con los esquimales y a estudiar focas en el Ártico. Entonces fui reclutado por Haille Selassie para ser el primer guardabosques del propuesto nuevo parque nacional en las Montañas Simien.
Después de que la situación en Etiopía empezase a conducir al caos y a un brutal gobierno militar marxista, volví a Japón por un par de años. Esta vez estudié japonés e industria pesquera, además de visitar dojos siempre que podía.
Dos años más tarde fui contratado por el Freshwater Institute de Winnipeg, para ser técnico superior en estudios de campo en ártico occidental, principalmente para el oleoducto propuesto. Fue en esa época cuando entrené con chicos del club de Karate en la Universidad de Manitoba.
Fui ascendido para ser Oficial de Emergencia con el Servicio de Protección Medioambiental, en Vancouver. Allí entrené con Narumi Sensei.
En 1974 fui trasladado para ser temporalmente el Subdirector del Pabellón Canadiense en la Expo Internacional del Océano en Okinawa. ¡Mi primera vez en el corazón del Karate! Cuando tenía algo de tiempo libre, o estaba buceando o viajando por los alrededores para visitar dojos por la isla principal.
En 1978 dejé mi trabajo y vida en Canadá para regresar a Japón, viví durante un año en la antigua aldea ballenera de Taiji, y después fui invitado a navegar hasta el Antártico como observador sin sueldo en la flota ballenera. Escribí mi novela histórica "Harpoon" (Arpón) en el mar, y fue esa novela la que realmente lanzó mi carrera como escritor. Japón ha sido mi hogar desde entonces.
SB: ¿Qué tan importante, desde una perspectiva de Karate, fue su viaje a Okinawa? ¿Qué aprendió acerca del Karate okinawense y la historia del Karate?
CWN: Todos somos en realidad discípulos de Funakoshi Gichin, un okinawense, y tú has escrito ya excelentes artículos sobre Karate okinawense. En los últimos veinticinco años, no obstante, yendo a Okinawa al menos una vez al año, me ha fascinado la forma en la que las artes marciales se han entrelazado con la danza tradicional. Tenía la fama de ser una forma de practicar el arte prohibido, disfrazado de danza. Más recientemente he conocido a un genuino maestro de "Ti" o "Te". Es un pequeño tipo fornido de sesenta y pocos años, pero mortífero, muy mortífero. También es muy dado a recluirse, y receloso de los medios de comunicación, así que por favor no me preguntes nada más, su nombre y demás. Permíteme decir simplemente que vive en Naha y fabrica el tradicional "sanshin" banjo okinawense de tres cuerdas. Hay dojos de artes marciales por toda Okinawa, y las personas son muy amables. Es un lugar, en mi opinión, al que vale la pena hacer algún tipo de peregrinaje. La mejor manera de hacerlo, para ser aceptado, es viajar solo, con tu karategi. Si vas a una escuela diferente de la tuya, y te permiten practicar, pregunta siempre al profesor si puedes coger prestado un cinturón blanco. Eso es etiqueta. Estarán complacidos, quizá un poco perplejos, pero normalmente te dirán que lleves tu cinturón negro, si eso es lo que eres. Toda escuela de artes marciales en Okinawa cree firmemente que es la mejor. No trates de ir en contra, ni siquiera si crees que eres mejor.
SB: Parece haber vivido una vida muy excitante fuera del Karate. Con una vida tan activa, ¿que mantuvo su interés en el entrenamiento?
CWN: Puedes practicar kihon y kata dondequiera que estés, pero para mí, siempre fue más fácil hacerlo donde nadie estuviera observando, en el páramo, por ejemplo. Sinceramente he descubierto que tras un largo viaje en un bote o kayak, llevando a cuestas equipo pesado para acampar, pasando por todas las acciones de hacer té y comida, es realmente muy relajante ejecutar un par de kata, despacio primero, después acelerar poco a poco. Puede que no sea un entrenamiento completo, pero te saca todos los problemas del cuerpo y te ayuda a dormirte. En el campamento base es fácil montar un makiwara con un poste enterrado y algún almohadillado, o rellenar un pequeño saco con algo y colgarlo. Durante muchos años tuve un saco de lona, aproximadamente del tamaño de una cabeza y cuello, relleno de arroz. El arroz era una ración de emergencia para viajes largos. He estado en quince expediciones árticas, la más corta de tres meses, la más larga, diecinueve. Incluso bajando al Antártico en un barco ballenero pude encontrar un rincón en algún sitio para ejecutar kata que no requiera mucho espacio, Tekki Shodan, por ejemplo. No obstante, debo confesar ser muy perezoso en habitaciones de hotel.
SB: Hablando sobre el entrenamiento de makiwara, usted lo describió como una "profunda lucha personal". ¿Todavía tiene esta sensación y se enfrenta ahora a este oponente?
CWN: Ahora utilizo un saco pesado más que un makiwara muy rígido, porque me acerco a los setenta años, y no creo que los continuos golpes sean buenos para los huesos a medida que se hacen más viejos. Viajo mucho, y ahora sólo entreno cuando sé que puedo estar en un sitio durante al menos dos semanas. De lo contrario puedo lesionarme fácilmente, lo cual entorpecería mi trabajo. He descubierto que el sai ayuda, pero eso es una pregunta posterior.
SB: Hay bonitas imágenes de usted practicando con armas japonesas como el sai, y al mirarlas me hicieron pensar sobre algunas de las maravillosas fotografías que he visto de Sensei Kanazawa practicando kata de sai. La práctica de tales armas, al menos en occidente, ha sido descuidada de algún modo. ¿Qué valor cree que hay en practicar con tales armas?
CWN: Yo practico especialmente con el sai y el bo. El entrenamiento de sai ayuda a mantener la mente y los músculos enfocados. Si pierdes el control puedes herirte realmente a ti mismo. He hablado sobre esto con Kanazawa Sensei, que ha realizado mucho estudio en Okinawa, y él está de acuerdo conmigo en que el sai es una excelente herramienta de entrenamiento. Hago nuestro kata básico utilizando el sai, después dejo los sai y hago el kata de nuevo. Creo que hay más enfoque y fuerza haciendo eso. El acero del sai se convierte en una parte de tu propio psique, incluso si no los llevas contigo. Recuerda que eran el sai y el bo las armas principales de los guerreros Ryukyu que ya no llevaban la espada, y a menudo tenían que utilizarlos contra las espadas de los japoneses ocupantes.
Cuando estoy en el bosque siempre llevo algún tipo de bastón. Un profesor okinawense me dijo un vez que llevar un bastón, aprender a utilizarlo como una extensión de tu propio cuerpo, te quita diez años de edad. Aprendes equilibrio extra, fuerza y alcance con un bo (bastón). Nunca querría utilizar el sai en un conflicto real con otro humano, aparte de mí mismo por supuesto, pero si se pone al alcance uno de los yakuza que llaman en mitad de la noche para amenazarme a mí o a mi familia, entonces sí, me encantaría llevar un bo si sacaran un arma, y darles un buen golpe en las espinillas o pincharles las costillas. (Estoy en contra de los yakuza implicados en vertidos de desperdicio tóxico en áreas boscosas de aguas divisorias. Pueden ser gente muy desagradable, y les encanta acosar y amenazar a campesinos más mayores.) Sé que no es un buen sentimiento, ni digno de un viejo karateka, pero soy humano, y muy protector con mi familia, y he llegado a la conclusión de que el Karate es el arte de la mano abierta más que el de la mano vacía. Pero no me dejes divagar.
SB: Me fascina saber más sobre esto, ya que en una pregunta anterior le pregunté cuál creía que era el "corazón" del Karate y usted dijo que "Tener el valor y la moralidad para alzarse y proteger aquellas criaturas que son más débiles, más vulnerables, incapaces de protegerse a sí mismas. Hablar claro en contra del mal..." Su trabajo contra los Yakuza está haciendo exactamente eso: defender lo que es correcto protegiendo a aquellos que no pueden defenderse a sí mismos. ¿Son los Yakuza un problema importante en Japón? Sé que está un poco fuera del tema pero me interesaría saber más sobre lo que hacen y sus experiencias con ellos.
CWN: Los yakuza de antaño tenían la reputación de ser justos y proteger al inocente. Sin embargo, ahora (ellos y otras bandas asiáticas) están muy metidos en drogas y en vertidos de desperdicio tóxico. Sólo en nuestra área tenemos más de 40 vertidos ilegales. En la prefectura Nagano más de 2000. Contaminan la atmósfera y el agua. También contaminan el alma de Japón, porque esto genera increíbles sumas de fondos invisibles u opacos que pueden sobornar o comprar abogados, oficiales e individuos. Los yakuza son muy peligrosos y yo no los subestimo. Mi amigo, un científico que lucha contra esta contaminación fue amenazado de que raptarían a su hija. Me amenazan a mí, pero mira, yo estoy alto en el perfil público. Sería poco inteligente para ellos levantarse y armar alboroto, pero vivo en un área más bien remota, y estoy casi siempre solo por las noches. Si me matan de manera violenta lo más probable es que sea un incidente asociado a la yakuza. Esa es de la única manera que pueden callarme. Los políticos u oficiales corruptos no tendrían ni una oportunidad de intentar echarme del país de una patada, porque soy un ciudadano japonés.
No obstante, también tienen un dedo grande, grueso, largo y pegajoso metido en la tarta de los medios masivos de comunicación, y sus subordinados en los medios son muy adeptos al asesinato de personalidad. Esa bestia maligna ha levantado la cabeza un par de veces, pero hasta ahora le hemos hecho frente con honestidad directa. Demonios, la policía me investigó extremadamente a fondo antes de obtener la ciudadanía, y, como yo digo, miembros de la familia Imperial visitan mi casa y mis bosques. Si fuera mínimamente corrupto, eso simplemente no sucedería.
SB: No tenía ni idea de que fueran tan influyentes, ¿diría que está aumentando su influencia o la policía ha sido eficiente al impedir sus actividades?
CWN: Los yakuza todavía son muy poderosos, y como la Mafia o cualquier otro nombre que reciba, se han ramificado en toda clase de cosas que parecen legítimas. Construcción, campos de golf, lo que se te ocurra. Una de nuestras firmas locales de eliminación de residuos es una rama directa de los yakuza, y no tengo miedo de decirlo, y tú estás lo suficientemente lejos para estar seguro. Si la policía les cogiera entonces la empresa de eliminación de residuos se declararía en bancarrota y después reaparecería un poco más tarde bajo otro nombre. El actual gobernador de la prefectura de Chiba me dijo una vez que la policía hizo una vez una investigación secreta al negocio de los residuos tóxicos. Las sumas de dinero eran lo suficientemente grandes como para financiar el presupuesto nacional de un país pequeño. El oficial al cargo no pudo hacer nada, porque ese dinero compró o amenazó a todo el mundo. Dejó el cuerpo y ahora vive aislado y apartado de la civilización en Hokkaido. Puedes creerme, he sido consejero de tres ex-presidentes de Japón. En lo que respecta a residuos tóxicos mi respuesta es que debería ser todo abierto, y se debería poner dinero, con la gente que trabaja en ello bien pagada y cubierta con seguro de salud y demás. Es muy injusto para las firmas legítimas de eliminación de residuos que las empresas vinculadas a yakuza puedan reducir tiempo y recursos y por tanto obtener grandes beneficios.
SB: Obviamente es usted un ávido conservacionista... ¿Siempre lo fue, y qué provocó este deseo de trabajar duro para proteger el entorno?
CWN: He amado la vida silvestre y la naturaleza desde que era pequeño. Siempre quise trabajar en conservación, investigación y educación de fauna y flora. Es muy evidente que las cosas salvajes y naturales necesitan protección. Para mí, estudiar artes marciales ha sido de ayuda. No podría haber hecho lo que hice al establecer el Parque Nacional de la Montaña Simien en Etiopía, por ejemplo, sin el Karate y el estado mental que trae consigo. Por ejemplo, aunque iba armado con una pistola Walther PPK y un rifle, nunca los utilicé para hacer un arresto, ni siquiera cuando el otro tipo iba armado.
SB: Parece haber viajado bastante en su trabajo. ¿Todavía viaja? ¿Alguna vez intentó hacer algo de Karate en los países que visitó por trabajo?
CWN: Cuando es posible, y si no entreno siempre puedo mirar, y hablar con compañeros artistas marciales dondequiera que estén. Permíteme compartir una historia con vosotros. Estaba haciendo un documental en Zaire, y estábamos filmando el gran volcán de Niiragongo. Una noche íbamos por una polvorienta carretera fuera de Goma cuando vi a unos veinte chavales africanos haciendo una versión de Heian Nidan. Ninguno de ellos tenía karategi, y su instructor tenía quizá nivel de 3er kyu. Le dije al conductor que parara, bajé de un salto, me acerqué al instructor, me quité mi sombrero de montaña, saludé, y ejecuté yo el kata. El instructor preguntó dónde había aprendido, y cuando dije "Japón" los chavales se pusieron muy emocionados y me pidieron que enseñara, y lo hice. Iba con ropa y botas de montaña, rubicundo, ojos azules, barba. Todos ellos eran africanos, y en principio no se fiaban de los caucasianos. El conductor y el director querían que fuera, pero les dije que continuaran, que volverían andando. Dijeron que era peligroso, y yo dije "No con todos estos jóvenes conmigo". Les enseñé durante una hora, hasta que oscureció, y entonces todos volvimos a Goma, riendo y bromeando como viejos amigos. El Karate puede abrir puertas así.
SB: Usted ha declarado que "En Japón, el Karate se sigue como se sigue una religión. Los alumnos sólo pueden seguir un camino, no pueden cambiar... No es el camino del Karate" ¿Cree que han cambiado las cosas en Japón en todo el tiempo que ha estado allí y cree que esta mentalidad es una mentalidad sana para la educación en Artes Marciales de un karateka?
CWN: Así es como me enseñaron a mí. Sin embargo, creo que a medida que vas estando más seguro de tu arte, puedes mostrar interés en otras artes. Kanazawa Sensei practica Tai Chi, por ejemplo. ¿Ha cambiado Japón? Mucho. No estoy totalmente seguro de que colocar tanta importancia en el Karate deportivo haya sido del todo bueno. No obstante, el alma del Karate, si puedo utilizar ese concepto, está todavía muy viva, gracias a todos los enormes esfuerzos de todos los grandes profesores que se distribuyen por el mundo, y los grandes alumnos a los que enseñan.
SB: La relación Kohai-Sempai en Japón tiene mucha importancia, pero no se mantiene mucho en occidente. ¿Cuáles cree que son los aspectos más importantes de esta relación y cree que se debería hacer más hincapié aquí en occidente?
CWN: En efecto, el vínculo kohai-sempai es importante, especialmente para un arte potencialmente mortífero como el Karate. Enseña respeto y confianza mutua, una confianza que va más allá de tu estatus social, educación y demás. Aprendes respeto y confianza cara a cara, y si es bueno, dura toda tu vida. En cuanto a esta relación en occidente, creo que va bien en el karateka verdaderamente sincero. No tiene que ser una especie de sistema escolar público basado en mera veteranía; eso puede conducir a horribles abusos... lo cual, por cierto, no es desconocido en Japón. Puede que yo sea más grande y más famoso que Seto sempai, pero él siempre será mi sempai y yo siempre saludaré hacia él primero, dentro o fuera de un dojo.
SB: Usted ha hablado sobre el dicho japonés "Cuando un clavo se levanta, ¡dale un martillazo!". ¿Puede por favor transmitir a los lectores la importancia de este dicho, y decirnos si cree que este es todavía un método aceptado de desarrollar a un alumno? Ya que muchos occidentales no tendrían la férrea determinación de soportarlo y continuar. Quizá es un producto del blando estilo de vida en occidente y el hincapié en la reafirmación positiva. ¿Qué cree usted?
CWN: Aplastar el clavo que se levanta es muy tradicional en el entrenamiento japonés. Se hizo para evitar la arrogancia. En la escuela supongo que desanimaba a las "favoritos del profesor". En un buen dojo significa que aunque está la relación entre kohai y sempai, y el respeto y obediencia que muestras al sensei, no hay matones arrogantes ni aspirantes a héroe. Sin embargo, en el sistema educativo japonés, especialmente cuando se trata de alumnos de instituto o universidad, hace especialmente difícil al profesor sentir que está llegando a los alumnos porque son muy reacios a responder o reaccionar.
Supongo que en realidad depende de la calidad del profesor y su relación de comunicación con los alumnos.
En Japón todavía tenemos casos muy desagradables de abuso severo entre compañeros, que yo desprecio. Y si eres un clavo que sobresale, hazlo discretamente, y trata de endurecerte para el golpe, pronto reconocerás la diferencia entre abuso y un intento de hacerte un karateka mejor.
SB: Por supuesto usted es ahora ciudadano japonés desde 1995, ¿estoy en lo cierto? Si no le importa que le pregunte, ¿por qué se quedó y no regresó al Reino Unido?
CWN: Sí, soy ciudadano japonés. He vivido más tiempo en Japón que en cualquier otro país, y la ciudadanía le permite a uno tanto poseer tierras como mostrar compromiso con el país que te alimenta y protege. Establecer un bosque en propiedad realmente requiere ciudadanía. Estoy tan orgulloso de ser ciudadano japonés como de ser galés. Un galés japonés. Como país para fauna y flora, es increíble. Por ejemplo, más del 70% de la prefectura de Nagano está cubierta de bosque, en el que hay osos, jabalíes salvajes, monos, ciervos y muchas otras criaturas. Si no incluyes Alaska, Japón tiene una línea costera más larga que los Estados Unidos. Tenemos mar de hielo en el norte, mares de coral en el sur. Miro por esta ventana del estudio y veo el Monte Kurohime... la Princesa Negra... un volcán dormido, con bosque hasta la cima, y el doble de alto que Ben Nevis. Tienes libertad de expresión, libertad de movimiento y libertad religiosa. Puedes ser de cualquier credo que quieras, nadie te juzgará o atacará por ello.
Créeme, las fuerzas armadas de Japón son muy capaces de defender el país, pero Japón ha jurado la paz desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Soy seguidor de las artes marciales, pero estoy seguro de que como la mayoría de ustedes, detesto la guerra.
En cuanto a mi vida aquí, estoy bien y feliz. Se me ha pedido que me presente al parlamento (no lo haré). Tengo a simples hombres de campo, miembros de la familia Imperial, escritores famosos, actores, políticos, y personas de todo tipo de trabajos como firmes y verdaderos amigos. Hemos conseguido recuperar 22 especies amenazadas de criaturas y plantes salvajes en nuestros bosques, y estoy orgulloso de ello. Hace quince años ayudé a establecer una universidad que enseña a los jóvenes a trabajar en fauna y flora, conservación, investigación y eco-turismo. Graduamos a unos 80 alumnos al año. Realmente, Japón es un país bonito y variado si sales de las grandes ciudades.
Desde que "hermanamos" nuestros bosques con el Parque Forestal Afan Argoed en Gales he venido a Gran Bretaña una vez al año y me encanta, especialmente el campo, el humor y los bares.
No me gusta lo que está sucediendo a demasiados niños y jóvenes en las grandes ciudades en Gran Bretaña, y odio la tensión entre los seguidores del Islam y el resto de la población. El vandalismo del fútbol también me atrae. Detesto a la gente que no puede amar a su país. Espero e incluso rezó para que los karatekas sinceros de todas las religiones, razas, creencias e inclinaciones puedan hacer algo para remediar esta tensión y odio.
Y para este viejo karateka galés-japonés, ¡fue un momento de orgullo cuando el Príncipe de Gales vino a visitar nuestros bosques el 30 de octubre de 2008!
SB: Ha hablado sobre el "Ritual del kata". ¿Puede explicar más lo que quiere decir con el término "ritual" y qué efecto tiene este "ritual" en el desarrollo del karateka? ¿Acertaría en mi suposición de que usted experimenta el kata como un acto espiritual además de un acto físico?
CWN: ¡Por supuesto! Takagi Sensei fue quien dijo que "El Karate es Zen en Movimiento", y se refería al estado de vacío mental que puedes obtener a través de la práctica de kata. Si lo haces, lo sabes; no se puede describir adecuadamente, al menos yo no puedo, a las personas que no practican kata con sinceridad. Todos los mayores profesores de artes marciales nos lo han dicho, durante siglos.
SB: ¿Cuál es su kata favorito y por qué?
CWN: ¿Kata favorito? Solía ser Kanku Dai, pero ahora como soy más mayor y casi siempre entreno solo, he llegado a sentir que nuestros katas básicos tienen verdadera belleza y significado, y puedes continuar practicándolos incluso si te crujen las rodillas.
SB: En "Moving Zen", predijo con mucha exactitud que "El Karate como deporte se está desarrollando muy rápidamente, y acabaremos con divisiones de peso, asaltos..." todo ello ahora establecido. ¿Podía ver este desarrollo incluso en aquel entonces, y cuál es su opinión personal sobre el Karate deportivo y sus efectos sobre el Karate "Tradicional"?
CWN: Sí, lo predije, habiendo visto lo que le sucedió al Judo. Ahora creo que "Karate deportivo" y "Karate clásico" son muy diferentes. Respeto ambos, pero me gusta la forma más antigua y pura.
SB: ¿Qué impacto diría que ha tenido el Karate deportivo WKF en Japón? Ya que el Campeonato del Mundo WKF tuvo lugar recientemente en Tokyo en noviembre de 2008.
CWN: Ya no voy a ver campeonatos. Probablemente son necesarios en este mundo moderno promocionado por los medios, pero yo tengo poco interés en ellos.
SB: Mencionó anteriormente en la entrevista que su entrenamiento consiste principalmente en entrenamiento personal individual. ¿En qué consiste su régimen de entrenamiento típico y en qué está trabajando principalmente ahora con casi 70 años de edad?
CWN: Calentamientos simples. Práctica lenta y segura de los katas básicos. Utilizar pesas en los tobillos para elevaciones de pierna y patadas. Saco para golpes y patadas. Sai. Un poco de entrenamiento de pesas ligero con una máquina. Respiración profunda.
Ahora, granuja, me has preguntado así que eso significa que ¡realmente tendré que intentar hacerlo cada día que pueda en el año próximo! ¡Es mucho más fácil andar por el bosque y mover un palo cuando nadie observa!
SB: ¿Todavía puede apartar tiempo para ver a Sensei Kanazawa ya sea en entorno de Karate o personal?
CWN: Oh Dios, ¡esa pregunta duele! Ambos estamos muy ocupados y viajamos mucho, él incluso más que yo, pero en mi corazón siempre debo ser capaz de encontrar tiempo para pasar con él. Aunque por favor entended que no vivo en Tokyo.
SB: Finalmente, ¿tiene algún consejo para los karatekas alrededor del mundo que quieren seguir el "camino" tan dedicados como usted lo ha sido?
CWN: No todos podemos ser campeones. Todos nos hacemos mayores. Si has estado enfermo, o estresado, has ganado peso, se ha debilitado tu corazón, tienes rodillas que crujen o lo que sea, el Karate siempre ofrece un camino de vuelta. Puedes hacer kihon muy despacio, o hacer el más simple de los katas a tu propia velocidad. Intenta siempre centrarte en tu mente, incluso si tu cuerpo se ha debilitado. La fuerza y la confianza volverán.
SB: ¿Alguna idea final que haya descuidado preguntar que le gustaría mencionar?
CWN: El Karate es el equilibrio en mi vida, y me ha traído amistad por todo el mundo. Estoy profundamente agradecido a todos vosotros que sois parte de eso. Todos deberíamos esforzarnos para ser guerreros de paz y tolerancia.
SB: Creo que ese es el sentimiento perfecto para los karatekas alrededor del mundo, "Guerreros de paz". ¿Va a volver a Gales en el futuro próximo? Si lo hace, por favor déjeme un e-mail que me lo haga saber ya que me encantaría acercarme e invitarle a una cerveza!!!
CWN: Ahora visito el Parque Forestal Afan Argoed todos los años. ¿Qué?, ¿sólo una cerveza?
SB: Muchísimas gracias por esta oportunidad. ¡Le deseamos todo el éxito y felicidad para el futuro!
CWN: De nada Shaun, me gustaría aprovechar esta oportunidad para desearos a todos un feliz y pacífico Año Nuevo. ¡Osss!