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Última actualización: 04/02/2012
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El siguiente artículo (en dos partes) apareció originalmente en Fighting Arts International (parte I Nº90, 1995, págs. 19-23; parte II Nº93, 1997, págs. 42-48), y se reproduce aquí con el permiso del autor, Graham Noble. El artículo no ha sido actualizado o editado. Las fotografías han sido omitidas. Copyright © Graham Noble. Todos los derechos reservados.

Los primeros libros de Karate
por Graham Noble

Parte I

Antes de este siglo casi nada se escribía sobre Karate. En 1905 Chomo Hanashiro escribió algunas notas sobre "Karate kumite", y en 1908 Ankoh Itosu expuso sus 10 preceptos en un par de páginas, pero ninguno de estos textos cortos estaba pensado para ser publicado para el público en general. No fue hasta que el Karate fue introducido en Japón cuando empezaron a aparecer los primeros libros de Karate.

El primer libro fue "Ryukyu Kempo Tode" en 1922. ("Tode" era la pronunciación de los caracteres de "mano china", el antiguo nombre del Karate). Fue escrito por el karate-ka okinawense y ex-profesor de escuela Gichin Funakoshi, quien se acababa de establecer en Japón unos cuantos meses antes. Funakoshi, de 53 años, había tomado la decisión de permanecer en Japón para enseñar "el noble arte del Karate", y en ese estallido inicial de entusiasmo, trabajó duro para componer este pequeño libro de sólo algo más de 300 páginas. Como él explicó posteriormente en "Karate-do. Mi camino" (Karate-do, My Way of Life/Karate-do Ichiro), el libro estaba dividido en cinco partes principales: Lo que es el Karate; El valor del Karate; El entrenamiento y la enseñanza de Karate; La organización del Karate; y Fundamentos y Kata. La parte principal del libro (páginas 63-272) era la descripción de los katas (formas), y aparte de un par de páginas sobre entrenamiento con makiwara (poste de golpeo) y la ilustración de ocho proyecciones simples, esto formaba todo el contenido técnico del libro. El Karate era todavía un arte abrumadoramente basado en kata.

Hay algunos aspectos interesantes de este libro. Por ejemplo, el número y calidad de los prefacios son inusualmente impresionantes para un profesor de escuela okinawense que llevaba en Japón tan sólo unos pocos meses. El Marqués Hisamasa, anterior gobernador de Okinawa, el Almirante Yashiro, el Vicealmirante Ogasawara, el Conde Shimpei Goto el Teniente-General Oka, el Almirante Kanna, el profesor Higaonna, y Bakumonto Sueyoshi del Okinawan Times, todos ellos dedicaron tiempo a escribir un par de páginas para Funakoshi. Ya desde el principio había atraído el apoyo de personas destacadas, para gran beneficio del Karate, contrarrestando, aunque en pequeña medida, el prejuicio japonés contra las personas de Okinawa y su cultura. El libro también contenía la primera historia escrita del Karate - incluso entonces sus orígenes eran oscuros - y por supuesto su contenido técnico es ahora en sí mismo de importancia histórica. Éste, no obstante, se ve mejor en el segundo libro de Funakoshi, "Rentan Goshin Tode-jutsu" (1925).

La razón es: fotografías. "Ryukyu Kempo Tode" estaba ilustrado con dibujos de un artista bien conocido, Hoan Kosugi. Pero Kosugi, incluso si era entonces alumno de Funakoshi, sólo podía tener una experiencia muy limitada en Karate, y sus simples dibujos no podían expresar realmente las cualidades físicas del arte. En el libro de 1925, Funakoshi posó para todas las fotografías, y eso nos da una imagen muy clara de su arte en aquel momento. Como he escrito anteriormente (FAI Nº60), de los libros de Funakoshi ese es mi favorito. Se aprecia que el fundador del Karate Shotokan no estaba practicando Shotokan él mismo en ese momento. Su estilo era lo que ahora llamaríamos una versión de Shorin-Ryu okinawense; y aunque de ningún modo se acerca al nivel de refinamiento de los expertos actuales, sus katas tienen una apariencia bastante buena y él parece cómodo con su técnica.

"Rentan Goshin Tode-jutsu" era una versión revisada de "Ryukyu Kempo Tode", y el contenido técnico era exactamente el mismo: una breve descripción del makiwara y alunas proyecciones variadas, y después descripciones completas de los 15 katas. Dos de los pilares del Karate moderno - kihon (fundamentos) y kumite (combate) - estaban ausentes, y de hecho éstos estaban sólo en su infancia en Japón. No era realmente evidente en estos libros una estructura de entrenamiento, y es interesante que fue el "Heian Nidan" (entonces "Pinan Shodan") el que se puso primero, y se mostró completo, en ambos libros. Debió ser en algún momento posterior a 1925 cuando Funakoshi decidió que "Pinan Nidan" era, de hecho, el kata más básico y empezó a enseñarlo primero. Así "Pinan Nidan" se convirtió en "Heian Shodan" - que más tarde sirvió como modelo para los más básicos incluso "Taikyoku".

"Karate-do Kyohan", que por lo general se considera el trabajo maestro de Funakoshi, salió en 1935, y aquí podemos empezar a ver el estilo Shotokan emergiendo entonces - aunque no demasiado, porque Gichin Funakoshi posaba de nuevo para los katas y a la edad de 65, él mismo no había absorbido demasiado del nuevo estilo. Habría sido mejor demostrado por generación más joven, como su hijo Yoshitaka, o Shigeru Egami. Funakoshi, sin embargo, era una especie de punto intermedio entre ellos y el viejo Karate de Okinawa, y "Karate-do Kyohan" es un gran avance sobre sus libros previos. La principal diferencia es la adición de 86 páginas de kumite y técnicas de defensa personal, incluyendo defensas contra: cuchillo, espada y palo, y desde una posición de sentado. Este énfasis en la aplicación práctica de las técnicas de Karate, en lugar de sólo la simple repetición del kata, mostraba la influencia de las ideas japonesas del budo ("camino" marcial) a lo largo del periodo desde la llegada de Funakoshi.

Durante los años de la guerra, Funakoshi escribió "Karate-do Nyumon", y aunque fue traducido al inglés en 1988 y publicado con nuevas ilustraciones, yo nunca he visto el original. (Si alguien de ahí afuera tiene una copia, que por favor me escriba a c/o FAI).

El libro final de Funakoshi fue la segunda edición de "Karate-do Kyohan". Su fecha de publicación aparece como Showa 33, o 1958, así que debió salir poco después de su muerte en 1957. No podemos estar seguros de hasta qué punto Funakoshi estuvo involucrado en su preparación, ya que habría tenido casi 90 años de edad, pero sí que escribió un prólogo, y algo que se transmite es su estado deprimido por el estado del Karate de la posguerra. No es fácil discernir por qué, pero sus valores se habían desarrollado en otra época y en ese momento no se sentía en consonancia con el mundo moderno.

¿Se había deteriorado realmente el Karate? Desde la perspectiva de hoy es difícil ver cómo. Quizá en términos de "espíritu" algo se había perdido, y al Karate le costó unos cuantos años recuperarse tras la devastación de la guerra, pero no parece haber una caída significativa en el nivel técnico. Shigeru Egami fue el modelo para la edición de 1958 del "Kyohan" y su técnica parece buena, casi por completo el Shotokan que tenemos hoy.

Se habían algunos cambios realizado desde la primera edición. Se añadieron los katas "Taikyoku" y "Ten-no-kata" y las secciones sobre técnicas de defensa personal fueron eliminadas. Había unas cuantas páginas sobre ippon-kumite (combate a un punto) y aquí podemos ver un cambio definitivo en el énfasis, con el uso de los pies como armas principales, y algunas patadas lanzadas a nivel jodan (alto). La transformación desde el "Tode" okinawense original de Funakoshi de 1922 al Karate Shotokan se había realizado.

Los libros de Funakoshi son únicos al permitirnos ver este proceso de desarrollo. Esto no es así para un profesor como Choki Motobu, por ejemplo, cuyo Karate nunca alcanzó la popularidad del Shotokan de Funakoshi. Cuando Motobu murió no dejó un estilo organizado tras de sí y por ello el Karate mostrado en sus libros estaba probablemente en el punto final de su desarrollo. Al menos, se había probado adecuado para él, y en ese sentido no necesitaba llevarse más lejos.

Se dijo - nada menos que Gichin Funakoshi - que Choki Motobu era analfabeto. No obstante, de alguna manera compuso dos libros, e incluso si tuvo que dictar el material a algún alumno, el sentimiento y técnicas de los libros parecen completamente suyos.

Los dos libros eran "Okinawan Kempo Tode-jutsu. Kumite-hen" (1926) y "Watashi-no Tode-jutsu" (1932), ambos volúmenes bastante pequeños con 58 y 100 páginas respectivamente.

En aquella época la práctica de Karate se concentraba en kata. En contraposición el estudio de aplicar las técnicas contra un oponente en un combate (kumite) había sido descuidado. Como apuntó Kenwa Mabuni, "Un joven se enseñó a sí mismo a pelear de manera independiente - no tuvo sensei para ello". Así que Choki Motobu era inusual entre los profesores de Karate al concentrarse en los métodos de kumite. La mayoría de ellos eran de su cosecha, y tenía mucha experiencia en peleas para darles una base realista. Si comparamos los libros de Motobu con, digamos, la segunda edición de "Karate-do Kyohan" donde los ataques se realizaban desde larga distancia, Motobu parece operar desde mucho más cerca. Sus técnicas son simples y efectivas, utilizando el puño, codo, rodilla, y patadas bajas contra los puntos débiles del oponente. "Okinawa Kempo Tode Kumite-hen" no incluía ningún kata, pero en "Watashi-no Tode-jutsu" Motobu demostraba "Naihanchi", realmente el único kata que parecía practicar. (Aunque puede que conociese otros).

Los libros de Choki Motobu no son muy conocidos, pero aclaran algunas cuestiones sobre su Karate. Por ejemplo, se ha sugerido que enseñó varias técnicas de Tui-te, el sistema de manipulación de las articulaciones y luxaciones que recientemente se ha puesto de moda. Esta especulación no está respaldada por los libros; de hecho Motobu no muestra ni una técnica de luxación. Siempre golpea, y eso parece adecuado considerando sus antecedentes de peleas en los barrios "conflictivos" de Okinawa, donde la experiencia le habría enseñado los beneficios de lo directo y simple.

Los otros pioneros del Karate japonés, Kenwa Mabuni (Shito-Ryu) y Chojun Miyagi (Goju-Ryu), también escribieron algo sobre el arte. Mabuni fue el más prolífico y escribió "Kempo Karate-do. Sepai-no-Kenkyu" (1934) y "Goshin Kempo Karate-do Nyumon" (con Genwa Nakasone, 1938). "Sepai-no-Kenkyu", como su nombre implica, era un estudio del kata "Sepai". Mabuni demostraba el kata él mismo y después mostraba sus aplicaciones con Yasuhiro Konishi. Este fue probablemente el primer libro en analizar kata de esta manera, y también contenía la primera publicación del intrigante antiguo manuscrito "Bubishi". Chojun Miyagi no dejó demasiado en papel, pero en 1934 escribió su bien conocido ensayo "Karate-do Gaisetsu".

Todos los libros mencionados anteriormente fueron escritos por profesores de Okinawa que habían venido a Japón. Los karatekas japoneses estaban todavía aprendiendo el arte y pocos tenían la experiencia para componer un libro. Una excepción era Nisaburo Miki quien, junto con Mizuho Takada, escribió "Kempo Gaisetsu" en 1930. Miki se había unido al Club de Karate de la Universidad de Tokyo en 1928, y un alrededor de año más tarde había realizado el viaje a Okinawa que resultó en "Kempo Gaisetsu".

Miki estuvo en Okinawa durante sólo dos o tres meses (?) pero pudo visitar a algunos de los más altos expertos de Karate, y realizó un buen trabajo, trayendo de vuelta varios katas que entonces se practicaban poco en Japón (si es que se practicaban); katas como "Passai-Sho", "Chinte" y "Gojushiho". Éstos fueron incluidos en su libro, como también otras variantes como "Yabu-no-Gojushiho" (el Gojushiho del Maestro Kentsu Yabu), "Kyan-no-Passai" (el Passai del Maestro Chotoku Kyan), y "Oshiro-no-Seisan" (el Seisan del Maestro Oshiro). Esto es bastante importante ya que el libro de Miki y Takada es la única documentación contemporánea que tenemos de estos katas. También estaban incluidas tres formas de bo (palo) - el primer tratado impreso de kobudo (armas) de Okinawa - y una descripción de los varios elementos de equipo de entrenamiento que se utilizaban entonces.

La única crítica que podría lanzarse contra "Kempo Gaisetsu" - como en el "Ryukyu Kempo Tode" de Gichin Funakoshi - es que se utilizan dibujos en lugar de fotografías, y en ocasiones sólo hay unos pocos para cada kata.

En mi opinión, el mejor de todos los libros anteriores a la guerra fue el "Karate-do Taikan" de Genwa Nakasone, publicado en 1938. Este punto de vista lo comparten dos de los principales historiadores de Karate de hoy: Shingo Ohgami lo describe como "legendario", y para Pat McCarthy es "el libro de la época". También tiene valor como rareza ya que Ohgami Sensei cree que la tirada de la edición original fue de sólo de 100 a 200 copias. Esto pone el libro más allá del alcance de la mayoría de entusiastas, pero afortunadamente en 1992 se publicó una reimpresión facsímil y este maravilloso libro se hizo más disponible en general.

"Karate-do Taikan" fue compuesto por Nakasone quien, aunque no era un experto de Karate él mismo, estaba ansioso por preservar la cultura okinawense y tenía la suficiente influencia como para juntar a varios elevados karatekas para el libro. Los sensei (profesores) y sus contribuciones fueron:

En cada caso las detalladas descripciones estaban ilustradas por dibujos, pero también había una extensa sección fotográfica que mostraba pasajes de los katas. Junto con ilustraciones de los manuscritos de los "Diez Preceptos" de Itosu, y el "Karate Kumite" de Hanashiro, hacían de "Karate-do Taikan" un trabajo de gran importancia histórica. Es un libro precioso.

Nada de esta calidad sería publicado por muchos años, y durante los años 1940s y principios de los 1950s, salieron pocos libros. Primero hubo una guerra, y después de eso el mundo del Karate japonés necesitó unos cuantos años para recuperarse. Desde mediados de los años 1950s, se publicaron varios libros y aunque eran normalmente pequeños, y trabajos bastante limitados, aquellos escritos por maestros veteranos como Kanken Toyama (1888-1966) and Yasuhiro Konishi (1893-1983) contenían mucho material interesante.

Desde los 1960s los libros han venido en avalancha, en cualquier caso demasiados para cubrirlos aquí. Algunos que merece la pena mencionar son: "Ryukyu Kobudo Taikan" (1964) de Shinken Taira, el principal profesor de armas okinawenses; "Karate-do" en dos libros (katas y kihon kumite) del fundador del Wado-Ryu Hironori Ohtsuka; el "Karate-do Shogi" (1977) de dos volúmenes de Hoshu Ikeda, que contiene algo de buen material histórico; "Karate-do To Ryukyu Kobudo" por Katsumi Murakami (1973); un libro de historia, "Karate-do-no-Ayumi" (1984) por Tetsuhiro Hokama; "Karate-no-Rekishi" (1987) por Tokumasu Miyagi, que incluye una excelente bibliografía de Karate; el libro de Shosin Nagamine sobre maestros del pasado "Okinawa-no-Karate Sumo Meijin Den" (1986) - y numerosos libros técnicos, muchos de los cuales están magníficamente producidos. Un buen trabajo fue el exhaustivo libro sobre kata de Ryusho Sagakami "Karate-do Kata Taikan" (1978). Éste muestra 38 katas, todos ilustrados en gran detalle, y es como una especie de misterio el por qué nunca ha sido publicado en inglés.

Otro libro que debe mencionarse es el increíble "Okinawa Karate-do: Sono Rekishi To Gihon", de Kanei Uechi y Shigeru Takamiyagi, sacado por el grupo de Uechi-Ryu en Okinawa en 1977. Este "fantástico libro" (Shingo Ohgami), que pesa casi 11 libras (~5 kg) tiene un total de más de 1300 páginas, está compuesto en realidad de tres partes separadas. La primera, que es una explicación técnica del Uechi-Ryu, incluye al Maestro Kanei Uechi demostrando los tres katas principales del estilo. Esta sección llega hasta la página 388 y entonces, cuando la numeración de las páginas empieza de nuevo, desde la página 1 hasta la 663 está la historia del Uechi-Ryu de Shigeru Takamiyagi. Aunque mucho material nuevo se ha hecho disponible desde entonces (especialmente sobre las raíces del estilo en la Provincia de Fukien en China), Takamiyagi hizo un gran trabajo. Es una verdadera lástima que este material no haya sido traducido y publicado en inglés. La tercera parte del libro, y probablemente tan importante como las otras dos, es un directorio de profesores okinawenses y sus estilos y asociación. A propósito, esta sección ha sido asaltada por varios autores en busca de material, normalmente sin reconocimiento.

Parte II

Occidente descubre la "Mano Vacía"

El mundo occidental no fue consciente del Karate hasta los años 1950s e incluso entonces, durante unos cuantos años, cualquiera interesado en este misterioso arte marcial encontraría la información escasa.

El primer libro en lengua inglesa con un enfoque de Karate fue probablemente "What Is Self Defense? Kenpo Jiu-Jitsu" (¿Qué es defensa personal? Kenpo Jiu-Jitsu) de James M. Mitose, publicado en Hawai en 1953. Esto fue después de más de una década desde que Mitose empezara a enseñar su estilo de "Kenpo" (con "n"), y en su mayor parte era bastante típico para la época. Su descripción de las técnicas de auto-defensa era similar a la del "Judo. Forty One Lessons in the Modern Science of Jiu-Jitsu" (Judo. Cuarenta y una lecciones en la ciencia moderna del Jiu-Jitsu) de Kawashima y Welch. En lo que difería, no obstante, era en su inclusión de técnicas de golpe y patada, y su descripción del entrenamiento de makiwara (poste de golpeo).

Mitose fue uno de los personajes más inusuales en la historia de las artes marciales modernas. Se hizo llamar Padre James Mitose, un respetado miembro de la comunidad que predicaba la paz mundial y amor de sus semejantes, aunque su carrera más extraña que la ficción acabó en la Prisión del Estado de San Quentin, con una sentencia de por vida por "asesinato en primer grado, intento de asesinato, extorsión, robo, conspiración para cometer asesinato, y solicitud de asesinato".

Como profesor de artes marciales, afirmó ser el maestro de XXI generación de Kosho-ryu Kenpo, el cual había aprendido desde los 5 años en el templo de la familia en Japón. Pero nadie ha sido capaz de identificar semejante estilo de arte marcial japonés o localizar el templo, y éste es sólo uno de los varios problemas respecto al linaje de Mitose. Está, por ejemplo, la intrigante cuestión de su relación con el karateka okinawense Choki Motobu, contemporáneo del famoso Gichin Funakoshi. Hay un retrato de Motobu en "What Is Self Defense?", y algunos escritores han dicho que Mitose era en realidad el sobrino de Choki Motobu. Es bien probable que el mismo Mitose hubiera alentado estas historias.

De hecho, la foto de Choki Motobu procedía de su libro "Mi Método de Karate" ("Watashi-no Tode-jutsu"). La sección del libro de James Mitose que trata el entrenamiento de makiwara (poste de golpeo) era casi una copia directa de Motobu, y Mitose también utilizó traducciones de "Watashi-no Tode-jutsu" como material de enseñanza. También enseñó "Naihanchi", que resulta que era el kata (forma) favorito de Motobu.

Así que ahí había un vínculo, pero yo no creo que viniese de ningún árbol genealógico. Puede que se remontase a una ocasión en la que Choki Motobu visitó Hawai. Según el libro de Bruce Haines, "Karate's History and Traditions" (Historia y Tradiciones del Karate), Motobu fue llevado a Hawai a principios de los años 1930s para formar parte en combates contra boxeadores y judokas, pero por alguna razón su entrada fue rechaza por las autoridades e inmigración. La historia parece acabar ahí, pero de hecho Motobu permaneció durante quizá un mes en la central de inmigración en Ala Moana Boulevard, y pudo recibir algunos visitantes. Sabemos esto porque Thomas Miyashiro, uno de los primeros pioneros del Karate en Hawai, visitó a Motobu para recibir instrucción durante un periodo de alrededor de un mes.

Se ha afirmado que James Mitose también conoció a Motobu en esa época y aprendió los fundamentos del Karate - o "Kempo Karate" como se le llamaba a menudo entonces - de él. Si eso es cierto, entonces muchas cosas se vuelven más claras. De aquí habría sido de donde Mitose cogió el kata "Naihanchi", y posiblemente una copia del libro de Choki Motobu - curiosamente fue publicado el mismo año (1932) del viaje de Motobu a Hawai. Mitose pudo haber cogido entonces las técnicas básicas de Karate, haberlas añadido a las técnicas de Ju-jutsu que ya se practicaban en Hawai, y empezar a enseñar su arte híbrido de "Kenpo".

No estoy diciendo que eso fuera lo que pasó pero parece más plausible que la historia de un joven James Mitose entrenando en un templo japonés que nadie ha sido capaz de identificar un estilo del que nadie ha oído nunca hablar. Y no debería afectar la opinión de nadie sobre los estilos modernos de Kenpo que se valen por ellos mismos. La cuestión del linaje en Artes Marciales de James Mitose es interesante no obstante porque él fue el padre espiritual de todo el "Kenpo" que ahora se practica en América. De hecho, el "Kenpo Karate" fue una de las primeras versiones del arte que fueron introducidas en los Estados Unidos. Ya estaba establecido de varias formas en Hawai a principios de los años 1950s cuando Ed Parker se mudó a la América continental y empezó a enseñar el estilo que habría aprendido de William Chow, antiguo alumno de Mitose.

Ed Parker fue un hombre importante en las Artes Marciales americanas durante más de 30 años hasta su muerte hace unos cuantos años. A lo largo de los años escribió varios libros, el primero de los cuales fue "Kenpo Karate. The Law of the Fist and the Empty Hand" (Kenpo Karate. La Ley del Puño y la Mano Vacía) en 1960. Éste fue publicado por Iron Man Industries, que trataba principalmente con material de halterofilia y culturismo, así que no fue en realidad demasiado conocido en los círculos del Karate. Era un libro interesante no obstante, y aunque no tan bien organizado como posteriores trabajos instructivos, tenía una gran cantidad de contenido técnico.

Las técnicas de Parker generalmente utilizaban series o combinaciones de golpes, en lugar del estilo "K.O. de un golpe" del Karate tradicional, y esa es todavía una característica de los estilos del Kenpo. "Kenpo Karate" era principalmente un libro de técnicas de defensa personal, pero aquí también es donde Ed Parker estableció su credo: "Voy hacia ti con sólo 'Karate' - manos vacías. No tengo armas; pero si fuera forzado a defender mi persona, mis principios o mi honor; si fuera un asunto de vida o muerte, o bien o mal; entonces aquí están mis armas - 'Karate' - mis manos vacías."

Y dio la usual información "histórica" de Daruma enseñando técnicas de auto-defensa a sus alumnos monjes. Según Parker, Daruma dijo a sus monjes que:

"La guerra y matar está mal, pero también está mal no estar preparado para defenderse uno mismo. Se han llevado nuestras armas, pero tenemos nuestros cuerpos. No tenemos cuchillos, así que haced de cada puño una maza. Sin lanzas cada brazo debe ser una lanza y cada mano abierta una espada."

Palabras verdaderamente extrañas para un hombre de religión, pero muchos lectores se habrían deleitado con ellas.

Durante unos cuantos años más el mundo occidental tuvo que contentarse con fragmentos de información en forma de artículos ocasionales en las revistas de interés general. Aún así, se publicaron unos cuantos trabajos extraños y hoy su mezcla de entusiasmo y (en ocasiones) ingenuidad les da una especie de rudo encanto.

James Y. Lee, por ejemplo, publicó trabajos sobre Artes Marciales desde su casa en Oakland, California. Aparte de sacar "Chinese Kung-fu, The Philosophical Art of Self Defence" (Kung-fu chino, El Arte Filosófico de Defensa Personal) de Bruce Lee y "Modern Kung-fu Karate" (Kung-fu Karate Moderno) de Wong Ark-Yuey, también publicó un par de trabajos propios: "Secret Fighting Arts of the Orient" (Artes de Lucha Secretas de Oriente) y después "Kung Fu Karate: Iron Hand/Poison Hand Training" (Kung Fu Karate: Entrenamiento de Mano de Hierro/Mano de Veneno) (en dos volúmenes, parte A y parte B). Estos libros son productos de su tiempo y ahora parecen anticuados, pero por alguna razón siempre me han gustado. Tiene algo que ver con el tono, que es modesto, directo y realista.

Se añadía "Karate" a los títulos porque en aquella época nadie había oído hablar del Kung-fu. El set de dos volúmenes de James Lee daba algunos antecedentes del arte, mostraba métodos de golpeo, técnicas simples de defensa personal y ejercicios para acondicionamiento físico, pero la principal atracción de los libros era la instrucción en cómo romper un ladrillo. Como Lee escribió: "Por alguna desconocida razón el público americano parece fascinado por proezas de romper ladrillos. En realidad esto no mejorará ni una pizca la capacidad de uno para la lucha."

En realidad, nadie quería oír eso; sólo querían romper un ladrillo. Eso era un tema importante en aquellos simples días, y de hecho para muchas personas parecía la esencia misma del Karate. Los libros de Lee contenían copias de cartas de lectores satisfechos, tipos ordinarios que habían entrenado duro en sus casas y habían obtenido gran satisfacción por su recién descubierta capacidad para romper un ladrillo. Sus cartas a James Lee estaban llenas de entusiasmo y gratitud.

Puede que le hubieran precedido algunos trabajos a pequeña escala, pero el primer libro verdaderamente de Karate en inglés fue (creo) "What Is Karate?" (¿Qué es el Karate?) de Masutatsu Oyama, cuya primera edición fue publicada en 1958. A finales de los años 1950s Oyama estaba luchando por establecer su estilo, y puede que viera en este libro una oportunidad de promocionar su nombre fuera de Japón. Aquello era parte de un patrón, ya que por aquella época también salía en revistas como Look, True, Strength and Health, y Muscular Development, obteniendo mucha más exposición al extranjero que cualquier otro experto de Karate de Japón.

"What Is Karate?" fue también el primer libro de Karate en ser publicado en formato amplio. Mostraba las técnicas fundamentales del arte de golpeo y parada, algunos katas básicos ("Pinan" 1-3, y "Saifa"), algunos ejemplos de rompimientos, y kumite (combate) y técnicas de auto-defensa, incluyendo una sección para mujeres. Oyama mostraba muchas de las técnicas él mismo y también incluyó una autobiografía en la que cubría su antiguo entrenamiento, el tiempo que pasó en entrenamiento especial en las montañas, y cómo luchó con un toro en Tateyama.

Aquella primera edición de "What Is Karate?" debió haber sido bastante popular porque, un año más tarde (1959), se lanzó una edición revisada y el número de páginas fue incrementado de 98 a 144. Se añadió material extra sobre kata ("Pinan" 3-5, y "Seiunchin"), kumite y defensa personal. Otras varias revisiones tuvieron lugar a lo largo de los siguientes años, hasta que salió en 1966 una edición completamente nueva.

Un año antes, había sido publicado "This Is Karate" (Esto es Karate) de Oyama de 368 páginas. Creo que yo era cinturón verde o algo así cuando me crucé con este libro por primera vez, bastante de improviso, y mis ojos casi se salieron de sus órbitas. Pensé que era magnífico, y no había mucho dinero, era un libro que tenía que tener. La fotografía era excelente y la amplia sección sobre técnicas de rompimiento habrían impresionado a cualquiera. Fuera lo que fuera lo que cualquiera pensase de Mas. Oyama, había una especie de grandiosidad sobre este libro, y todavía le tengo cariño.

"This Is Karate" fue realmente un gran avance sobre las primeras ediciones de "What Is Karate?", pero esos libros son importantes también. Como he dicho, en aquellas primeras ediciones, Mas. Oyama posó para muchas de las técnicas de kumite y defensa personal, mientras que en versiones posteriores estos movimientos fueron fotografiados de nuevo, utilizando alumnos de Kyokushinkai. Eso hace a las primeras ediciones más valiosas en cierto modo, pero todas las versiones de "What Is Karate?" son interesantes por su retrato del antiguo Kyokushinkai. Instructores pioneros están ahí, como Eiji Yasuda (que posó para muchos de los katas), y también se puede reconocer al joven Steve Arneil, Peter Urban, y Shigeru Oyama en algunas tomas.

"What Is Karate?" también es importante por las extensas secciones autobiográficas, que incluían la descripción de Oyama de su gira americana de 1952. Algunos críticos sintieron que esto hacía del libro poco más que un libro de recortes personal. Quizá hay algo de verdad en esto, pero estas secciones también dan al libro su sabor particular y son un excelente registro histórico de la antigua trayectoria de Oyama. También dan una imagen de un experto de Karate de los años 1950s que es interesante y atractiva.

Un ejercicio de autobiografía de Karate similar pero más extenso vino en 1968 con "Karate: Goju-Ryu By The Cat" (Karate: Goju-Ryu por El Gato) de Gogen Yamaguchi. Ya en 1966 Yamaguchi había publicado "Goju-no-Ibuki", un pequeño libro en rústica de 248 páginas, y fue este el que fue traducido y expandido. Fue un artículo de coleccionista desde el día de su publicación.

No era un trabajo técnico, pero había muchas páginas de técnica de Karate, normalmente mostradas por el mismo Yamaguchi ("El Gato"), y el libro estaba bien ilustrado con fotografías de clubes e instructores Goju-kai. El cuerpo principal del texto era la historia de la vida de Yamaguchi y escribió sobre su antiguo entrenamiento en Karate, sus aventuras como funcionario en el estado de Manchukuo (Manchuria), cómo fue forzado a utilizar su Karate muchas veces, y cómo peleó un combate a vida o muerte con el Maestro chino Ryu Kaku-rei, de su duro encarcelamiento como prisionero de guerra en Mongolia, y de su regreso a Japón, cuando un intento de seppuku (hara-kiri [suicidio ritual]) condujo a una revelación divina y a la decisión de dedicar su vida a la enseñanza de Karate. Todo parecía confirmar la imagen sofisticada que tenía entonces.

Es un poco sorprendente, pero a lo largo de los años se han publicado pocas autobiografías de Karate. Hay una pequeña especie de subgénero entre hombres ex-Kyokushinkai que merece la pena mencionar. "The Human Face Of Karate" (La Cara Humana del Karate) de Tadashi Nakamura es fascinante, y "My Journey In Karate" (Mi Viaje en Karate) de Joki Ninomiya es un buen libro también. Los dos hombres se presentan honestos y simpáticos. Hideyuki Ashihara, el sensei de Ninomiya y el fundador del Ashihara Karate, también ha escrito su autobiografía, pero desgraciadamente no ha sido traducida al inglés.

Yamaguchi y Oyama eran ya figuras legendarias para los karatekas occidentales a principios de los años 1960s. Ambos maestros aparecían en "Zen Combat" (Combate Zen) de Jay Gluck (1962), un clásico menor que, por su perspectiva romántica de las Artes Marciales japonesas, es todavía bueno para leer. Gluck conocía a Mas. Oyama bastante bien, y por ello está bien representado en la primera parte del libro De hecho, la parte de Oyama del libro era simplemente un reciclado de un artículo que Gluck había escrito para la revista True ya en 1957. En aquella época Mas. Oyama había estado asociado con Gogen Yamaguchi, y como asunto de interés así es como Jay Gluck hizo su visita al dojo Yamaguchi descrito en "Zen Combat".

La parte de Karate del libro era lo suficiente interesante, pero Gluck también cubrió muchas otras Artes Marciales, incluyendo las hazañas de los Ninja (una de las primeras referencias en inglés, si no la primera), y las (supuestamente) sobrenaturales proezas del fundador del Aikido Morihei Ueshiba. Había mucha exageración, las Artes Marciales orientales debieron parecer realmente maravillosas para los lectores de "Zen Combat". Incluso hoy el libro conserva mucho de su encanto.

Lo mismo se aplica a "Karate Dojo" de Peter Urban, que salió en 1967. Era un libro pequeño sobre la historia y filosofía del Karate, y aunque la mayor parte de esa historia era incorrecta - Choki Motobu, por ejemplo, era descrito como "Un gigante de 7 pies y 4 pulgadas" (~2'23 m), cuando en realidad no medía mucho más de 5 pies (~1'52 m) - y la mayoría de las historias exageradas, Urban escribió con un entusiasmo y amor hacia el arte que era infeccioso. Era un romántico que podía escribir líneas como "Hay límites de hasta dónde puede llegar un luchador, ¡pero no hay ningún límite de hasta dónde puede llegar un buen karateka!". Era una lectura realmente agradable, y por ello a pesar de las inexactitudes, "Karate Dojo" es uno de los pocos libros de Karate que he conservado en mi colección.

Volviendo a los trabajos técnicos - fueron realmente pocos durante algunos años. Un primer intento por satisfacer la demanda fue "The Manual of Karate" (El Manual de Karate) de E. J. Harrison (1959). En realidad, era una traducción del libro japonés "Karate-do Nyumon" ("Introducción al Karate") de Reikichi Oya. Harrison era uno de los verdaderos veteranos del Judo, con muchos libros sobre ese arte entre sus logros, pero no tenía ninguna experiencia en Karate y ese fue el problema. Su traducción era confusa y su estilo anticuado de escribir tampoco ayudaba. Además, el libro estaba ilustrado por sólo un número limitado de dibujos, que fallaban al transmitir la naturaleza de la técnica de Karate. "The Manual of Karate" fue un intento honesto de satisfacer una demanda, pero yo no creo que funcionara.

Lo que todavía se necesitaba era un buen trabajo instructivo. Vino en 1961 con "Karate - The Art of Empty Hand Fighting" (Karate - El Arte del Combate con la Mano Vacía), y era sencillamente casi todo lo que se podía pedir.

Los autores eran Hidetaka Nishiyama y Richard C. Brown. Nishiyama era uno de los más altos instructores en la Asociación Japonesa de Karate (J.K.A.), ¿pero quién era Brown? Tras años de leer libros y revistas de Artes Marciales, sigo sin saberlo. De hecho, nunca me he cruzado con una sola referencia a Richard C. Brown, aunque debió haber hecho una contribución importante al libro para haber recibido categoría de co-autor. El contenido técnico habría sido de Nishiyama, pero Brown podría haber aportado la organización del libro, la presentación y, por supuesto, el texto en inglés.

En cualquier caso, los dos autores dieron en el clavo en su primer intento. El libro era exhaustivo (especialmente para 1961) pero fácil de seguir. La instrucción estaba dividida en explicaciones de técnicas de Karate, kata y kumite, y se servía en gran medida del amplio uso de secuencias fotográficas. La fotografía era excelente y los altos instructores de la J.K.A. demostraban todas las técnicas: Teruyuki Okazaki, Hirokazu Kanazawa y el mismo Nishiyama.

"Karate - The Art of Empty Hand Fighting" fue un gran adelanto que inmediatamente fijó un nuevo estándar para los textos instructivos sobre Karate. Y aunque otros libros de aquella era han pasado de moda, éste todavía está disponible y se utiliza más de 30 años después de su publicación original.

En 1962 vino "Karate By Pictures" (Karate mediante imágenes) de Henri Plee, y aquí podías empezar a hacerte una idea del arte. Plee, el pionero del Karate francés y europeo, lo hizo lo mejor que pudo para presentar sus métodos, y escribió bien. Aunque técnicamente el libro ahora parece rudimentario, es todavía bastante agradable de leer. En lugar de simplemente repetir las ortodoxias del Karate de una forma seca al estilo de los libros de texto, Plee intentó interpretar la idea del Karate para el lector occidental, y escribió con sentimiento hacia el arte. Su segundo libro en inglés, "Karate. Beginner to Black Belt" (Karate. De Principiante a Cinturón Negro) (1967) era un trabajo mucho más mejorado, que ampliaba las ideas de "Karate By Pictures" y estaba bien ilustrado tanto por fotos viejas como nuevas. Fue aquí donde vi por primera vez fotografías de Yoshitaka Funakoshi, "el genio olvidado" del Shotokan, y mi interés en él se despertó. "Karate. Beginner to Black Belt" es todavía uno de mis libros favoritos de Karate.

A lo largo de este periodo de 30 años, han seguido libro tras libro - ¡cientos de ellos! Y con la proliferación de revistas se ha hecho casi imposible estar al día de la literatura de Artes Marciales. Desde los años 1980s también ha estado el creciente uso del vídeo, y aunque los libros de Karate siempre encontrarán un lector, algunos instructores ahora están evitando por completo la palabra escrita para concentrarse en las cintas de vídeo como medio para su enseñanza.

Reconocimientos y notas

Los primeros libros de Karate son muy difíciles de obtener, y sin la ayuda de otros entusiastas, nunca habría podido obtener copias o fotocopias. Así que gracias a: Pat McCarthy, Harry Cook, Mitsusuke Harada, Shingo Ohgami, Henri Plee y John Sparks.

Algunos de los primeros libros japoneses han sido reeditados. "Ryukyu Kempo Karate (Tode)" de Funakoshi salió el año pasado, y también se han hecho ediciones modernas de su "Karate-do Kyohan" de 1935 como también de los dos libros de Motobu, y el "Karate-do Taikan" de Nakasone.

"Okinawan Karate Kumite-hen" de Motobu fue impreso en una edición en lengua inglesa algunos años atrás (1977) por Ryukyu Imports of Olathe, Kansas, U.S.A. Venía en forma de folleto y lamentablemente fue tomado a partir de una mala fotocopia del original, lo que hacía que las ilustraciones fuesen difíciles de seguir. No obstante, la traducción era bastante completa y este pequeño libro merece la pena tenerlo.

Una traducción del "Rentan Goshin Karate (Tode)-Jutsu" de Funakoshi de 1925 fue recientemente publicada en Canadá a unos excesivos 100$, y en los últimos pocos años han habido reediciones del "What Is Self Defense?" de Mitose y un libro de James Y. Lee, "Kung Fu Karate". "Karate: Goju-Ryu By The Cat" de Yamaguchi ha sido también reeditado por la Goju-Kai. Puede que todavía queden copias disponibles. Pueden escribir a: Mrs. M. Inoue, I.K.G.A., Japan Karate-do College, 16-23, I-Chome, Zenpukuji, Suginami-ku, Tokyo, Japón (adjuntar una copia de cupones internacionales de respuesta).

Cualquiera interesado en libros y revistas de segunda mano sobre Artes Marciales pueden escribir para recibir una lista, adjuntando dos sellos de 25 peniques, a: C.A.A., 12 Berkeley Road, Darlington DL1 5ED.

Graham Noble
Fuente:
"The First Karate Books"
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Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de Graham Noble]