Novedades

Última actualización: 06/05/2012
Visitas:

Estadísticas

Gyaku-Waza

Gyaku-waza es el arte de protegerse a uno mismo contra actos de violencia física no provocados.

El término, Gyaku-waza [逆技], significa literalmente técnicas inversas, y describe un grupo de prácticas de autodefensa en distancia corta desarrolladas originalmente para ser utilizadas contra ser agarrado con violencia y sujetado o controlado por un oponente agresivo. Tales métodos en distancia corta contrastan con la clase de estrategias defensivas comúnmente utilizadas contra ataques de estilo impacto basados en distancia tales como recibir una patada o golpe por parte de un oponente. Gyaku-waza reúne docenas de prácticas de escape y contra ampliamente reconocidas en un único estudio y representa una parte integral del plan de estudios global de Koryu Uchinadi.

Remontándose a una época anterior al desarrollo y propagación de los estilos modernos, estas prácticas de autodefensa de la vieja escuela están completamente basadas en aquellos actos domésticos de violencia física, uno contra uno y con las manos vacías, que plagaban habitualmente la cultura del sur de China en el siglo XIX, desde donde este arte evolucionó. Habiendo disfrutado un vínculo cercano con Okinawa, durante su viejo Periodo de Reino Ryukyu, las prácticas de quanfa basadas en Fujian, y específicamente el Qinna Shaolin, son consideradas históricamente las fuentes progenitoras desde las que estas habilidades locales de defensa personal trazan sus verdaderos orígenes.

A pesar del argumento contemporáneo, que sugiere que estos métodos de la vieja escuela son de alguna manera anticuados, inferiores o no tan funcionales como las competiciones de hoy de lucha en una jaula al estilo gladiador, puedo decir simplemente que, aunque puede que haya similitudes entre las dos disciplinas, el arte de la defensa personal nunca fue ideado para ser presidido por un árbitro en una arena, igualado equitativamente por divisiones de peso y experiencia, cronometrado por asaltos ni limitado por reglas. Por tanto, como la lucha real no tiene ninguna conexión con estos criterios, entonces ¿por qué debería estar el entrenamiento limitado por estilo?

Como el cuerpo humano ha servido siempre tanto como principal objetivo, como principal vehículo de ataque, realmente no se necesita un talento especial para ser capaz de identificar el alcance y naturaleza de aquellos temas genéricos utilizados en actos domésticos de violencia física de uno contra uno con las manos vacías. Entendiendo los puntos fuertes y débiles del cuerpo humano, y la naturaleza de cómo nos ponen en peligro aquellos ataques experimentados con más frecuencia en violencia física, podemos prepararnos mejor para protegernos en consecuencia. Por tanto, e independientemente de cualquier otra cosa que pueda estar sucediendo en la sociedad contemporánea, esta evidencia irrefutable no solo confirma por qué tales temas genéricos permanecen eternos, también subraya el valor e importancia de mantener vivas tales prácticas originales. Básicamente, Gyaku-waza trasciende estilo y va directamente al corazón de la autodefensa.

Tema olvidado en el Karate moderno, los actos habituales de violencia física [o HAPV para abreviar] se consideran ahora mismo la premisa contextual original contra la que todas las habilidades de lucha fundamentales fueron probadas en algún momento buscando la eficacia antes de encontrar su lugar como prácticas aceptadas. Recreando metódicamente los escenarios de asalto doméstico, que originalmente amenazaba el bienestar de la gente corriente en China, somos capaces de percibir mejor las verdaderas intenciones y trascendencia de aquellas prácticas transmitidas hasta nosotros a través del fascinante mecanismo llamado kata.

En su momento un acertijo envuelto en misterio dentro de un enigma, me llevó años de investigación llegar a lo que en esencia es ¡una explicación tan simple! Identificar los HAPV proporcionó a los pioneros de este arte un contexto definitivo desde el que estudiar, probar y desarrollar sólidas prácticas de lucha. Alguien pensaría que una premisa tan obvia sería evidente incluso para el más ferviente incrédulo, y sin embargo, al parecer por la falta de documentación histórica que apoye esta hipótesis (y eso es si, realmente, en algún momento hubo alguna), hay todavía una conservadora oposición. Aparentemente contentos de aceptar ciegamente prácticas limitadas por reglas, incongruentes y no cuestionadas, que claramente no representan los actos habituales de violencia física, grupos de base tradicional sostienen que no es posible determinar las "intenciones originales" del kata, ya que los pioneros no dejaron instrucciones ni explicaciones escritas. Yo simplemente pregunto, con toda sinceridad, ¿qué podría ser más transparente que la premisa HAPV?

Un arte vivo

Respeto extremadamente la historia de este arte, así como su patrimonio okinawense, y rindo homenaje abiertamente tanto a la cultura como a los pioneros de tan importante legado, y sin embargo, la tradición nunca pretendió conservar cenizas, sino en lugar de eso, mantener viva la llama de su espíritu. El gran Maestro Zen, Basho, aclaró el mensaje de los pioneros para todos nosotros cuando escribió: "No busques seguir [ciegamente] los pasos de los hombres del pasado; sino que, en lugar de eso, busca [continua buscando] lo que ellos buscaban".

Acoger un "arte vivo", significa que debemos hacer caso a ese consejo tan sabio para mantener una mentalidad de trabajo en progreso. Al hacer eso, nos aseguramos de que cada generación es capaz de continuar estudiando el arte, utilizando la última información y tecnología para mejorar constantemente las formas de entender mejor y transmitir a generaciones futuras estas prácticas de aplicación ampliamente reconocidas. La belleza de entender este simple mensaje yace en descubrir que aquello que une a todos los estilos es más importante que aquello que los separa... Es el espíritu del arte, y el alma del Karate.

On Ko Chi Shin

Como el kata tradicional del Karate japonés moderno está vinculado al kata ancestral de su homólogo okinawense más antiguo, mucho antes de la emergencia de "estilo" antes de la guerra - y sin olvidar que el homólogo traza sus orígenes hasta el quanfa de Fujian con base en el sur de China y el Qinna Shaolin - era razonable que lo que aplicaba a las formas progenitoras originales debería aplicar también a las prácticas de hoy. Con el fin de corroborar esta suposición, soy un investigador que encontró necesario hacer varios viajes a Fujian y al legendario Monasterio Shaolin, junto con muchos otros puertos de escala del sudeste de Asia, para conocer, trabajar y estudiar con muchas de las principales autoridades de estas históricas artes de lucha.

¿Qué lugar mejor para esconder lo obvio que tras mito, misticismo, y tradición no cuestionada? ¿Dónde, si no en una tradición cultural japonesa como el Karate, que acostumbra a venerar a sus maestros, pero prohíbe el pensamiento crítico, podría uno preservar un mito semejante? Sin ni siquiera el más ligero cambio en el cuerpo humano, o en aquellos actos domésticos de violencia física, que lo amenazaron permanentemente a lo largo del curso de la historia, me preguntaba cómo algo tan obvio permaneció tan engañoso durante tanto tiempo. Sólo a través de extenso intercambio de entrenamiento, estudiando meticulosamente los trabajos originales de los pioneros, y pensando fuera de lo convencional, lo obvio finalmente se hizo evidente. Mejor resumido en las palabras del personaje de ficción de Sir Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes: "Una vez eliminado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad".

Forma frente a Función

Como el enfoque del kata cambió de función a forma, a principios del siglo XX bajo la guía de Itosu Ankoh, no es completamente sorprendente que la mentalidad cambiara así también progresivamente en apoyo de sus nuevos resultados. Utilizados como vehículo educacional a través del cual canalizar buena forma física y conformidad social, el kata sirvió bien a las exigencias xenófobas de Japón en la Okinawa rural para producir robustos reclutas en apoyo de su máquina de guerra durante un periodo radical de intensificación militar. Introducida como pasatiempos cultural en las islas principales de Japón la disciplina desarrolló rápidamente un fuerte seguimiento y una nueva dirección entre alumnos universitarios de antes de la guerra. La mentalidad conformista prevaleciente, no obstante, a la larga reestructuró la simple tradición okinawense a imagen de la aceptada cultura del Budo japonés.

¿"Mejoras"?

Además de la nueva ropa de estética elegante, adoptar un sistema de reconocer varias competencias físicas, y un cambio de nombre, que ocultaba sus orígenes chinos y larga presencia en Okinawa, el cambio más radical al arte de la defensa personal fue el desarrollo del jiyu-kumite (combate libre) y el formato competitivo a través del cual poner a prueba la propia habilidad y espíritu de lucha. Con revisiones tan dinámicas, el kata tomó un lugar secundario a la popularidad de una nueva y desafiante tradición confinada a reglas.

En el despertar de esta popularidad, y la falta de comprensión de su premisa original, se desarrollaron un nuevo conjunto de prácticas llamadas "kihon-waza". Siguiendo un patrón simple de ataque y defensa, kihon-waza reunía técnicas fundamentales que podían ser ejecutadas solo, o por parejas. Utilizando golpes de puño, paradas, patadas y golpes, en posturas básicas, el kihon-waza reemplazó el anterior hincapié colocado una vez exclusivamente en la práctica repetitiva de kata, y rápidamente se convirtió en la tendencia aceptada. En la línea de la imagen aceptada de la cultura del Budo japonés, atacantes agresivos pero complacientes eran enfrentados a respuestas prescritas en ejercicios de "lucha" a un paso, y sentaron precedente para explicar aplicación de kata. Innumerables ejercicios de lucha poco prácticos fueron establecidos posteriormente como criterio obligatorio y aceptados como auténtica tradición, donde básicamente han permanecido sin ser cuestionados hasta este mismo momento.

Independientemente de lo ingenua o equivocada que podamos pensar que estaba esa generación conformista, ¡permanece intacta de un modo impresionante una renuencia indómita a aprobar cualquier práctica fuera de lo que se considera hoy "la norma aceptada"! Una larga costumbre japonesa de comportamiento imitador, apoyada por su efecto goteo, o halo, perpetuada a través del mecanismo senpai~kohai, se ve fortalecida por la propaganda interesada, y una robusta lealtad al propio "estilo". No obstante, tengo confianza en que la presentación que tiene ante usted, ahorrará a muchos aprendices el tiempo, confusión y frustración de deambular sin rumbo a través del infinito campo de minas del mito, verdades a medias y engaño descarado que envuelve inteligentemente el funcionamiento interno de este arte. Gyaku-waza no deja espacio para el tipo de ambigüedad ejemplificada en otras partes del Karate tradicional; esto es, la clase de ambigüedad que ha dado al kata semejante "mal nombre".

Estilo

Unos cuarenta años de estudio, extensos viajes internacionales e incesante entrenamiento con otras personas y disciplinas, me han ayudado a identificar y superar barreras que ni siquiera sabía que existían en el arte del Karate. Algunas barreras involuntariamente impiden aprender y comprender la verdadera esencia de este maravilloso arte. El mayor obstáculo de todos, y a pesar de ello tan aparentemente inofensivo, es el "estilo". Ciertamente, esto no es menospreciar que todo entrenamiento debe llegar a ser finalmente personal e individual, ya que un resultado tan ampliamente reconocido es completamente aceptable y en última instancia inevitable. Tampoco significa socavar los importantes logros o maravillosas contribuciones realizadas por aquellos que promovieron las interpretaciones modernas de este arte. En lugar de eso, hablo del estilismo de prácticas de aprendizaje confinadas a reglas y de la mentalidad inflexible, que impide el pensamiento crítico, impidiendo por tanto el progreso. ¿Es involuntario que la propaganda basada en estilo cultive el tipo de lealtad que comúnmente considera otros estilos inferiores? Poco a poco, me fui interesando cada vez menos por el estilo y me fui preocupando más por las circunstancias que hicieron que las personas los desarrollaran. Aprender a mirar más allá del estilo, en un esfuerzo por descubrir la verdadera fuente de la que surgieron, será primordial a la hora de aceptar las lecciones que tiene delante.

Gyaku-waza representa el camino entre compromiso físico, respondiendo adecuadamente y controlando o sometiendo a un oponente, sin el uso de fuerza letal. Como no hay ambigüedad alguna que envuelva ninguna de las premisas contextuales, ni la aplicación de sus prácticas de lucha, el aprendiz es capaz de identificar claramente y entender tanto las virtudes como desventajas de cada escenario. En algún momento cubiertas por un ritual acorazado de secretismo, estas prácticas de aplicación prescritas, ampliamente aceptadas y funcionales, emplean una impresionante colección de tácticas de lucha que van desde el impacto, manipulación de articulaciones y extremidades, presión de nervios y agarre de cavidades, hasta privación de sangre y aire, desequilibrio, y controlar un oponente tanto de pie como en el suelo.

Gyaku-waza trata con eficiencia el ser agarrado violentamente y/o sujetado por un oponente agresivo como se ejemplifica habitualmente en actos domésticos de violencia física de uno contra uno con las manos vacías. Utilizando una variedad de estrategias para protegerse a uno mismo hay docenas de técnicas de escape y contra incluidas en el ejercicio global. Los escenarios de ataque van desde los clásicos agarres de muñeca, pelo o ropa, siendo agarrado desde varias posiciones erguidas, el peligroso forcejeo, inmovilización de cabeza, nelson completa, y varios tipos de abrazo de oso, hasta diferentes clases de estrangulaciones, inmovilizaciones de articulaciones y manipulación de extremidades, derribos de pierna simples o dobles, y defenderse en el suelo, incluyendo escapar de alguien subido encima, rebasar la guardia y arreglárselas con el control por la espalda, junto con ser golpeado y pateado en la cara por el agresor mientras se está en el suelo. Una vez más, únicamente gracias a las evidentes premisas contextuales estas tácticas clásicas de escape y contra, que se encuentran contenidas en los katas tradicionales del Karate okinawense, se entienden mejor.

Expectativas de práctica

Ampliamente basado en la esencia original de las prácticas de Qinna Shaolin de la vieja escuela, he fusionado con éxito los escenarios individuales y los he presentado desde varias posiciones diferentes para obtener las mejores ventajas para su estudio. Creo que esta es la mejor forma de aprender y recordar el orden en el que se presentan las lecciones. A través de toda la rutina sólo se necesitará resistencia pasiva para familiarizarse, a la vez que se promueve un entorno de aprendizaje seguro. Más allá de escapar y/o responder satisfactoriamente en cada uno de los escenarios individuales de ataque, a los compañeros no se les exigirá - en este punto - continuar con respuestas adicionales, tácticas de control o sumisión de ningún tipo. Todo el propósito del aprendizaje en el nivel del principiante es familiarizarse con cada uno de los ataques, entender sus dinámicas de aplicación, y potenciales variaciones, además de proporcionar las aplicaciones defensivas prescritas.

Caveat Emptor

Gyaku-waza presenta un conjunto práctico de respuestas/contras prescritas para escenarios clásicos de ataque en un esfuerzo por continuar construyendo y fortaleciendo la efectividad global de las habilidades propias de autodefensa. Como todos los demás ejercicios en K.U., las prácticas de respuesta incluidas aquí representan una muestra de las reacciones más prácticas bajo estas circunstancias comunes. Sin embargo, de ningún modo deberían verse estas técnicas prescritas de contra, o cualquier otra práctica prescrita de K.U., como las únicas respuestas a tales circunstancias habituales, sino más bien ser aceptadas como conceptos intercambiables que fortalecen la funcionalidad global de este mecanismo práctico. La verdad es que hay muchas maneras de responder con eficiencia a estos actos comunes de violencia física. Dicho esto, una verdad que debería ser ampliamente aceptada, nos dice que: "cada uno es un individuo y puede reaccionar de manera diferente bajo circunstancias caóticas". A este fin, las prácticas prescritas ejemplificadas en Gyaku-waza proporcionan algunas de las técnicas de contra más funcionales que se pueden encontrar.

El forcejeo y defenderse en el suelo

En el Karate tradicional bastante a menudo escuchamos cosas como "un buen gyaku-zuki derrotará a la mayoría de oponentes" o "nada derrota a una sólida patada frontal a los testículos", etc. Miren, aunque nadie puede discutir semejante lógica, es la ingenua presunción la que asume que uno realmente tiene el lujo de verse frente a su oponente, junto con la pregunta de peor escenario, que ruega ser formulada: ¿Qué tan efectiva sería esta limitada mentalidad en el caso de que el gyaku-zuki no encontrara su objetivo pretendido o de que esa patada frontal no llegara a ser efectiva? Lo que es más importante, ¿qué pasa si el susodicho fuera atacado repentinamente desde detrás, agarrado de cualquiera de las diversas formas comúnmente ejemplificadas en violencia física, y/o enrollado en el suelo con un oponente agresivo encima? Dudo que alguien pudiera cuestionar la importancia que tiene estar bien preparado, y nunca necesitar tal conjunto de habilidades, ¡mas que para dejar el propio bienestar a la suerte! Aspecto olvidado de los primeros orígenes de este arte, Gyaku-waza representa un componente indispensable de las habilidades globales propias de autodefensa.

Juntarlo todo

Como ser agarrado, quedar atrapado en forcejeo y/o ser sujetado por un oponente agresivo tan a menudo representa el principal punto de entrada de la confrontación física, Gyaku-waza debe ser reconocido como un importante mecanismo de primera línea en autodefensa. La práctica como catalizador es también un componente vital a la hora de entender cómo funcionan en conjunto todas las demás prácticas de aplicación K.U., es altamente recomendable que se reconozca el ejercicio como una parte de un todo más grande - siendo este por descontado el programa de estudios K.U. completo. Juntarlo todo significa que "el todo llega a ser mayor que la suma total de sus partes individuales".

El hilo común

Desde un punto de vista defensivo, Gyaku-waza es un método completo en sí mismo sin la necesidad de medidas adicionales. No obstante, un firme creyente en la preparación, y no dejar nada al azar, "simplemente tiene más sentido tener una caja de herramientas completa y nunca necesitar todo el material, ¡que considerar la alternativa!". Tengo la confianza de que esa manera de pensar está mucho más en línea con la intención original, enfoque y enseñanzas de los pioneros de lo que lo está la mentalidad conformista, que propugna estilo y forma por encima de función. Como tal, Gyaku-waza se entiende mejor cuando se fusiona con el resto de nuestro programa de estudios. En definitiva, es el hilo común que une la extensa tela de K.U.

La práctica hace maestros

Tras haber obtenido familiaridad y confianza en los escenarios prescritos de ataque y defensa, se hace necesario aumentar la intensidad de la práctica. Por supuesto, esta recomendación se aplica a todas las prácticas por parejas basadas en K.U. Haciendo un cambio de paulatino a exponencial desde el estilo de aprendizaje de resistencia pasiva, presentado en estas lecciones, hasta una resistencia de máxima agresividad, intensificada por los elementos caóticos de gritar, agobiar y lenguaje vulgar, ya que ejemplifica de manera más cercana las condiciones e intensidad real de un encuentro violento basado en la realidad, será capaz de conseguir en última instancia habilidades funcionales. Aunque puede parecer difícil, y con certeza no se niega el siempre presente elemento del peligro, es un camino que forma la base de nuestro proceso K.U. y es sin duda alcanzable - y con este fin su entrenamiento debe continuar.

El Bubishi

Con tan poca documentación histórica que vincule el Karate okinawense con su fuente progenitora china en Fujian, el descubrimiento y subsiguiente traducción al inglés del Bubishi representa un importante hito desde el cual estudiar y comprender mejor este arte de autodefensa. Aunque el progreso puede haber mejorado varios aspectos de la ciencia médica actual, y la tecnología de la información casi seguro ha potenciado nuestros métodos de entrenamiento, sus consejos sobre lucha siguen siendo tan válidos hoy como lo eran entonces. Uno sólo necesita estudiar sus lecciones para ver claramente por qué sus consejos eran sostenidos en tan alta consideración. De hecho, su discurso sobre la aplicación de la técnica en ningún sitio es más relevante que en las prácticas incluidas en esta presentación.

Según varios pioneros del Karate moderno altamente respetados, el Bubishi es un auténtico tesoro oculto de información. Autoridades tales como Funakoshi Gichin, Miyagi Chojun y Mabuni Kenwa, guardaron en alta consideración este inestimable manual sobre el arte de la defensa personal. Apareciendo por primera vez en público en su publicación de 1922, "Ryukyu Kenpo Karate-jutsu", el Maestro Funakoshi expuso generosamente sus lecciones y las consideró lo suficientemente importantes como para incluirlas también en posteriores publicaciones, tales como "Rentan Goshin Karate-jutsu", publicado en 1925, y el Texto Maestro de 1934 (sic), "Karate Do Kyohan". Además del trabajo original emprendido por el que escribe, hoy se puede disfrutar de pasajes del Bubishi extraídos del trabajo de Funakoshi a través de las exhaustivas traducciones al inglés producidas por John Teramoto, disponibles a través de Kodansha International, y la de Harumi Suzuki-Johnson, producida por Neptune Publications. A pesar de que los pioneros del Shotokan, Goju y Shito Ryu hicieran hincapié en el valor de este trabajo, parecería como si sus recomendaciones fueran ampliamente ignoradas ya que poco de sus prácticas se encuentra en las interpretaciones contemporáneas de sus disciplinas. Lo que es sorprendente es darse cuenta de qué pocos han oído alguna vez acerca de este manual; mucho menos comprender su naturaleza. Incluso más penoso es descubrir que la más ferviente oposición a las lecciones refrendadas por el mismo Funakoshi se encuentra en el legado moderno que le sucedió.

Los siguientes consejos, que representan una traducción independiente que emprendí específicamente para esta presentación, resumen los artículos 14 y 16 del Bubishi. Espero sinceramente que pueda servir para mejorar su estudio de Gyaku-waza y, si todavía no tiene la publicación, le invito a convertirla en una parte valiosa de su biblioteca personal:

"La mayoría de las personas que aprenden el arte de la defensa personal lo utilizan sólo como último recurso y para ayudar a otros, y nunca pelean arbitrariamente. Si, no obstante, te ves obligado a luchar, recuerda, la velocidad es sumamente importante, como lo es un espíritu indómito. Sé duro pero no rígido, la fuerza puede ser vencida con flexibilidad, y lo contrario aplica a lo opuesto. Si un agresor es descuidado, su negligencia debe ser explotada. Si, en la búsqueda de defenderse a uno mismo, el atacante concede, es esencial perseguirle, pero no a costa de distraerse o bajar la guardia. En toda situación debes ser plenamente consciente de lo que te rodea. Independientemente de ventaja, o desventaja, recuerda siempre que cada escenario tiene características que determinan qué tácticas prescritas es mejor utilizar. Del mismo modo que veinticuatro horas componen un día, así también es inmutable este conjunto de reglas y nunca deben ser olvidadas."

"El engaño puede ser utilizado como una herramienta valiosa para ganar ventaja; por ejemplo, si estás de pie en un forcejeo luchando por hacerte con el control y necesitas agarrar una extremidad, primero agarra sus testículos... el reflejo de eliminar el dolor forzará al agresor a apresar tu muñeca y en ese momento puedes responder fácilmente. El mismo concepto aplica a muchos escenarios. Si buscas hacer que el atacante se acerque, simplemente da un paso atrás para provocar movimiento y la apertura deseada. Si y cuando tu pelo sea agarrado, significa que el agresor está lo suficientemente cerca para golpearle con ambos puños. Una palmada en las orejas destruye su equilibrio. Dar un pisotón es un disuasivo efectivo al terminar la pelea. Luchar en el suelo requiere aprovechar la oportunidad y sacar partido a su frustración. Si eres apresado desde detrás, sin perder ni un segundo aplasta su cara con la parte posterior de tu cabeza antes de golpear con los codos. Si te agarra en abrazo del oso desde el frente, golpea con la rodilla o agarra sus testículos. No olvides distraerle con tu mano izquierda antes de destrozar el objetivo pretendido con la mano derecha. Para evitar que un oponente se acerque demasiado extiende un brazo como una barrera a la vez que muestras el puño con el otro. Cuando tu ropa es agarrada, golpea la cara, o utiliza la palma para cortar la garganta. Aunque es aconsejable dar una patada primero si uno está a mayor distancia, el puño puede seguir con la misma facilidad. Los golpes de pierna requieren mayor distancia que golpear con las manos pero cada uno puede ser utilizado junto al otro en combinación. Cuando tus extremidades son enredadas, o la ropa se engancha, retuerce y gira el torso repentinamente y golpea inmediatamente con el otro puño, rodilla o pie para liberarte. A menudo, es más rápido golpear con el puño si el agresor es partidario de las patadas... esto es cuestión de distancia y sentido de la oportunidad. Funciona incluso mejor si uno crea una debilidad para atraer al agresor y entonces rápidamente se aprovecha de la oportunidad. Evita patadas altas a toda costa y aprovéchate de cualquier oponente que permanezca demasiado alto en su posición. Cuando la parte baja del cuerpo es atacada, descarga lluvia de furia en su parte superior. Cuando la parte alta del cuerpo es atacada, baja y elimina sus piernas desde debajo de él. Otra forma de responder a un tirón de pelo es inclinarse y atacar las muñecas y rotar o retorcerlas ferozmente antes de dar una patada al agresor. Lo mismo se aplica a un apretón de garganta. Finalmente, continua practicando tus combinaciones y recuerda, mantener la movilidad hace difícil ser golpeado por un oponente."

Fuente:
"Gyaku-Waza"
Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de Patrick McCarthy]